miércoles, 23 de febrero de 2011

HACIA UNA AGRICULTURA PRODUCTIVA Y SOSTENIBLE


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Por Roberto Salomón (Prensa Latina *)

La Habana, (PL) Cuba intensifica hoy las investigaciones sobre plantas, a fin de incrementar sus rendimientos para disponer de mayores producciones de alimentos sobre la base de una agricultura sostenible y ecológica.

  El desarrollo de este tipo de agricultura, en armonía con el medio ambiente, que propicie el uso eficiente de los recursos fito y zoogenéticos, es uno de los lineamientos de la política económica y social que debate actualmente la población del país.

Ese objetivo destinado a potenciar el uso de abonos orgánicos, biofertilizantes y biopesticidas, incluye la utilización eficaz de las semillas y variedades, y la disciplina tecnológica.

En conversación con Prensa Latina, Eduardo Ortega, profesor titular en el Laboratorio de Fisiología Vegetal de la Universidad de La Habana, señaló que la soberanía alimentaria, el aumento de la producción agrícola y el enfrentamiento al cambio climático, constituyen grandes retos.

A su juicio, para encararlos se necesita del conocimiento de la fisiología vegetal por los actores y decidores de cada institución u organización que soportan o realizan agricultura en Cuba.

Ortega y el colectivo a que pertenece dedican su labor a la formación de jóvenes en pre y postgrado.

También lleva a cabo investigaciones en temas básicos para entender el funcionamiento de las plantas y su capacidad para alcanzar altos rendimientos y para que puedan soportar condiciones de estrés provocados, tanto por factores ambientales como por plagas y enfermedades.

El profesor titular mencionó entre los logros del Laboratorio, que recientemente cumplió su 40 aniversario, el descubrimiento de una bacteria que vive en estrecha asociación con la caña de azúcar.

Según se pudo determinar, ella es capaz de suministrar, tanto nitrógeno como fósforo a esa gramínea, y a otras plantas cultivables.

Al respecto comenta que un trabajo conjunto con el Ministerio del Azúcar (MINAZ), la Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba (ATAC) y la Universidad Carleton, de Canadá, les permitió capacitar a cerca de un centenar de técnicos y dirigentes de ese sector.

De esta manera estos pudieron prepararse en el aprovechamiento de formas naturales como la fijación de nitrógeno por bacterias asociadas a las plantas, lo que posibilitó obtener ese elemento del aire.

Se trata de un nutriente que junto al fósforo y el potasio forman la triada necesaria para el crecimiento y desarrollo de cualquier organismo vegetal.

Esos tres elementos, de aplicarlos mediante la adquisición de productos químicos, representan altos costos económicos y ambientales, subraya el académico e investigador.

Cuba desarrolla e implementa en la actualidad sistemas de producción que aumentan la productividad del trabajo y de las áreas cultivadas, y posee notable experiencia en la agricultura urbana, suburbana y en la agro-ecología.

Esta última contribuye a que la isla pueda enfrentar sequías, inundaciones o fenómenos meteorológicos como ciclones, y a la vez favorecer la restauración de suelos degradados por efecto del uso intensivo de agroquímicos.

También la agro-ecología coadyuva a la obtención de alimentos sanos, productividad, ahorro de divisas, de insumos e inversiones.

La urgencia mundial por reducir el impacto de la actividad humana sobre el medio ambiente y los efectos del cambio climático debe ser combinada con la también imperiosa necesidad de producir alimentos para una población en constante crecimiento.

En este contexto, mantener la productividad agrícola está irremediablemente ligada al uso de fertilizantes biológicos, como tecnología alternativa al actual abuso de plaguicidas y fertilizantes de origen químico.

Estos, además de ser económica y energéticamente costosos, tienen un impacto muy negativo sobre la ecología y la salud humana y animal.

Hacia la XXV RELAR

Ortega señaló que en estos momentos trabaja en el Comité Organizador de la XXV Reunión Latinoamericana de Rhizobiología (XXV RELAR), que tendrá lugar en Uruguay este año y servirá de homenaje al 50 aniversario de la fundación de la Asociación Latinoamericana de Rhizobiología y a su creador uruguayo Carlos Labandera.

Recordó que hace dos años se realizó en la isla la XXIV edición de ese evento, conjuntamente con la participación del Instituto Nacional de Ciencia Agrícola (INCA) y otros centros.

Como parte de ese encuentro se llevó a cabo la I Reunión Iberoamericana de Interacciones Beneficiosas de los Microorganismos con las Plantas. En ambas citas tomaron parte unos 200 especialistas del país y foráneos.

(*) El autor es periodista de la Redacción Económica de Prensa Latina.

rr/rs

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