domingo, 17 de julio de 2011

ES LA HORA DE LA SOBERANÍA ALIEMENTARIA

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Comunidad Embera Chano - Choco Colombia....rescatanto la soberania alimentaria. Foto Derian Restrepo

La Revista de Estudios Campesinos ha puesto a disposición una selección de trabajos de investigación para descarga gratuita: cubriendo la soberanía alimentaria, la política de la tierra, los agrocombustibles y los movimientos de la justicia.
TNI Fellow junio Borrás es el editor en jefe de la Revista de Estudios Campesinos. 
Haga clic en los enlaces para descargar los artículos en. Pdf de la página web de la editorial.
Resumen: Los movimientos sociales transnacionales agraria Vía Campesina es una campaña para que las Naciones Unidas para negociar y aplicar la Declaración, y finalmente una Convención Internacional, sobre derechos de los campesinos. Este artículo analiza los orígenes y las demandas de la campaña y el lugar de los derechos reclamados en el derecho internacional. Las organizaciones campesinas esperan seguir los pasos de los movimientos de los pueblos indígenas que participaron en las negociaciones que precedieron a la Declaración de 2007 de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. La campaña de los derechos de los campesinos ha tenido éxito en la vinculación de sus demandas a las discusiones sobre el derecho a la alimentación en las Naciones Unidas, donde crece la preocupación sobre el enfoque de la meta de 2015 para la realización de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular la reducción a la mitad del número de personas que padecen hambre. La campaña es probable que enfrente una fuerte resistencia de poderosos estados miembros de la ONU, pero podría lograr avances sustanciales, incluso si el camino a una convención es difícil o nunca se terminó.
2. El TRE de la agricultura y su uso por la Vía Campesina,

Joan Martínez-Alier (2011) JPS, de 38 años (1)
Resumen: La Vía Campesina apoya la agricultura campesina y de pequeños agricultores tanto en el Sur y en el Norte. Su doctrina básica es la de "soberanía alimentaria". Es un movimiento que defiende un "neo-Narodnism ecológica". Entre las herramientas analíticas utilizadas por este movimiento internacional de campesinos es la comparación entre la eficiencia energética de la agricultura tradicional pequeña granja y la agricultura industrial moderna. En este artículo se recuerda la historia de la energética de la agricultura, a continuación, examina el uso del concepto de la TRE (retorno de la energía en el consumo de energía) por la Vía Campesina, cuando afirma que "la agricultura industrial ya no es un productor de energía, sino un consumidor de energía "y que" la agricultura campesina enfría la Tierra. La ausencia en el marxismo de una tradición de análisis de los flujos de energía también se analiza aquí, ya que es de interés con el fin de reunir el concepto económico clásico de rendimientos decrecientes con la noción más reciente de una TRE en descenso. El artículo también se basa en el trabajo de analizar cómo los activistas del medio ambiente el uso de conceptos de economía ecológica, mientras que en el conocimiento activista mismo tiempo contribuye a la economía ecológica, en una comunicación de dos vías entre el activismo y la ciencia.
Resumen: En este artículo se refiere a la posibilidad de que los movimientos de los alimentos para lograr cambios sustantivos en el sistema alimentario mundial actual. Después de describir el actual régimen corporativo de alimentos, se aplica la tesis de Karl Polanyi "doble movimiento" en el capitalismo para explicar las tendencias del régimen del neoliberalismo y la reforma.Usando la crisis alimentaria mundial como un punto de partida, se introduce un marco analítico comparativo de diferentes tendencias políticas y sociales en el régimen corporativo de alimentos y de los movimientos globales de los alimentos, calificándolos de "neoliberales", "reformista", "progresista", y " radical ", respectivamente, y se describe cada tendencia sobre la base de su discurso, el modelo y los actores clave, el enfoque a la crisis alimentaria, y los documentos clave. Después de una discusión de clase, la permeabilidad política y las tensiones dentro del movimiento de los alimentos, se sugiere que la crisis alimentaria actual ofrece oportunidades de alianzas estratégicas entre las tendencias progresistas y radicales dentro del movimiento de los alimentos. Llegamos a la conclusión que si bien la crisis de los alimentos ha llevado a una reducción de la neoliberalización y débil llama de la reforma, el crecimiento mundial de los movimientos de los alimentos, directa e indirectamente en duda la legitimidad y la hegemonía del régimen corporativo de alimentos. El cambio de régimen se requiere una presión constante de un movimiento mundial de alimentos fuertes, construidas sobre las alianzas duraderas entre las tendencias progresistas y radicales.
Resumen: La agroecología ha jugado un papel clave para ayudar a Cuba sobrevivir a la crisis causada por el colapso del bloque socialista en Europa y el endurecimiento del embargo comercial de EE.UU.. Los campesinos cubanos han sido capaces de aumentar la producción de alimentos sin escasos y caros productos químicos agrícolas importados por primera sustitución de más insumos ecológicos para la importación ya no está disponible, y luego haciendo una transición a sistemas de producción agroecológicos más integrado y diverso. Esto fue posible no tanto por las alternativas adecuadas se pusieron a disposición, sino por el Campesino-a-Campesino (CAC), metodología del proceso social que la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) que se utiliza para construir un movimiento agroecológico de base. Este documento fue elaborado en un proceso de "auto-estudio-encabezado por la ANAP y la Vía Campesina, el movimiento internacional agraria de la que es miembro ANAP. En él se documentan y analizan la historia del Movimiento Campesino a Campesino-Agroecología (MACAC), y la contribución significativamente mayor de los campesinos a la producción nacional de alimentos en Cuba que se produjo, al menos en parte, debido a este movimiento. Nuestros principales resultados son: (i) la difusión de la agroecología fue rápida y exitosa en gran parte debido a la metodología de los procesos sociales y la dinámica de los movimientos sociales, (ii) las prácticas agrícolas evolucionado con el tiempo y ha contribuido a la producción aumentó significativamente relativa y absoluta por parte del sector campesino, y (iii) las prácticas habituales como resultado beneficios adicionales, incluyendo la resistencia al cambio climático.
Resumen: El objetivo del 10 por ciento obligatorio en las energías renovables "adoptada por el Parlamento Europeo en diciembre de 2008 está impulsando un frenesí de inversión en el aceite de palma en el Sudeste Asiático, lo que a su vez a la aparición de nuevas alianzas, la campaña de transnacionales. La dinámica específica de la construcción de alianzas, estrategias políticas y el impacto del activismo de aceite de palma están determinadas por el papel clave del movimiento de justicia ambiental en Indonesia y agraria, la ampliación y radicalización de los grupos en Europa y las formas en que están interconectados por activistas transnacionales. La campaña ha tenido éxito en la creación de un debate político en torno a transnacionales de aceite de palma y biocombustibles, y en influir en la opinión pública en Europa. Activistas campesinos han jugado un papel importante mediante la combinación de los temas de biodiversidad y cambio climático con la soberanía alimentaria y por la incorporación de la crítica de los biocombustibles dentro del movimiento mundial por la justicia climática.Sin embargo, los pequeños productores descontentos aceite de palma y trabajadores de las plantaciones brillan por su ausencia en el plano transnacional. La creación de alianzas entre los movimientos agrarios y trabajadores de las plantaciones podría fortalecer el movimiento contra los biocombustibles aprovechando el potencial ofrecido por los espacios transnacionales sociales y económicos que caracterizan al sector del aceite de palma.
6. La política de agrocombustibles en Brasil: paradigmáticos las controversias territoriales y

Bernardo Mançano Fernandes, Clifford Andrew Welch y Elienaí Constantino Gonçalves (2010) JPS 37 (4)
Resumen: La expansión de los agrocombustibles nos obliga a repensar las políticas, los territorios, la acción humana, y los paradigmas utilizados para explicarlos. En Brasil, las políticas de apoyo a la expansión de cultivos para agrocombustibles y la intensificación de la producción de agrocombustibles son el uso de la reorganización de las tierras rurales y socavando algunas formas de participación en los modos capitalistas y de la familia de la producción. Para reflexionar sobre esta nueva realidad, se estudian las reacciones del movimiento campesino, propuestas y disputas territoriales con los agronegocios. Utilizando el Pontal do Paranapanema región de Satildeo estado de Sao Paulo como un ejemplo de ello, el documento analiza las disputas territoriales entre la expansión de las plantaciones de caña de azúcar y asentamientos de reforma agraria, así como proyectos de producción de biodiesel desarrollado por el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) y la occidental Satildeo Paulo Federación de liquidación y las asociaciones familiares Agricultores (FAAFOP). También se analizan las políticas de agrocombustibles de otras organizaciones campesinas, incluyendo la Vía Campesina. La producción de agrocombustibles ha cambiado los procesos de adquisición de tierras y su uso tanto por la agroindustria y los campesinos, lo que provocó nuevos conocimientos sobre la naturaleza de los conflictos territoriales y estimulando así la necesidad de revisar las perspectivas sobre la cuestión agraria en Brasil.
Resumen: Este artículo examina las historias complicadas de dos tropos de desarrollo que compiten en la posguerra de Honduras: la seguridad alimentaria y la soberanía alimentaria. La seguridad alimentaria surgió como una construcción entrelazada con la seguridad de la tierra y los alimentos autosuficiencia nacional poco después de que militantes, campesinos liderada por el movimiento por la reforma agraria nacional en la década de 1970. La coalición transnacional, La Viacutea Campesina, lanzó su campaña mundial de la soberanía alimentaria en la década de 1990, en parte para contrarrestar el global de la empresa industrial sistema agroalimentario. Análisis cultural y político revela los desafíos de cada tropo. La seguridad alimentaria resuena con la comprensión de campesinos profundamente arraigados de Seguridad por su continua reproducción social en condiciones de inseguridad social y natural. Por el contrario, la palabra soberanía, generalmente se entiende como poderes de los estados-nación, se enfrenta a una confusión semántica y la distancia de la vida de los agentes rurales. Por otra parte, los sindicatos nacionales de Honduras campesinos, debilitado por los recortes de fondos y los ataques neoliberales sobre la reforma agraria, desviada por sus propios esfuerzos para ayudar a establecer la transnacional Viacutea La Campesina, han sido incapaces y, en algunos casos, no quieren una campaña efectiva de la soberanía alimentaria. Además, una red paralela de organizaciones no gubernamentales apoyadas por centros de la agricultura sostenible se ha adoptado en gran medida la comprensión de campesinos de la seguridad alimentaria, sin dejar de ser escéptico de la "mala gestión, modernista" la reforma agraria y la campaña de la soberanía alimentaria. La atención se dirige al análisis estructural de la disminución constante de la vida de la agricultura, la economía y social en el campo hondureño, al tiempo que la identificación de posibles esperanzas locales-nacionales solidaridad entre los campesinos y dirigentes sindicales de la agricultura sostenible en el movimiento de resistencia popular al golpe militar reciente. En este artículo se concluye que los movimientos transnacionales agraria y las campañas de los alimentos tienden a ignorar las interpretaciones locales de los campesinos, las necesidades y las organizaciones bajo su propio riesgo.
Resumen: En este artículo la trayectoria social de un participante en la ocupación de tierras, una mujer acampó (Edesmaria) que es un miembro de una familia de campesinos sin tierra extendida, se examina de cerca a fin de demostrar el funcionamiento interno de lo que se llama "el mundo de las ocupaciones de tierras en Brasil. A través de una expresión nativa (tiempo campamento), se demuestra que en la actualidad, para algunas personas, la participación en las ocupaciones de tierras y movimientos de trabajadores sin tierra no sólo representa una oportunidad para reclamar una parcela de tierra, pero, aún más importante, una oportunidad para el desarrollo social movilidad y el reconocimiento. En este sentido, el tiempo de campamento es un código social y, como tal, no sólo cuantifica la cantidad de tiempo pasado en un campamento dado, pero también es un marcador de prestigio y estatus, así como un principio que organiza y ordena las relaciones sociales en el mundo de la ocupación de tierras.
Resumen: Las últimas investigaciones sobre las formas de integración e interacción de los campesinos y agricultores familiares de los sistemas económicos dominantes en los países desarrollados, así como en los países en desarrollo ha puesto de manifiesto que tales formas de generar la diferenciación productiva y la heterogeneidad social en los espacios rurales. Por lo tanto, mediante la comprensión de las dinámicas locales y regionales de la integración de la agricultura familiar en los procesos económicos, es posible comprender en términos generales los cambios y desarrollo en el mundo rural. Una perspectiva teórica orientada al actor sostiene que la agencia de los actores sociales no sólo explica su capacidad para resistir, sino también su capacidad de proponer, actuar y construir alternativas de proyectos de desarrollo rural. La adopción de un enfoque orientado al actor junto con la perspectiva de los medios de vida, este artículo analiza el surgimiento de un nuevo conjunto de estrategias entre los agricultores familiares de pequeña escala en el sur de Brasil. Esta región es una de las zonas rurales de Brasil la mayoría de los afectados por los cambios en la base tecnológica de la producción que se han producido desde la década de 1970. Estas estrategias incluyen innovaciones en los procesos de trabajo y la producción, y un denominador común entre estas estrategias es la búsqueda de "autonomía" en un contexto de creciente vulnerabilidad social. En este contexto, los agricultores han construido las estrategias de subsistencia de diversificación (internalización de los recursos, la pluriactividad, la desmercantilización, los mercados alternativos), que indican la aparición de nuevas formas de resistencia sobre la base de un conjunto amplio y heterogéneo de las prácticas agrícolas.
11. La democracia participativa por defecto: la reforma agraria, los movimientos sociales y el Estado en Brasil

Wendy Wolford (2010) JPS 37 (1) Resumen: Existe una creciente literatura sobre las experiencias de democracia participativa en América Latina. Centrado principalmente en las áreas urbanas y la prestación de servicios municipales, la literatura ofrece lecciones importantes en cuanto a si, cómo y por qué la participación de obras para mejorar la calidad de la democracia. En este trabajo, examinar un caso poco probable de que la democracia participativa: la lucha por la reforma agraria en el campo brasileño. El análisis de las relaciones entre la agencia federal a cargo de la reforma agraria en Brasil (el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria) y el mayor movimiento social organizado para luchar por la distribución de la tierra (el Movimiento Sin Tierra) proporciona evidencia de la democracia participativa por defecto en lugar de por su diseño: los funcionarios públicos que carecen de los recursos y la capacidad técnica para llevar a cabo la reforma se ven obligados a confiar en los actores de los movimientos sociales que demandan atención por transgredir sistemáticamente al margen de la aceptable (y legales) el comportamiento. Al mismo tiempo, las características de la vida política en Brasil que permiten o la fuerza del Movimiento Sin Tierra de colaborar con el Estado hacen que sea difícil para los colonos individuales para hacerlo. Para aquellas personas que no se sienten adecuadamente representados por el movimiento y tratar de ser incluido por su cuenta, el sistema político y la cultura siguen privilegio el más poderoso, lo que refuerza las desigualdades de acuerdo antes.
12. La Via Campesina: el nacimiento y evolución de un movimiento social transnacional

María Elena Martínez-Torres, Peter Rosset, Michael (2010) JPS 37 (1)
Resumen: El origen y la evolución de las transnacionales del movimiento campesino La Viacutea Campesina se analiza a través de cinco etapas evolutivas. En la década de 1980 la retirada del estado de las zonas rurales al mismo tiempo debilitó el control corporativo y clientelar en las organizaciones rurales, así como las condiciones empeoraron en el campo. Esto dio lugar a una nueva generación de más organizaciones campesinas autónomas, que vio el origen de sus problemas similares, como en gran parte procedentes de fuera de las fronteras nacionales del debilitamiento de los estados-nación. Un movimiento social transnacional defensa de la vida campesina, La Viacutea Campesina surgió a partir de estos organismos autónomos, por primera vez en América Latina, y luego a una escala global, durante la década de 1980 y principios de 1990 (fase 1). Las etapas posteriores vieron dirigentes de organizaciones campesinas ocupar su lugar en la mesa en los debates internacionales (1992-1999, fase 2), musculatura a un lado otros actores que trató de hablar en su nombre; asumir un papel de liderazgo en la lucha mundial (2000-2003, la fase 3), y participar en el fortalecimiento interno (2004-2008, fase 4). Más recientemente (a finales de 2008 a la fecha, la fase 5), el movimiento ha tomado en las cuestiones de género más de lleno y se definió más claramente en la oposición a las corporaciones transnacionales. Se hace especial hincapié para combatir la Viacutea Campesina de ganar legitimidad para el paradigma de la soberanía alimentaria, a su estructura interna, y las formas en que la (re) construcción de una identidad campesina compartida es un pegamento clave que sostiene la lucha juntos a pesar de ampliamente diferentes culturas internas, la creación de un internacionalismo verdadero campesino.
Resumen: A pesar de que reciben poco reconocimiento por su contribución, los campesinos de los países del Sur juegan un papel fundamental en asegurar el suministro a largo plazo global de alimentos. A través de su auto-suficientes prácticas agrícolas, que cultivan la diversidad genética de los cultivos que permite a los cultivos de alimentos para adaptarse a las cambiantes condiciones ambientales. En este artículo se basan en datos empíricos del centro de la Guatemala de la biodiversidad agrícola para investigar la preocupación de que la expansión del mercado se desplazan a la agricultura campesina y socavar la piedra angular de la oferta mundial de alimentos. Me parece que a pesar de que los campesinos los medios de subsistencia incluir múltiples formas de aprovisionamiento del mercado, que también participan en un Polanyi "doble movimiento" para proteger a sus orientadas a la subsistencia de prácticas agrícolas de los efectos potencialmente nocivos de los mercados. También investigar la "cuestión agraria" llamados por los efectos de la expansión del mercado sobre la viabilidad de la agricultura campesina, que a pesar de encontrar nuevas formas de aprovisionamiento del mercado que pueden exacerbar la desigualdad rural, los ingresos de las actividades del mercado en realidad permite guatemaltecos del área rural para reproducir el condiciones para la agricultura campesina. En última instancia, observo que la conservación de la biodiversidad agrícola y, en consecuencia, la seguridad alimentaria mundial están supeditados a la "soberanía alimentaria" de los campesinos.
Resumen: En medio de crecientes preocupaciones sobre el cambio climático, la escasez de alimentos y la degradación ambiental generalizada, la demanda está emergiendo la forma de resolver desde hace mucho tiempo las contradicciones sociales y ecológicos presentes en los modelos contemporáneos de producción capitalista y la organización social. Este primer artículo se analiza cómo la agricultura, como el nexo histórico más intensa entre la sociedad y la naturaleza, ha desempeñado un papel clave en el cambio social y ecológico. Exploro cómo la agricultura ha sido integralmente asociado con sucesivas rupturas del metabolismo entre la sociedad y la naturaleza, y argumentan que estas rupturas no sólo han llevado a un desplazamiento generalizado rural y la degradación del medio ambiente, sino que también han interrumpido la práctica de la ciudadanía agraria a través de una serie de relacionados entre sí y evolución filosófica, ideológica, y las condiciones materiales.La primera sección del documento se examina lo que la desvinculación de la agricultura, la ciudadanía, y la naturaleza como resultado de continuos ciclos de una ruptura del metabolismo, como una "ley fundamental del movimiento" y la contradicción central del cambio de las relaciones socio-ecológicas en el campo . Luego argumentan que las nuevas formas de resistencia agraria, ejemplificada por llamar a la actual movimiento campesino internacional La Viacutea Campesina por la soberanía alimentaria, crear un potencial para reestructurar y reconstruir una ciudadanía agraria que retoma la brecha metabólica entre la sociedad y la naturaleza. Un modelo de soberanía alimentaria basada en las prácticas de la ciudadanía agraria y la producción local de alimentos ecológicamente sostenible es analizada por su potencial para desafiar el modelo dominante de gran escala, capitalista, y la exportación basada en la agricultura.
Resumen: La IAASTD - la Evaluación Internacional del Conocimiento, la Ciencia y Tecnología para el Desarrollo - que se desarrolló entre 2003 y 2008, participaron más de 400 científicos de todo el mundo, fue el ambicioso intento de fomentar el debate local y global sobre el futuro de la ciencia y la tecnología agrícola. Responder a las críticas de arriba hacia abajo, evaluaciones de los expertos del norte dominado por el pasado, la IAASTD objetivo de ser más inclusivo y participativo en el diseño y proceso. Pero ¿hasta qué punto se cumplen estos objetivos? Lo realmente permitir otras voces para ser escuchados? ¿Se crea un nuevo modo de combate en la arena global? Y cuáles fueron las relaciones de poder, creando lo que los procesos de inclusión y exclusión? Estas preguntas son probados en un examen del proceso de IAASTD más de cinco años, con la participación de una combinación de entrevistas con los participantes clave y la revisión de los documentos disponibles. El documento se centra especialmente en dos áreas de controversia - la utilización de modelos de escenarios cuantitativos y el papel de los cultivos genéticamente modificados en el desarrollo de agricultura de los países. Estos destacan algunos de los concursos de conocimientos involucrados en la evaluación y, a su vez, iluminan cuatro preguntas en el corazón de la teoría democrática contemporánea y la práctica: ¿cómo los procesos de elaboración de conocimientos se producen, ¿cómo las diferentes prácticas y metodologías se implementan en el cross-cultural, los procesos globales, ¿cómo es la "representación" construida y legitimada, y cómo, en consecuencia, hacer acuerdos colectivos de los problemas mundiales surgen? El documento concluye que, en las evaluaciones de este tipo, la política del conocimiento tiene que ser más explícitos, y las negociaciones en torno a la política y los valores, los encuadres y puntos de vista, hay que poner el centro del escenario en el diseño de la evaluación.
Resumen: En el estado sureño de México, de Guerrero, los movimientos sociales rurales y civiles son cada vez más reclaman su derecho a la información como una herramienta para mantener el estado de cuentas públicamente, como parte de sus luchas en curso en cuestiones sociales, económicas y cívicas. Este estudio analiza el panorama histórico, social y política que las campañas de terreno para la democratización rural en Guerrero, incluida la reciente de México las reformas de acceso a la información y luego se comparan dos diferentes movimientos sociales regionales que se han cobrado el "derecho a saber".Para algunos movimientos, la demanda de los derechos de información es parte de una estrategia sostenida, para otros es una táctica, pero la afirmación de los puentes a la vez más resistencia y más orientada a la negociación orientada a los movimientos sociales y cívicos.
Resumen: En este ensayo se describe métodos para el análisis y la gestión de las relaciones entre los activistas rurales y los investigadores académicos. Se sugiere (a) que los movimientos sociales contemporáneos incurrir en prácticas de producción de conocimiento, algo así como académicos e investigadores afiliados a las organizaciones no gubernamentales y (b) que los límites entre los activistas y los investigadores no siempre son tan nítidas como se dice a veces. Estos límites borrosos y prácticas compartidas pueden crear sinergias en las relaciones académicas-activista. El ensayo examina las tensiones en la relación, incluyendo "expectativa de que la investigación académica será de aplicación inmediata a sus luchas y de los investigadores activistas expectativa de que los participantes en el movimiento tendrá en cuenta sus necesidades. La sección final discute las ventajas y desventajas, desde la perspectiva de cada lado, de varios modelos de las relaciones investigador-activista, que van desde "militante" o "comprometidos" de investigación en el acuerdo contractual entre un movimiento y los que participan en la investigación sobre el mismo. Se argumenta que una de las contribuciones más útiles de los investigadores académicos a los movimientos sociales pueden informar los patrones en el testimonio de las personas en la circunscripción objetivo del movimiento que simpatizan con los objetivos de movimiento, pero que se sienten alienados y marginados por uno u otro aspecto del discurso de movimiento o la práctica.


Profesor Asociado en Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Población del Instituto de Estudios Sociales (ISS) de La Haya , Holanda. Jun es también profesor adjunto, en COHD Universidad Agrícola de China, Beijin, un compañero de Food First / Instituto de Política Alimentaria y Desarrollo en California, Coordinador de las Iniciativas de Críticos de Estudios Agrarios(ICAS), y editor en jefe de The Journal of campesinos Estudios (JPS).
M 'Jun' Saturnino Borras Jr. es un activista político y académico que ha estado profundamente involucrada en los movimientos sociales rurales en el Perú ya nivel internacional desde principios de 1980. Jun formó parte del equipo organizador que estableció el movimiento campesino internacional La Vía Campesina y ha escrito extensamente sobre temas de la tierra y los movimientos agrarios.

HACER FRENTE AL DESAFIÓ DE ALIMENTAR AL MUNDO Y EL ENFRIAMIENTO DE LA TIERRA

07 2011

Dos trabajos de analizar la experiencia reciente de América Latina, y Cuba, en particular, los argumentos de apoyo que un cambio de la agricultura a escala industrial grande a la pequeña agricultura puede aportar beneficios ambientales, económicos y políticos.
En marzo de 2011, Olivier de Schutter, Relator de la ONU para el Derecho a la Alimentación publicó un informe: " Agro-ecología y el derecho a la alimentación "antes de que el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra. Basado en una revisión extensa de la literatura científica reciente, el informe demuestra que la agroecología, si es lo suficientemente compatibles, se puede duplicar la producción de alimentos en regiones enteras dentro de los 10 años, mientras que la mitigación del cambio climático y mitigar la pobreza rural.
El informe pide a los estados para un cambio fundamental hacia la agro-ecología como una forma para que los países se alimentan mientras que frente a los desafíos del clima y la pobreza. Ha contribuido al debate académico y público resurgiendo en una agricultura a escala industrial grande en comparación con la agricultura en pequeña escala, especialmente en el contexto de la crisis alimentaria, cambio climático y la apropiación de tierras global.
La Revista de Estudios Campesinos (JPS), dedicada a la investigación comprometida, ofrecer la contribución a este debate en forma de dos artículos muy recientemente publicado en la agroecología co-autor de dos de los más importantes estudiosos de este tema. Ambos documentos están disponibles gratuitamente en el sitio web de JPS.
La revolución agroecológica en América Latina: los campesinos rescatar la naturaleza, garantizar la soberanía alimentaria y el empoderamiento
Por Miguel Altieri y Víctor Manuel Toledo 
Este documento ofrece una visión general de lo que llamamos "revolución agroecológica en América Latina. A medida que la expansión de la agroexportación y los biocombustibles continúa desarrollando en América Latina y el calentamiento del planeta, los conceptos de soberanía alimentaria y la agroecología basada en la ganancia de producción agrícola cada vez más atención. Nuevos enfoques y tecnologías que implican la aplicación de la ciencia agroecológica mezclado y sistemas de conocimientos indígenas están siendo encabezadas por un número significativo de campesinos, organizaciones no gubernamentales y algunas instituciones gubernamentales y académicas, y que han demostrado mejorar la seguridad alimentaria, mientras que la conservación de los recursos naturales, y la autonomía local, regionales y nacionales de organizaciones campesinas y movimientos.
La aplicación del paradigma agroecológico puede traer importantes beneficios ambientales, económicos y políticos a los pequeños agricultores y comunidades rurales
Una evaluación de las iniciativas de base diferentes en América Latina revela que la aplicación del paradigma agroecológico puede traer importantes beneficios ambientales, económicos y políticos a los pequeños agricultores y comunidades rurales, así como las poblaciones urbanas de la región. La trayectoria de los movimientos agroecológicos en Brasil, la región andina, México, América Central y Cuba, y su potencial para promover el cambio agrario y social de base amplia y sostenible se presenta brevemente y se examina.Nosotros sostenemos que un triple emergentes "revolución agroecológica, a saber, del conocimiento, técnicas y sociales, es la creación de nuevos e inesperados cambios dirigidos a la restauración de locales de auto-confianza, la conservación de la agrobiodiversidad y la regeneración de los recursos naturales, la producción de alimentos sanos con bajos insumos, y el empoderamiento de los campesinos las organizaciones. Estos cambios directamente desafiar las políticas neoliberales de modernización basado en la agroindustria y la agroexportación, mientras que la apertura de nuevos caminos políticos para las sociedades agrarias de América Latina.
Disponible de forma gratuita en el sitio web de JPS .
El Campesino a Campesino, la agroecología movimiento de la ANAP en Cuba: metodología de procesos sociales en la construcción de la agricultura campesina sostenible y la soberanía alimentaria
Por Peter Michael Rosset, Braulio Sosa Machín, Adilén María Roque Jaime y Dana Rocío Ávila Lozano
La agroecología ha jugado un papel clave para ayudar a Cuba sobrevivir a la crisis causada por el colapso del bloque socialista en Europa y el endurecimiento del embargo comercial de EE.UU.. Los campesinos cubanos han sido capaces de aumentar la producción de alimentos sin escasos y caros productos químicos agrícolas importados por primera sustitución de más insumos ecológicos para la importación ya no está disponible, y luego haciendo una transición a sistemas de producción agroecológicos más integrado y diverso. Esto fue posible no tanto por las alternativas adecuadas se pusieron a disposición, sino por el Campesino-a-Campesino (CAC), metodología del proceso social que la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) que se utiliza para construir un movimiento agroecológico de base.
Los campesinos cubanos han sido capaces de aumentar la producción de alimentos sin escaso y caro importar productos químicos agrícolas
Este documento fue elaborado en un proceso de "auto-estudio-encabezado por la ANAP y la Vía Campesina, el movimiento internacional agraria de la que es miembro ANAP. En él se documentan y analizan la historia del Movimiento Campesino a Campesino-Agroecología (MACAC), y la contribución significativamente mayor de los campesinos a la producción nacional de alimentos en Cuba que se produjo, al menos en parte, debido a este movimiento. Nuestros hallazgos más importantes son
  • la difusión de la agroecología fue rápida y exitosa en gran parte debido a la metodología de los procesos sociales y la dinámica de los movimientos sociales;
  • las prácticas agrícolas evolucionado con el tiempo y ha contribuido a la producción aumentó significativamente relativa y absoluta por parte del sector campesino, y;
  • esas prácticas como resultado beneficios adicionales, incluyendo la resistencia al cambio climático.
Disponible de forma gratuita en el  sitio web de JSP .
Foto de Tach_RedGold y verde  de flickr.com
Profesor Asociado en Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Población del Instituto de Estudios Sociales (ISS) de La Haya , Holanda. Jun es también profesor adjunto, en COHD Universidad Agrícola de China, Beijin, un compañero de Food First / Instituto de Política Alimentaria y Desarrollo en California, Coordinador de las Iniciativas de Críticos de Estudios Agrarios(ICAS), y editor en jefe de The Journal of campesinos Estudios (JPS).
M 'Jun' Saturnino Borras Jr. es un activista político y académico que ha estado profundamente involucrada en los movimientos sociales rurales en el Perú ya nivel internacional desde principios de 1980. Jun formó parte del equipo organizador que estableció el movimiento campesino internacional La Vía Campesina y ha escrito extensamente sobre temas de la tierra y los movimientos agrarios.

miércoles, 13 de julio de 2011

DESAFIO AGRICOLA EN EL G20

 asuntos pendientesPor Julie Massal*



OPINIÓNLa lucha contra el hambre supone una renovación de las orientaciones decisivas de las políticas agrícolas para el siglo XXI.


Lunes 11 Julio 2011PUBLICIDAD




Si los pequeños agricultores son los más afectados por el hambre y la pobreza generada por la volatilidad de los precios, como lo demuestra la encuesta reciente de OXFAM, la lucha contra el hambre supone una renovación de las orientaciones decisivas de las políticas agrícolas para el siglo XXI. Tal es el desafío que enfrenta el G20, cuya cumbre del 22-24 de junio de 2011 estuvo totalmente dedicada al tema agrícola. La próxima cumbre del G20 agrícola (Cannes, noviembre de 2011) deberá seguir con este candente debate.






Se ha logrado un acuerdo “histórico” según los protagonistas franceses de la cumbre. Los cinco aspectos consensuados son: transparencia en los mercados con la creación de la base de datos AMIS, bajo la custodia de la FAO, que servirá para conocer las reservas de alimentos disponibles en los países; aumento de la productividad mediante la innovación tecnológica, en aras a aumentar la producción un 70% de aquí a 2050 para alimentar un 50% más de población; creación de un Foro de “alerta temprana” para coordinar políticas agrícolas; lucha contra la volatilidad de los precios, al estimular prestamos para aumentar la competitividad, la construcción de pequeñas reservas, la elaboración de un sistema de seguros contra riesgos, o incluso la creación de reservas de emergencia; y finalmente, aunque de manera aun poco clara, una mayor regulación de los mercados agrícolas, a su vez dependientes de los ministros de finanzas y de los mercados financieros (debido a la multiplicación de productos derivados y especulativos desde 2008).






Este acuerdo sin duda es un avance, a pesar de las divisiones profundas y los recelos frente a la transparencia sobre las reservas. Pero deja de lado temas polémicos: entre otros, la política de producción de biocombustibles que usan las tierras agrícolas y absorben las materias primas (cereales) y recursos naturales (agua) que podrían ser consumidos por los humanos; la dimensión ambiental por la contaminación que afecta el agua y el suelo debido al uso de pesticidas; la falta de acceso a la tierra especialmente para las mujeres, todos ellos de importancia estratégica en Colombia.






Sin embargo, según denuncian OXFAM y el relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación O. de Schutter, no es suficiente aumentar la producción frente al crecimiento demográfico, ni contar con el mercado internacional, altamente volátil y afectado por la especulación sobre las materias primas agrícolas, más aun desde 2008. Es imprescindible ser más ambiciosos con una mayor exigencia en la lucha contra la especulación; la estimulación de reservas al nivel regional y la capacidad del pequeño productor de crear reservas en su propio terreno, pero también mejorar las técnicas de conservación para evitar el desperdicio de alimentos perecederos como las frutas y los vegetales; hay que incentivar la organización de productores en cooperativas y empoderarlos frente a los gobiernos y los mercados; fortalecer la elaboración por los países de políticas estratégicas para la autosuficiencia alimenticia; y finalmente reforzar los marcos institucionales en las políticas de seguridad alimentaria.






Aun así, sigue vigente el desafío del cambio climático, que implica la adaptación preventiva de los países para reducir la vulnerabilidad frente a la pérdida de cosechas y la volatilidad de los precios, especialmente en países donde el presupuesto alimenticio representa un 50 a 70% de los gastos familiares, según cifras de OXFAM.






Por último, la producción agrícola tiene implicaciones para la salud humana, pues la contaminación de ríos, suelos y mercancías por el uso de químicos ya tiene repercusiones como el aumento de la prevalencia del cáncer. Una reciente película francesa, “Nuestros hijos nos acusarán”, evidencia que, según expertos científicos, por primera vez en la historia de la humanidad, la actual generación está en peores condiciones de salud que la anterior. La generación futura podría verse incluso más afectada sin un cambio mundial, drástico e inmediato en la manera de producir y consumir alimentos.






*Profesora e investigadora del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales - IEPRI, de la Universidad Nacional de Colombia.






AGROECOLOGIA, DIVERSIFICACION: PILAR DE LA AGRICULTURA SUSTENTABLE

Este artículo tiene por finalidad difundir algunos de los principios ecológicos en que se apoya el desarrollo de la agricultura sustentable y propiciar la revaloración de la diversificación productiva como uno de los pilares fundamentales de la sustentabilidad agraria.


Cuando el hombre no interviene los ecosistemas naturales, ellos se desarrollan hasta alcanzar un estado de madurez en equilibrio con el ambiente propio de cada región. En ese estado, se caracterizan por presentar una estructura compleja (cadenas tróficas desarrolladas e intrincadas) con alta biodiversidad. Asociado a ello, presentan además ciclos biológicos prolongados y lentos, ciclos minerales cerrados con alta conservación de nutrientes, y alta eficiencia energética (mantienen una elevada biomasa por unidad de flujo de energía solar). Estos atributos le brindan una gran estabilidad y capacidad de autorregulación y autosostenimiento. Sin embargo, en el estado de madurez presentan también una baja productividad neta dado que todo lo que se produce a partir de la fotosíntesis se consume por la respiración de las plantas.


La baja productividad neta de los ecosistemas naturales es probablemente la principal razón por la que el hombre no haya adoptado una estrategia similar para diseñar los sistemas agrícolas. Por el contrario, el enfoque de la agricultura moderna transita en un sentido inverso a la estrategia de la naturaleza. En primer lugar, el cultivo de especies seleccionadas y mejoradas introduce disturbios de alta intensidad (labranza, siembra, aplicación de agroquímicos, cosecha, etc.) que, realizados en forma recurrente, mantienen al sistema lejos del equilibrio.


En este nuevo estado, los sistemas agrícolas o agroecosistemas presentan: a) una baja complejidad estructural y funcional generada por la uniformidad de la siembra y la aplicación de plaguicidas que reducen la diversidad de especies y simplifican las cadenas tróficas, b) ciclos biológicos cortos y rápidos entre los que se intercalan periodos de barbecho, y c) ciclos minerales abiertos y baja conservación de nutrientes asociados a las pérdidas por lixiviación y a la exportación en las cosechas. Estos sistemas presentan además una baja eficiencia energética dado que la biomasa mantenida por unidad de energía solar es baja en relación a los ecosistemas naturales maduros. Son además sumamente inestables y requieren para su funcionamiento fuertes subsidios de energía derivados de la mecanización agrícola y del desarrollo y aplicación de insumos biológicos y químicos bajo la forma de semillas mejoradas, plaguicidas y fertilizantes. Finalmente, presentan una elevada productividad neta, propia de los estados ecológicos inmaduros, lo que genera excedentes cosechables y ello es el principal fundamento de su amplia difusión a nivel mundial.


Indicadores del comportamiento de los sistemas productivos


Por lo anterior, la productividad ha sido tradicionalmente el principal indicador del comportamiento de los sistemas productivos. Se trata de una medida puntual que relaciona la cantidad de un cierto producto biológico (grano, carne, leche, etc.) generado por el sistema en una unidad de tiempo (generalmente año) y en relación a un factor de producción (tierra, capital, insumos, mano de obra, etc.). En los agroecosistemas pampeanos, donde la tierra es el principal factor de producción, la expresión más difundida es el rendimiento expresado en kilogramos por hectárea (Kg/ha o Kg.ha-1) el cual se puede aplicar tanto a sistemas agrícolas como ganaderos.


Desde una perspectiva agroecológica, interesan las tendencias de la productividad a lo largo del tiempo, tanto en el corto como en el largo plazo. Para ello se requieren indicadores complementarios, como aquellos que permiten estimar el grado de estabilidad, resiliencia y sustentabilidad. La estabilidad puede ser analizada a través de las variaciones interanuales en la productividad que resultan de las fluctuaciones ambientales normales. Para quienes conocen de estadística, es posible cuantificarla a través del coeficiente de variación en torno a su media. La resiliencia del sistema depende de su capacidad para absorber cambios traumáticos, es decir, de sus posibilidades de recuperación luego de haber sido afectado por disturbios de cierta envergadura como podrían ser, en nuestra región, inundaciones o sequías prolongadas. La sustentabilidad, en sentido estricto, es una medida de la capacidad del sistema para mantener la potencialidad productiva indefinidamente, y puede ser analizada a partir de la tendencia de la productividad media en el largo plazo. La figura 1 presenta cuatro casos hipotéticos con diferentes combinaciones de estabilidad y sustentabilidad.


Sustentabilidad


La idea más abstracta de sustentabilidad incluye otros criterios además del mantenimiento de la potencialidad productiva. Así, una agricultura sustentable se basa en sistemas integrados, conservadores de los recursos naturales, rentables y socialmente equitativos. Es decir, la sustentabilidad en un sentido amplio integra tres grandes dimensiones: la ecológica, la económica y la social. Todas son interdependientes, pero sin dudas la dimensión ecológica es fundamental por cuanto no puede haber sustentabilidad económica ni social si no se garantiza la conservación de la base ambiental sobre la que se asienta el funcionamiento de los agroecosistemas.


Cuando se analiza la sustentabilidad, también es necesario especificar el nivel o escala de interés dentro de un orden jerárquico que incluya el lote, el establecimiento o empresa, el área agroecológica, la ecoregión, etc. Esto es muy importante porque la perspectiva con la cual se analice la sustentabilidad dependerá del rol que cumpla cada uno de los actores que intervienen en los procesos productivos y socioeconómicos. Así, los productores y asesores técnicos estarán en general más interesados en los niveles inferiores, mientras que los funcionarios públicos o dirigentes agrarios estarán más interesados en la sustentabilidad a nivel zonal o regional.


El concepto de sustentabilidad ha tenido en los últimos años una amplia difusión en diferentes estamentos académico-científicos, tecnológicos, productivos, gubernamentales, etc. Pero, al mismo tiempo, la multidimensionalidad y complejidad de este concepto ha limitado severamente su operatividad ante la dificultad de convertirlo en un parámetro tangible y cuantificable. En la actualidad, diversos especialistas en Agroecología están abocados al desarrollo de indicadores de sustentabilidad capaces de simplificar su expresión a valores concretos. Estos indicadores pueden ser utilizados para hacer un seguimiento de un determinado sistema o empresa a lo largo del tiempo, o bien para comparar la performance de dos o más sistemas o tecnologías diferentes. En el primer caso se intenta dilucidar cuál es el nivel o grado de sustentabilidad del sistema que se está evaluando, y su tendencia, independientemente del comportamiento de otros sistemas alternativos. En el segundo caso, interesa establecer cuál de los sistemas o tecnologías comparados es más sustentable. Dada la diversidad de ecorregiones y agroecosistemas, como así también de escalas y dimensiones de la sustentabilidad, los indicadores no son instrumentos fijos y estándar, sino desarrollados y adaptados a objetivos y situaciones particulares. Para la Región Pampeana en general, los indicadores propuestos se relacionan básicamente con los patrones de uso de la tierra, balance de minerales, contaminación con agroquímicos y degradación del suelo.






Diversificación y biodiversidad


Por su valor integrador, los patrones de uso de la tierra y su relación con la diversificación productiva merecen una consideración especial. Mientras que los ecosistemas naturales tienden a mantener la máxima complejidad y biodiversidad compatible con las condiciones ambientales de cada lugar, desde el surgimiento de la revolución verde, la uniformidad y simplificación de los sistemas agrícolas se ha convertido en el ideal agronómico para productores y asesores técnicos en general. Tal uniformidad y simplificación a nivel genético y de técnicas de manejo se manifiesta en primer lugar a escala de parcela o lote, pero cada vez más se percibe también a escala de establecimiento, paisaje y región. En los últimos años, este ideal se ha llevado al límite con la adopción generalizada de “paquetes tecnológicos” basados en cultivos transgénicos resistentes a herbicidas totales. Una de las consecuencias más preocupantes que presenta esta tendencia es que los sistemas sobre-simplificados tienen un elevado potencial productivo pero son mucho más vulnerables a la variabilidad ambiental, y por lo tanto menos estables, a la vez que potencian los procesos de degradación de los recursos naturales.


Frente a ello, el rol de la biodiversidad en los agroecosistemas (agrodiversidad) comienza a ser revalorizado bajo el enfoque de la agricultura sustentable. Por un lado, los organismos de ocurrencia natural como polinizadores, enemigos naturales de las plagas, lombrices y microorganismos del suelo, entre otros, son componentes claves de la agrodiversidad en tanto cumplen importantes roles ecológicos. Por otro lado, la sensibilidad a la variabilidad ambiental disminuye a medida que aumenta el grado de diversificación productiva. Ello se debe a que, en sistemas con más componentes productivos y naturales, los disturbios externos y los estrés ambientales tienen más oportunidades de ser canalizados y disipados que en los sistemas simplificados. En líneas generales, si bien la complejidad estructural tiene un costo de mantenimiento que se deduce de la productividad potencial, la diversidad promueve y potencia mecanismos homeostáticos que aumentan la estabilidad del sistema.


Por último, es importante destacar también que la funcionalidad de muchos procesos ecológicos claves para el sostenimiento de la productividad, depende del movimiento de los organismos y sustancias entre distintos “parches” de hábitat. Consecuentemente, el manejo de la biodiversidad debe considerar además los principios de la ecología de paisaje. Dentro de un paisaje agrícola, algunos hábitat funcionan como “fuentes” y otros como “sumideros” en la dinámica de muchos organismos. Por ejemplo, la vegetación en los bordes de los cultivos, banquinas o curvas de nivel (fuentes) alberga poblaciones de artrópodos benéficos que migran hacia los cultivos (sumideros). Un paisaje diverso contribuye también al mantenimiento de otros grupos funcionales como los polinizadores o los predadores que realizan un control biológico de plagas (arácnidos, hemípteros, aves).


A lo anterior debe sumarse que la diversificación productiva constituye un mecanismo eficaz para minimizar los riesgos económicos en países que, como el nuestro, están sujetos a bruscas oscilaciones de precios y/o políticas agrarias. En contraposición, la simplificación excesiva y la homogeneización del paisaje agrícola puede conducir irremediablemente a la pérdida de resiliencia y aumentar la susceptibilidad a cambios impredecibles en el ambiente físico (déficit o excesos hídricos) y biológico (invasiones de plagas) como así también en el ambiente económico.






Ing. Agr. (MSc.) Eduardo Requesens


Profesor de Agroecología y Director de la Especialización


en Ambiente y Ecología de Sistemas Agroproductivos


Facultad de Agronomía de Azul


Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires






Agroecología


agricultura

PRIMER ENCUENTRO DE FORMADORES DE AGROECOLOGIA EN LA REGION DE AFRICA

*12-20 de Junio de 2011*
Declaración de Shashe*



Somos 47 personas de 22 organizaciones en 18 países (Zimbabue,

Mozambique, República Democrática del Congo, Ruanda, Angola, Uganda,

Tanzania, Kenia, Zambia, Sudáfrica, República Centroafricana, Brasil,

México, Indonesia, Portugal, Estados Unidos de América, Francia, y

Alemania). Somos campesin@s y técnic@s de organizaciones miembros de la

Vía Campesina, además de aliad@s de otras organizaciones campesinas y

redes, ONGs, académic@s, investigador@s, intérpretes y otras personas.



Nos hemos estado reuniendo en el Centro de Capacitación para el

Desarrollo Endógeno de Shashe en la Provincia de Masvingo, Zimbabue,

para planificar como promover la agroecología en nuestra región (África

Austral, Oriental y Central). Hemos tenido el privilegio de observar de

primera mano la fructífera combinación de reforma agraria con

agricultura ecológica y agroecología llevada a cabo por la familias

campesinas locales. En lo que en su momento fueron grandes ranchos de

ganado propiedad de tres grandes terratenientes que poseían 800 cabezas

de ganado y no producían ni grano ni ninguna otra producción adicional,

ahora hay más de 365 familias campesinas con más de 3400 cabezas de

ganado, que producen además un promedio anual de entre 1 y 2 toneladas

de granos por familia además de hortalizas y otros productos, en muchos

casos usando métodos agroecológicos y semillas campesinas locales. Esta

experiencia refuerza nuestro compromiso y nuestra creencia en la

agroecología y en la reforma agraria como pilares fundamentales para la

construcción de la Soberanía Alimentaria.



*Amenazas y Retos para la Agricultura Campesina y la Soberanía Alimentaria*



Nuestra región de África actualmente encara retos y amenazas que socavan

conjuntamente la seguridad alimentaria y el bienestar de nuestras

comunidades, desplazando a las familias campesinas y minando su forma de

sustento, socavando nuestra capacidad colectiva de alimentar nuestras

naciones, y causando un grave daño al suelo, al medio ambiente y a la

Madre Tierra.



Esto incluye las manifestaciones locales y regionales de la crisis

global de precios alimentarios y la crisis climática que han sido

provocadas por el avance de las políticas neoliberales y por la avaricia

y la extracción de beneficios de las Corporaciones Transnacionales

(CTNs). Alimentos subvencionados baratos importados por las CTNs,

posibilitados por los desencaminados tratados de libre comercio, rebajan

los precios que recibimos por nuestros productos agrícolas, obligando a

las familias a abandonar el campo y a migrar a las ciudades, mientras se

socava la producción alimentaria local y nacional. Los inversionistas

extranjeros, invitadas por algunos de nuestros gobiernos, acaparan las

mejores tierras de labranza, desplazando a l@s agricultor@s locales,

productor@s de alimentos, y reorientando las tierras hacia la minería

medioambientalmente devastadora, a las plantaciones de agrocombustibles

que alimentan a los automóviles en vez de a las personas, y a otras

plantaciones exportadoras que no contribuyen en nada a construir la

Soberanía Alimentaria para nuestros pueblos, y solo enriquecen a unos pocos.



Al mismo tiempo, las emisiones descontroladas de gases de efecto

invernadero y la contaminación del aire proveniente de los Países

Desarrollados y el sistema alimentario global de las corporaciones --

basado en el transporte a largas distancias y en la agricultura

industrial, están cambiando el clima en varios modos que afectan

directamente a l@s agricultor@s. Nuestras tierras se vuelven más áridas,

con cada vez mayor escasez de agua, afrontamos incrementos de las

temperaturas, y condiciones progresivamente más extremas tales como

fuertes tormentas, inundaciones y sequías. Las fechas de las épocas

lluviosas se han vuelto completamente impredecibles, de manera que ya

nadie sabe más cuando sembrar. El clima cambiante también está implicado

en las epidemias de enfermedades comunicables tanto de los humanos, como

de las cosechas y los animales. Todo esto daña a las familias campesinas

y afecta a la producción alimentaria.



Nos enfrentamos a las CTNs que quieren imponer los transgénicos en

nuestros países, independientemente de si existen o no moratorias en la

actualidad, y a las agencias como la Alianza para una Revolución Verde

en África (AGRA) que conspira con las CTNs como Cargill y Monsanto y con

nuestros gobiernos para comprar a la investigación nacional y a los

sistemas nacionales de semillas para vender semillas transgénicas. Estas

semillas amenazan la integridad de nuestras variedades locales y la

salud de nuestr@s consumidor@s. Las mismas compañías manipulan incluso a

las organizaciones campesinas regionales para promover los transgénicos,

y hacemos un llamamiento a dichas organizaciones a que se resistan a ser

utilizadas de esa manera.



Mientras nuestros suelos, agroecosistemas y bosques se ven más y más

degradados por la agricultura industrial y las plantaciones, y la

biodiversidad de las semillas locales se pierde, los costos de

producción bajo el modelo de la "Revolución Verde" convencional son más

caros y quedan fuera del alcance de las familias campesinas. El precio

de los fertilizantes químicos, por ejemplo, se ha incrementado

recientemente en el mercado internacional en más de un 300% en pocos años.



Enfrentándonos a esta cruda situación para la agricultura campesina y la

Soberanía Alimentaria en nuestra región, como miembros de organizaciones

pertenecientes a Vía Campesina adoptamos los siguientes posicionamientos:



*

*



*Posiciones de Vía Campesina en la Región África 1*



Creemos que...



·La agricultura agroecológica practicada por las familias campesinas, y

las políticas de Soberanía Alimentaria, ofrecen la única solución

razonable y factible a los múltiples retos que a los que nuestra región

se enfrenta.



* Sólo los métodos agroecológicos (también llamados agricultura

sostenible, agricultura orgánica, agricultura ecológica, etc.)

pueden restaurar los suelos y los ecosistemas que han sido

degradados por la agricultura industrial. Ni siquiera los

productos químicos pueden funcionar tras una degradación grave,

pero la agroecología puede restaurar la materia orgánica del suelo

y su fertilidad, además fortalece los procesos funcionales del

agroecosistema como el reciclaje de nutrientes, la biología del

suelo, el control natural de plagas, etc. Hemos visto como los

sistemas campesinos agroecológicos tienen una productividad total

mucho por unidad de área mayor que los monocultivos industriales,

con pocos o ningún insumo comprado, reduciendo la dependencia e

incrementando la autonomía y el bienestar de las familias rurales

mientras producen alimentos abundantes y saludables para nuestra

gente. La investigación global de Vía Campesina demuestra que /la

agricultura campesina sostenible puede alimentar al mundo/,

basándose en el conocimiento endógeno y en la agroecología.



·El sistema alimentario global genera en la actualidad entre el 44 y el

57% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, casi todas

las cuales podrían ser eliminadas mediante la transformación del sistema

alimentario basada en los principios de la agroecología, la reforma

agraria y la Soberanía Alimentaria. /La agricultura campesina sostenible

enfría el planeta/, y es nuestra mejor solución contra el cambio climático.



* Para adaptarnos al cambio climático necesitamos la mayor

resiliencia de los sistemas agroecológicos diversificados (y la

conservación y recolección del agua,manejo de cuencas, sistemas

agroforestales, abonos verdes, etc.) y la diversidad genética de

las semillas campesinas locales y los sistemas de semillas

campesinas. Exigimos a nuestros gobiernos que retiren el apoyo a

las corporaciones de semillas industriales con sus semillas

estandarizadas y a menudo modificadas genéticamente, y que a

cambio apoyen los sistemas campesinos de semillas basados en la

recuperación, la protección, multiplicación, almacenaje,

multiplicación e intercambio de semillas a nivel local.



* Nuestros sistemas nacionales de educación e investigación están

gravemente sesgados hacia las prácticas agrícolas más

industriales, las mismas que están matando a nuestro planeta y

contribuyendo al fracaso de l@s african@s en alimentarnos a

nosotr@s mism@s. Exigimos la reorientación de la investigación

hacia métodos orientados a la agricultura campesina y a la

agroecología, y la transformación de los currículos en los niveles

escolares primario y secundario, y en la educación superior, para

centrarlos en la agroecología.



* Hacemos un llamamiento para acabar con la liberalización del

comercio y para renovar la protección de los mercados domésticos

de manera que l@s agricultor@s african@s podamos recibir precios

justos que nos permitan levantar las producciones y alimentar a

nuestros pueblos.



* Hacemos un llamamiento a nuestros gobiernos a crear programas

integrales de apoyo a la agricultura agroecológica realizada por

familias campesinas y a reconstruir la Soberanía Alimentaria,

incluyendo la reforma agraria genuina y la defensa de las tierras

campesinas contra el acaparamiento de tierras, la reorientación de

la adquisición pública de alimentaros por agencias gubernamentales

desde el agronegocio hacia la compra de alimentos ecológicos con

precios justos a pequeñ@s agricultor@s para el suministro de

escuelas, hospitales, cafeterías institucionales, etc., como medio

para apoyar a l@s agricultor@s y para proveer de alimentos

saludables a l@s niñ@s, a l@s enferm@s y a l@s emplead@s

gubernamentales, y programas de créditos a la producción para la

agricultura campesina agroecológica en lugar de subsidios

vinculados a los fertilizantes y plaguicidas químicos.



* En la COP-16 en Cancún, México, los gobiernos del mundo (excepto

Bolivia) acordaron realizar negocios con las CTNs que trafican con

falsas soluciones al cambio climático como los agrocombustibles,

los transgénicos, los mercados del carbono, REDD+, etc., en lugar

de acordar el revertir seria- y efectivamente el calentamiento

climático mediante reducciones reales de emisiones por los Países

Desarrollados y la transformación de nuestros sistemas globales de

alimentación, energía y transporte. Exigimos que nuestros

gobiernos se comporten más responsablemente en la COP-17 en

Durban, Sudáfrica, rechazando la firma de acuerdos impuestos por

el Norte y por las CTNs, y apoyando en vez de ello los Principios

de Cochabamba sobre el Clima y los Derechos de la Madre Tierra.



*Compromisos de la Vía Campesina*



Mientras exigimos que nuestros gobiernos actúen de todas las maneras

mencionadas más arriba, y elevaremos la presión sobre ellos para que lo

hagan, no nos quedaremos esperándoles. En lugar de ello nos

comprometemos a continuar construyendo la agroecología y la Soberanía

Alimentaria desde abajo. Nos comprometemos a dar los siguientes pasos

prácticos:



* Construiremos estructuras organizativas en la Vía Campesina a

nivel regional para apoyar nuestras organizaciones nacionales

miembros en su trabajo para promover la agroecología entre sus

familias integrantes. Esto incluye programas regionales de

formación, visitas de intercambio, la producción y socialización

de materiales educativos, y la identificación, documentación,

sistematización y socialización de casos exitosos en la región de

manera que tod@s puedan aprender las lecciones que entrañan. Entre

las estructuras que construiremos está una red de formador@s

locales y practicantes de la agroecología en la Vía Campesina en

nuestra región.



* Promoveremos la creación de programas de formación y escuelas de

agroecología en nuestras organizaciones, y programas de promoción

agroecológica de campesino(a) a campesino(a) y de comunidad a

comunidad.



* A través de nuestras organizaciones promoveremos la creación y el

fortalecimiento de sistemas campesinos locales de semillas.



* Documentaremos la experiencia de Zimbabue de reforma agraria y

agricultura ecológica por familias beneficiarias, como pasos

importantes hacia la Soberanía Alimentaria, de los cuales quienes

estamos en otros países podemos aprender.



* Trabajaremos en "mantener el carbono en el suelo y en los árboles"

en las zonas bajo nuestro control, mediante la promoción de la

agroforestería, la siembra de árboles, la agroecología, la

conservación energética, y confrontando la acaparación de tierras

para la minería y para las plantaciones industriales.



·Comprometeremos y presionaremos a los gobiernos a todos los niveles

(local, provincial tradicional, nacional y regional) para que adopten

Políticas Públicas que favorezcan la agroecología y la Soberanía

Alimentaria.



·Construiremos una voz poderosa de l@s pequeñ@s agricultor@s y

campesin@s para estar presentes junto con otros sectores de la sociedad

civil en la COP-17 en Durban, y en Río+20 en Brasil, con el mensaje de

que nos oponemos a las falsas soluciones al cambio climático y de que

demandamos la adopción de los Principios de Cochabamba. Insistiremos en

la Agricultura Campesina Sostenible y en la Soberanía Alimentaria como

las verdaderas soluciones más importantes contra el cambio climático.



//



/¡African@s! ¡Podemos alimentarnos a nosotr@s mism@s con Agroecología y

Soberanía Alimentaria!/



//



/¡La Agricultura Campesina Sostenible enfría el planeta!/



//



/¡No al Sistema Alimentario Corporativo, a los transgénicos, al

Acaparamiento de Tierras!/



//



/¡Sí a la Reforma Agraria y a un Sistema Alimentario Agroecológico!/



//



/¡Globalicemos la Lucha! ¡Globalicemos la Esperanza!/



Distrito de Masvingo, Zimbabue, 20 de Junio de 2011



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domingo, 3 de julio de 2011

ATAQUES A LA AGRICULTURA ECOLOGICA


La reciente y aún no resuelta crisis alimentaria debida a la extraña y agresiva variante O104:H4 de Escherichia Coli, ha sido aprovechado para evitar la inexorable expansión de la agricultura ecológica en el continente.

En estos días podemos ver titulares en grandes medios de comunicación en los que se advierte contra la producción ecológica de los alimentos, aunque en algunos casos, ya en el interior de los artículos se maticen sus supuestos peligros o desventajas.

El periódico Público titula “No es verde todo lo que reluce” un artículo en el que, entre otros, el investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, José Miguel Mulet, manifiesta que dado que la E. Coli es una bacteria fecal, el empleo de fertilizantes naturales en agricultura ecológica <>.

Aquí cabe hacer dos matizaciones; en primer lugar la bacteria que ha causado la grave toxiinfección no es la habitual en nuestros intestinos y no sabemos si su origen es fecal. Por ello han cabido todo tipo de especulaciones, desde una mutación, hibridación entre dos cepas, desarrollo en granjas convencionales en las que se administran antibióticos al ganado de manera sistemática y de ahí su resistencia en los hospitales, creaciones interesadas de laboratorio….etc.

En segundo lugar, el empleo de estiércoles o lisiers sin tratar es común en agricultura convencional, pero no en agricultura ecológica que, previamente a su aportación al terreno, los somete a procesos en los que la combinación temperaturas- microorganismos beneficiosos reduce drásticamente la presencia de bacterias u hongos patógenos.

Si se buscó inicialmente el origen de la toxiinfección en cuatro fincas ecológicas fue por la coincidencia de que varios afectados hubieran acudido a un restaurante de Hamburgo especializado en productos ecológicos, no porque se considerase más probable la presencia de E-Coli en este tipo de fincas.

ABC publica una entrevista con la Catedrática de la Universidad Politécnica y experta en genómica de plantas, Pilar Carbonero, bajo el título “La agricultura ecológica no es mejor, es un capricho de ricos”. A lo largo de la entrevista la Sra. Carbonero afirma que la llamada agricultura orgánica es la <>, siendo los productos transgénicos los más seguros. Añade que la agricultura ecológica no tiene nada de ecología, sin aclarar el porqué.

Como otros muchos técnicos, da por supuesto que mediante la agricultura ecológica no se puede alimentar a la población del mundo, lo que por otra parte contradice estudios de la FAO.

Desgraciadamente la abundancia de estudios encargados de parte y la falta de estudios concluyentes permite, en el campo de la alimentación, realizar cualquier información interesada.

Por último, en Libertad Digital, su colaborador y director de la revista de divulgación tecnológica Quo,Jorge Alcalde, expresando sus dudas respecto a si los productos ecológicos son más sanos y de mejor calidad que los convencionales, afirma que los defensores de la agricultura orgánica <>.

Dejando a un lado el significado que le haya pretendido dar al término <>, lo que llama la atención es que se piense que la agricultura ecológica renuncia a la tecnología. Nada más lejos de la realidad. Una de las más importantes reclamaciones del sector es que sólo se dedique en España el 1% de la investigación agraria a la agroecología, cuando se pretende alcanzar a corto plazo el 10% de la superficie agraria útil que han logrado otros países.

No se renuncia ni a la maquinaria más avanzada ni al tratamiento más eficaz, pero siempre ateniéndose a criterios de sostenibilidad.

Más grave resulta su afirmación de que la producción ecológica se ha visto beneficiada con una legislación específica, estando “exenta de algunos controles” que sí pasa exhaustivamente la convencional. La diferenciación entre agricultura ecológica y convencional es una competencia exclusiva de los ministerios de agricultura, que dan una calificación comercial de calidad añadida a los productos que pueden demostrar haber sido obtenidos mediante técnicas sostenibles. Para los ministerios de sanidad y consumo no existe diferenciación alguna, ateniéndose a los mismos procedimientos y requerimientos para la obtención de los registros sanitarios o autorizaciones de venta.
En resumidas cuentas, el desconocimiento de la población general de los métodos de producción ecológica, permite que, ante cualquier circunstancia que los ponga de actualidad, desde medios de amplia difusión sean menospreciados o caricaturizados. No olvidemos que los grandes escándalos por negligencias en el campo de la alimentación han venido de grandes procesadores convencionales que han visto, por tanto, cuestionados sus métodos.

Ver artículos referidos en:
http://www.publico.es/ciencias/384257/no-es-verde-todo-lo-que-reluce
http://www.abc.es/20110627/contraportada/abcp-pilar-carbonero-agricultura-organica-20110627.html
http://findesemana.libertaddigital.com/lo-artificial-salva-vidas-1276239121.html 

miércoles, 22 de junio de 2011

LOS PLAGUICIDAS, ? SOLUCIÓN O PROBLEMA?

Tanto los profesionales que trabajan con plaguicidas a diario como el consumidor que los usa para eliminar moscas deben ser muy cautos para evitar riesgos.  



Los plaguicidas son sustancias químicas utilizadas para eliminar cualquier ente vivo que dañe los cultivos, ya sean insectos, roedores, bacterias u hongos y, como entes vivos, los animales y las plantas también sufren los efectos de los plaguicidas. El término plaguicida incluye diferentes variantes: los insecticidas, para matar insectos; los herbicidas, para las malezas; los fungicidas, para los hongos; o el veneno, para roedores como ratas o ratones. El uso de estas sustancias en el ámbito doméstico para eliminar insectos debe ser la última opción. El aspecto primordial para evitar posibles plagas en la cocina es la prevención.
  • Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ
  • 20 de junio de 2011
Todas y cada una de las sustancias químicas que componen los plaguicidas conllevan algún riesgo y pueden ser sustancias dañinas tanto para la tierra como para el consumidor. Entonces, ¿por qué se utilizan? Los plaguicidas son parte de la industria, que usa la maquinaria agrícola para cultivar grandes extensiones de tierra o en sistemas de riego de dimensiones extensas. De esta manera, se consiguen grandes cosechas en un corto periodo de tiempo, con lo cual ya no se plantean, a priori, otros métodos de cultivo. Los pequeños agricultores, que no disponen de grandes extensiones, se ven obligados a usar plaguicidas para poder sobrevivir en el mercado económico y obtener, de manera más rápida, cultivos para vender. También son una opción para acabar con plagas de insectos en las cocinas domésticas.

En casa, sin plaguicidas


Utilizar los plaguicidas en casa para eliminar insectos o roedores debe ser la última opción. El aspecto primordial para evitarlos es la prevención:
  • Mantener limpia la cocina.
  • Almacenar los alimentos en envases cerrados.
  • Mantener limpios los animales de compañía.
  • Almacenar leña fuera del hogar.
Cuando el uso de plaguicidas es inevitable:
  • Leer las etiquetas y seguir las instrucciones.
  • No aplicar plaguicidas en lugares cerrados. Si es así, abrir las pertas y las ventanas.
  • Mantener los envases fuera del alcance de los niños.
  • Nunca rociar sobre colchones, sábanas o ropa.
  • No rociar cerca de platos o cubiertos.
  • Desechar los plaguicidas de manera segura.

Su presencia en alimentos

La gran mayoría de frutas y verduras llevan consigo una mayor o menor cantidad de plaguicidas en su composición. En alimentos como la leche, la carne o los huevos pueden también llevar restos de plaguicidas usados en los pastos que comen los animales. Para reducir la cantidad de sustancias químicas que se ingieren con los alimentos se pueden seguir pautas como:
  • Lavar a conciencia las frutas y los vegetales.
  • Sumergirlos en agua con sal (cinco cucharadas en un litro de agua) y después enjuagarlas con agua.
  • Eliminar las hojas más externas de los vegetales como la col o la lechuga, que son las partes que más cantidad de plaguicidas absorben.
  • Es aconsejable pelar los alimentos con una cáscara más suave, como los pepinos.

La Unión Europea, partidaria de reducir su uso

Para los consumidores, el riesgo de exceder los límites máximos autorizados es cada vez mayor. Estos límites varían a lo largo de los años y el temor respecto a la seguridad de los alimentos que ingieren está latente. Fruto de este posible riesgo, la Unión Europea ha revisado en varias ocasiones los niveles establecidos para diferentes tipos de plaguicidas y ha concluido que, hasta la fecha, están controlados y no conllevan ningún peligro, aunque son partidarios de limitar su uso. Su estrategia pretende favorecer el cultivo sin plaguicidas mediante la promoción del uso de buenas prácticas, una formación aplicada y disponibilidad de medios financieros para llevar a cabo todo esto. A día de hoy, eliminar los plaguicidas parece ser una tarea difícil.
Los profesionales dedicados al sector y que trabajan con plaguicidas a diario, así como el consumidor que los usa en el ámbito doméstico para eliminar moscas, mosquitos u hormigas, deben tener en consideración algunas pautas para minimizar el riesgo.
  • Usar el plaguicida solo para el cultivo al que está destinado.
  • No mezclar nunca diferentes plaguicidas.
  • Usar la cantidad mínima posible.
  • Mantenerlos en un lugar seguro y alejados de las fuentes de agua.
  • No usar plaguicidas si hace mucho viento o llueve.
  • Asegurar que no hay contacto del plaguicida con la piel o mucosas.
  • Lavarse las manos antes de comer, beber, tocarse los ojos, la nariz o la boca y antes de ir al baño.
  • Su uso en el ámbito industrial precisa usar ropa adecuada y equipos protectores.
  • Nunca se deben guardar los envases de los plaguicidas para almacenar otros productos.

LOS NIÑOS, LOS MÁS SUSCEPTIBLES

Los niños pueden padecer de forma más severa los efectos de los plaguicidas. Pueden enfermar con cantidades que no afectarían a un adulto de la misma manera. Cuanto menor es la edad del niño, menor cantidad de plaguicida puede alterar su organismo. Las señales más comunes de afectación grave en los niños son el cansancio, temblores o desmayos. En periodos más largos de exposición a plaguicidas, los niños pueden registrar cuadros de alergias, problemas respiratorios, crecimiento lento, dificultad de aprendizaje. Para evitar el contacto de los niños con los plaguicidas se debe:
  • Alejarlos de ellos.
  • No jugar con los envases, aunque estén cerrados.
  • No entrar ni jugar en campos o cultivos recién fumigados.
  • No utilizar plaguicidas en el hogar, sobre todo en el interior.
  • Almacenar los envases en lugares seguros y cerrados, si es necesario.

viernes, 3 de junio de 2011

PRIMER MAPA DE ZONAS AGRICOLAS EN RIESGO POR EL CAMBIO CLIMATICO

ambio climático

La baja capacidad de adaptación de América Central es especialmente preocupante, según los autores del informe.
La baja capacidad de adaptación de América Central es especialmente preocupante, según los autores del informe.

El cultivo de maíz, frijoles, mandioca y otros productos vitales para millones de personas en América Latina podría verse severamente afectado por el cambio climático, según un nuevo estudio.


El informe, enfocado en zonas tropicales, indica las áreas agrícolas que más sufrirán debido al calentamiento global en 2050, identificando hotspots o "focos de riesgo" en los que el calentamiento global amenazará la producción de alimentos. Las regiones en mayor peligro se encuentran en África e India, pero el estudio también señala dos grandes puntos de vulnerabilidad en América Latina: México y América Central, por un lado, y el este de Brasil, por otro.

El informe, titulado "Mapeo de la vulnerabilidad relacionada con el cambio climático y la inseguridad alimentaria en los trópicos del mundo", fue elaborado por el Programa de Investigación sobre Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS, por sus siglás en inglés) del Grupo Consultivo para Investigación Agrícola Internacional (CGIAR).

Vulnerabilidad en América Latina Los científicos identificaron áreas en riesgo de cruzar los llamados "umbrales climáticos", en los que, por ejemplo, la temperatura alcanzará niveles demasiado elevados para la producción de maíz o frijol. "México y América Central son focos de vulnerabilidad", dijo a BBC Mundo Andy Jarvis, experto en América Latina del Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT, con sede en Cali, Colombia, y uno de los autores del estudio.

Uno de los problemas es que la falta de lluvias prevista en muchas regiones para 2050 acortará a menos de 120 días el período de condiciones óptimas de cultivo. "La mayoría de los cultivos requiere 120 días de condiciones razonables para madurar. Y el maíz es muy sensible a la sequía en todas sus etapas de crecimiento", explicó Jarvis. "También hicimos muchas investigaciones con frijoles y ahí el problema es que este cultivo no tolera demasiado calor, requiere condiciones frescas".

El estudio identifica sitios en los que la temperatura promedio pasará de menos de 30 grados centígrados a más de 30 grados para 2050. Por encima de este umbral, la producción de frijol comienza a ser afectada.

En el caso del este de Brasil, una región ya golpeada por la pobreza y la inseguridad alimentaria, uno de los principales problemas será el aumento en las sequías y un período más corto de clima favorable. Uno de los cultivos afectados será la yuca o mandioca, como se le denomina en Brasil. "En algunas zonas se precisan dos años para cultivar yuca, ya que crece durante 120 días, pero luego entra en período de hibernación, llenando los tubérculos sólo en el segundo año", señala Jarvis.

Poco margen de maniobra Para identificar las áreas vulnerables, los científicos superpusieron mapas en base a diversas variables como pobreza o alta dependencia de la agricultura y tomaron en cuenta varios modelos climáticos, así como las predicciones del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC).

El informe menciona especialmente grandes áreas de Asia Meridional, incluyendo casi la totalidad de la India, y partes de África subsahariana, donde se estima que cerca de 370 millones de personas ya sufren inseguridad alimentaria y habitan zonas donde puede disminuir en un 5% la duración de la estación de cultivo. Algunos países como Sudáfrica podrían optar, por ejemplo, por abandonar el maíz en favor de cultivos más resistentes a la sequía. Pero el margen de maniobra es mucho menor en países como Níger, que ya dependen de cultivos más resistentes como sorgo y mijo.

Adaptación La adaptación no siempre implica cambio de cultivos. Antes de eso puede optarse por variedades más resistentes, irrigación u otras medidas. Lo que cada vez parece quedar más claro es que los gobiernos deben elaborar cuanto antes planes de respuesta. "Comparada con otras regiones, América Latina está en una mejor posición, no porque el impacto en los cultivos sea menor, sino porque hay instituciones fuertes, menores niveles de pobreza y mayor capacidad de adaptación" , asegura Jarvis. "Pero esto no se aplica a partes de América Central, donde los niveles de pobreza son altos y hay una muy baja capacidad de respuesta".

"En el caso de África, necesitaremos una revolución en los sistemas agrícolas", advierte Bruce Campbell, director del CCAFS.

Para otro de los autores del informe, Philip Thornton, el mensaje del estudio es claro. "El margen de tiempo para desarrollar soluciones innovadoras que pueden superar efectivamente estos desafíos es limitado". "Se necesitan ahora grandes esfuerzos de adaptación si queremos evitar serios problemas de seguridad alimentaria más adelante".

ECOSOCIALISMO: PACTO SOCIAL DEL BUEN VIVIR

Para los nuevos revolucionarios que no quieren aceptar la memoria histórica de los pueblos latinoamericanos, la génesis del ecosocialismo emergió en la patria grande. Su mejor precursor fue el brasileño seringueiro (pobladores de la selva que extraen el latex de los árboles de Hevea brasiliensis) “Chico Méndez”, quien en el siglo pasado entre las décadas 60-80, organizando las luchas ambientalistas de los saringueiros, es asesinado.
 
Como agudo revolucionario que fue, Chico Méndez comprendió que esa lucha era por los intereses de la humanidad y poco a poco, fue reafirmando la certeza de que además de la explotación de los trabajadores, el capitalismo en su esencia es y será siempre destructivo.
 
Prontamente convencido de la necesidad de combatir los tantos agravios ecológicos-sociales, Chico Méndez funda del Consejo Nacional de los Seringueiros e inicia una de las máximas expresiones de lucha, organización y producción: el modelo de la Reserva Extractivista. Planteamiento que para la época, claramente, se manifiesta como de vanguardia entre las luchas revolucionarias del continente y del mundo. Allí se conjugaban los contextos sociales y culturales específicos. La Reserva Extractivista era la reforma agraria de los seringueiros.
 
El principio rector y de lucha que los seringueiros formularon y el cual caracterizaba su proyecto ideológico y político era: “No hay defensa de la selva sin la defensa de los pueblos de la selva”. Acá entendemos la esencia precursora del Ecosocialismo: en la actualidad no podemos reivindicar una lucha social o gremial sino entendemos las implicaciones y tensiones ambientales que cada vez más su padecimiento nos encierra, afectando directamente la condición social, de cualquier estatus de clase. Además obligatoriamente debemos formarnos y prepararnos para superar las tantas limitaciones ambientales que tenemos y poder-saber-hacer con las potencialidades que nuestras eco-bases materiales nos se representan en nuestros territorios latinoamericanos.
 
En el caso de Venezuela, es un país mega diverso con millones de años de evolución en sus riquezas biológicas y químicas. Aún sin conocer su verdadero potencial, estos valiosos recursos se encuentran distribuidos en 10 bioregiones, con marcadas consideraciones agroecológicas diferentes. Para el manejo de las mismas, el Ministerio del Ambiente ha establecido la Estrategia Nacional de Conservación de la Diversidad Biológica 2010-2020, siendo reconocido por las Naciones Unidas como el primer país que la ha elaborado participativamente con el concurso de más de 1500 personas.
 
Otro logro del proceso venezolano, es que los países de la comunidad andina de naciones reconocen los avances en agroecología que el Gobierno Venezolano ha venido generando. Nuevas instituciones, recursos financieros aportados, conjunto de leyes y la creación de carreras y programas en agroecología se destacan en tales reconocimientos.
 
Así como las anteriores se complementan y apuntan en la conformación de eco-redes- agroalimentarias, como unidades de producción que generan cultivos, alimentos crudos o cualquier plato-comida de la socio-bio-región específica desde la visión agroecológica, también estamos administrando severas tensiones socio-ambientales-sociales.
 
Entre tantas de ellas, tenemos: a) progresiva pérdida de nuestros recursos naturales en especial nuestra diversidad biológica(746 especies de fauna y 341 especies de plantas se encuentran amenazadas); b) además de continuar produciendo los gases de efectos invernaderos en la actividad agrícola pecuaria; el 15,7% de superficie de los suelos se encuentran severamente afectados y los procesos de excesiva sedimentación atentan con la contaminación de los ríos y la merma de la pesca fluvial; c) los procesos de maduración y fructificación de varios cultivos tropicales perennes y semi-perennes, se encuentran afectados por el calentamiento global y los cambios climatológicos extraordinarios que estamos padeciendo. d) somos el décimo país del mundo con la mayor alta tasa de des-forestación e) más del 86% de la población venezolana esta sometida a stress de agua; f) pérdida de los atractivos turísticos por los altos niveles de contaminación de las playas y estuarios. g) nuestra industria petrolera ha acumulado aproximadamente 120 mil metros cúbicos de desechos peligrosos y tóxicos h) entre los años 2000-2007 hemos duplicado la producción desechos sólidos.
 
En todas las tendencias mencionadas, además de no poder aprovechar las posibilidades en crear fuentes de empleo, mercados y tratar de mitigar las tantas afecciones ambientales, también administramos enfermedades crónicas y genéticas por los niveles de contaminación. Estudios epidemiológicos develan que en varias ciudades venezolanas un alto porcentaje de las poblaciones padecen enfermedades crónico-ambientales.
 
Esta nefasta herencia ambiental dejada por el neoliberalismo, le exige a la sociedad venezolana entera internalizar, encarar e iniciar audaces acciones para mitigar las tantas tensiones socio-ambientales que seguiremos administrando. También el gobierno revolucionario venezolano, constitucionalmente, tiene la responsabilidad histórica de direccionar las políticas ambientales, como se reflejan en el Programa Nacional Simón Bolívar.
 
El gobierno venezolano, además de invertir más, en presupuestos, en formación ambiental, ciencia, tecnología y en creación de nuevos empleos. En conjunto, debemos y tenemos que contribuir en saber aplicar; el concepto de eco-eficiencia en todas las acciones, dimensiones y niveles que a diario se exige. Lo otro es que debemos practicar la sensibilidad por el asunto ambiental y actuar con inteligencia ecológica. Allí están centradas las tantas verdades del “buen vivir”.
 
Como bien reiterativamente lo reclama otro revolucionario: El Presidente Chávez: “el socialismo del siglo XXI necesariamente debe ser ecológico”. Su tránsito: el ecosocialismo que el Chico Méndez históricamente nos propuso.


http://www.alainet.org/active/47047&lang=es

miércoles, 1 de junio de 2011

LIMPIAR BIEN LOS ALIMENTOS OJO

31 de Mayo, 2011
En el espacio de Denise Maeker explicó que la bacteria causa sangrado en el vello intestinal, generando diarreas incontrolables que llegan a causar la muerte, como ya se dieron algunos casos en España y Alemania.

El origen de la cepa de ´Escherichia coli´ con que están contaminados los pepinos españoles pudo derivarse del uso la agricultura orgánica, ya que el origen de ésta se encuentra en el estiércol de vaca, mismo que se usa como abono en este tipo de práctica, opinó el especialista Antonio Lazcano.

En el espacio de Denise Maeker explicó que la bacteria causa sangrado en el vello intestinal, generando diarreas incontrolables que llegan a causar la muerte, como ya se dieron algunos casos en España y Alemania.

Cabe recordar que a causa de la alerta por la presencia de la bacteria E-coli, la mayoría de los comercios alemanes los retiró de sus estanterías, cuando la responsable de Salud de la ciudad-estado de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks y se anunció que se había identificado la peligrosa bacteria en una partida de pepinos orgánicos provenientes de dos empresas hortofrutícolas localizadas en España.

Explicó que esta cepa se encuentra en las vacas y la agricultura orgánica al usarla como abono pudo haber contaminado la legumbre, sin embargo también se trata de un asunto de higiene, pues la bacteria está en la cáscara y no en el interior.

"El pepino sin cáscara no tiene problema si la manipulación fue con manos limpias, por lo que es necesario recordar que el lavado de fruta y verduras es absolutamente indispensable", dijo.