sábado, 11 de diciembre de 2010

COMO HACER UN HUERTO ORGÁNICO

 Quién no ha deseado alguna vez salir a su jardín y recoger con sus propias manos los alimentos que va a cocinar? Hoy en día, gracias a la agricultura orgánica, este sueño es toda una realidad. Basándonos en los principios naturales del uso de la tierra, y evitando la utilización de productos químicos, tener un huerto para consumo propio está al alcance de cualquiera. ¿El truco? Usar compost natural, rotar los cultivos y ser pacientes con los resultados.



¿Cómo empezar?

Lo primero es preparar el terreno. Limpia las malas hierbas, moja el suelo y remueve la tierra al día siguiente con una azada. Si lo haces con uno o dos meses de antelación, mejor, así se aireará el terreno. Extiende una buena capa deabono orgánico de unos seis centímetros, mézclala con la tierra y vete preparando los surcos para el cultivo. En el caso de que quieras automatizar el riego, es buen momento para instalar los tubos y dejarlo todo listo.

huerto   huerto

Los franceses son expertos en este tipo de huertos, hasta el punto de crear una técnica conocida como el 'potager' que sirve para crear unjardín totalmente práctico y funcional a partir del cultivo de hortalizas. Este tipo de jardines son ideales para terrenos de reducido tamaño en los que tenemos que sacrificar las plantas convencionales para poder disfrutar de las ventajas de un huerto. Grandes jardines como los de Vilandry (Francia) tienen una parte dedicada exclusivamente al 'potager' .

¿Qué podemos plantar?

huertoSi de verdad queremos que nuestro huerto sea totalmente orgánico, conviene plantearse desde un principio la rotación de cultivos. En primer lugar, porque así respetamos la tierra que estamos labrando, evitando la aparición de plagas y enfermedades propias de determinados cultivos que, con el paso del tiempo, pueden quedarse de por vida en nuestro suelo. Por otro lado, con la rotación también alejaremos a las malas hierbas de nuestro huerto, un problema que puede convertirse en un futuro quebradero de cabeza.

   

Lo ideal a la hora de rotar nuestros cultivos es hacerlo una vez al año. A la hora de distribuir las plantaciones, te aconsejamos seguir un esquema similar a éste:

  •  Bancal 1: berenjena, remolacha, zanahoria, pimiento, patata, nabo, tomate y boniato.
  •  Bancal 2: col, repollo, coles de Bruselas, coliflor, brécol, brócoli y achicoria.
  •  Bancal 3: habas, judías verdes, guisantes y espárragos.
  •  Bancal 4: cebollas, ajos, cebollino, cebolleta y puerro.


Cuidados orgánicos

huertoAhora que ya tenemos nuestro huerto ecológico a pleno rendimiento, no podemos descuidar en ningún momento los cuidados que éste va a necesitar. A la hora de regar, es casi imprescindible pensar en la instalación de un riego por goteo, un sistema que ahorra gran cantidad de agua. Es importante prescindir del uso de una bomba de agua ya que ésta consume energía: mejor un grifo cercano o, sino, un depósito elevado que utilice la propia gravedad para regar nuestro huerto. En este último caso, podemos usar el agua de lluvia o la bajante de los tejados para almacenarla y no tener que recurrir a la red de agua potable.

   

huerto
También debemos prestar atención a un detalle muy importante en este tipo de huertos: el abonado. Lógicamente, es obligado huir de cualquier tipo de producto químico o elaborado que no tenga una procedencia 100% natural. Una idea excelente pasaría por instalar un compostador en nuestro propio hogar. De este modo, podremos aprovechar todos los desechos orgánicos generados en casa para nutrir nuestros cultivos.

Siguiendo estos sencillos pasos, cualquier persona que disponga de un pequeño terreno en su propia casa podrá hacer sus primeros pinitos en el mundo de la huerta orgánica.

viernes, 10 de diciembre de 2010

LOS ALIMENTOS TRANSGÉNICOS SIGUEN SIENDO INDIGESTOS PARA LA POBLACIÓN.


Por Vicent Boix

Se podría definir que un cultivo es transgénico cuando se le ha introducido algún gen de otra especie para proporcionarle propiedades nuevas e inéditas. En la actualidad existen dos tipos de cultivos transgénicos sembrados a gran escala a nivel mundial, o lo que es lo mismo, hay dos características incorporadas a diversos cultivos (principalmente maíz, soja y algodón) que eran inéditas y se obtuvieron mediante manipulación genética.
El primer gran grupo corresponde a las variedades que, mediante la inserción de genes extraños, pueden generar sus propias toxinas para acabar con ciertas plagas atacantes. El otro grupo ha sido manipulado para resistir la toxicidad de ciertos herbicidas, de tal manera que una parcela infestada por malezas, puede ser rociada con herbicidas que las eliminarían mientras nuestro cultivo seguiría creciendo.
Desde el principio esta tecnología fue rebatida por organizaciones sociales de diverso cariz. Un motivo es que el tiempo ha proporcionado abundante evidencia de que los transgénicos pueden ser peligrosos para la salud humana y el medio ambiente. También es importante destacar los factores socioeconómicos que fomentan el rechazo hacia estos organismos. Las semillas transgénicas están patentadas y hay que adquirirlas periódicamente junto a un paquete tecnológico (herbicidas, plaguicidas, etc.). Por lo tanto la agricultura de los transgénicos es la agricultura del monocultivo sembrado a gran escala, fuertemente industrializado, excluyente y en donde no prima el llenado de estómagos sino la exportación de materias primas agrícolas.
Los transgénicos son unos cultivos que son repudiados ampliamente, no sólo por organizaciones civiles sino por la propia ciudadanía. Una encuesta publicada recientemente por la Unión Europea, muestra una vez más que el rechazo de los consumidores sigue incrementándose. Según datos contenidos en dichos estudios, en España, el 53% de la población se opone a este tipo de alimentos mientras que el 27% se muestra de acuerdo. A nivel continental, el 61% de los europeos repudia los transgénicos.
La encuesta muestra otro tipo de preocupaciones de la población ante estos organismos. La ciudadanía consultada considera que no deben ser promovidos, que no son naturales, ni seguros. Consideran además que benefician a algunos, pero ponen a los demás en riesgo.
La encuesta ha sido celebrada y remarcada por grandes organizaciones de consumidores, ecologistas y de agricultores del estado español, que desde hace años han unido esfuerzos y luchas para frenar al avance de este tipo de cultivos. Dichas organizaciones son Amigos de la Tierra, CECU, COAG, Ecologistas en Acción y Greenpeace, y ante esta noticia manifestaron que “La encuesta deja claro que el rechazo de la población a los alimentos y cultivos transgénicos no se basa en un rechazo a la tecnología en general, y que está basado en el conocimiento y en la libertad de elección, y no en la ignorancia como suele insistir la industria de los transgénicos.”
Como advierten estos grupos, ya son diez los países europeos que prohíben el cultivo de maíz transgénico, “En base a las evidencias científicas sobre sus impactos ambientales y sociales, la imposibilidad de convivencia entre una agricultura transgénica y una agricultura convencional o ecológica, y por sus incertidumbres para la salud.”
Mientras, España sigue siendo el único país de la UE que cultiva a gran escala dicho maíz transgénico. Fue en 1998, cuando el gobierno de Aznar lo aprobó justo antes de que entrara en vigor moratoria a nivel europeo. La misma duró hasta 2004 y desde entonces, el otro cultivo transgénico aprobado en la UE ha sido una patata que ha fracasado claramente en su primer año, además de estar prohibida en tres países y haber sido recurrida ante los tribunales por cinco gobiernos europeos.
Como se observa, otra vez el estado español sigue haciendo el ridículo en materia ambiental y agrícola, defendiendo unos cultivos que son rechazados ampliamente por la sociedad y que han sido prohibidos rotundamente en otros países. Ante las evidencias sobre sus impactos y el rotundo rechazo de la población, estas organizaciones solicitaron a Rosa Aguilar -la nueva responsable del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino- que prohíba el cultivo de transgénicos en España.
 

“ESTADOS UNIDOS INTENTA CRIMINALIZAR AL MST Y A TODO MOVIMIENTO DE MASAS QUE LUCHE POR SUS DERECHOS”


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2010/12/10
Joao Pedro Stedile, uno de los coordinadores del MST de Brasil

El documento de la inteligencia norte-americana difundido por la pagina web Wikileaks y que menciona al MST (Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra) es, para uno de los históricos líderes de esa organización, una prueba de injerencia de los Estado Unidos en los asuntos internos de Brasil y de América Latina. Para Joao Pedro Stedile, uno de los coordinadores nacionales del movimiento, el mensaje diplomático que trata a los Sin Tierra como un “obstáculo” para la creación de una legislación antiterrorista en Brasil “revela, infelizmente, como el gobierno de los EEUU continúa tratando a los países de América Latina como meras colonias que deben obedecer y ser orientadas”.

“Es evidente que las presiones del gobierno de los EEUU, intentando influenciar gobiernos democráticos y progresistas para adherir a su saña paranoica del terrorismo, tiene como objetivo criminalizar y controlar cualquier movimiento de masas que luche por sus derechos y que ocasionalmente represente manifestaciones contra los intereses de las empresas estadounidenses”, dijo Stedile en una entrevista para Opera Mundi realizada el 30 de octubre.

El coordinador del MST cree que la creación de una ley “antiterrorista” podría ser usada , en la realidad, para perseguir a los movimientos sociales , lo que sería una estrategia deliberada de Washington.
Para él  el hecho de que el diplomático norte-americano Clifford Sobel, ex-embajador de EEUU en Brasil, haya mencionado al MST como una traba para la creación de leyes antiterroristas en Brasil revela una intromisión externa en la política brasileña que, en su lugar, ellos mismos los EEUU considerarían inaceptable.
“Imaginen una situación contraria, en que el embajadorbrasilero en Washington llamase al director de la CIA para proponer nuevas leyes que beneficiasen a los inmigrantes latinos o a cualquier otro asunto. Ciertamente, seria expulsado del país en pocas horas”, comentó.

Máquina de guerra

De acuerdo con Stedile, la intromisión norte-americana en otros países “es un absurdo y atenta contra todos los derechos democráticos”, y que la fuga de documentos secretos de esta semana hecho por Wikileaks puede ayudar a “la opinión publica internacional” a denunciar y parar la “maquina de guerra” de los EEUU.
“Todos sabemos que el gobierno y el Estado de EEUU son en la actualidad el mayor terrorista del mundo”, afirmó Stedile. “El Estado norte-americano comete todo tipo de crímenes contra la humanidad, posee mas de 800 bases militares en todo el mundo, financia y practica golpes de Estado, como el que destituyó a recientemente al presidente Manuel Zelaya; mantiene decenas de prisioneros sin ningún amparo de las Naciones Unidas en Guantánamo, atacaron a Irak y allá mataron a mas de 300 mil civiles solo para controlar el petróleo, ya se comprobó la mentira de las armas químicas; atacaron Afganistán como la excusa de buscar a Bin Laden, que siempre fue amigo de la familia Bush, y, peor aún, financiaron toda su maquinaria de guerra emitiendo dólares sin control, como una moneda internacional, a la que todos los países del mundo tienen que someterse”


miércoles, 8 de diciembre de 2010

BIOINTENSIVO, ENTREGA MÁS Y REGENERA


ES UN MÉTODO de cultivo agroecológico que sus promotores aseguran produce más y no daña la tierra. Además de técnicas incluye filosofía. En Colombia está poco extendido.
Alejandro Gómez Valencia | Medellín | Publicado el 8 de diciembre de 2010
Por cada kilogramo de alimento se pierden 12 kilogramos de suelo. Esa es la relación en la agricultura comercial y un dato que usa una legión de biointensivistas para promover su método de cultivo que produce más y regenera la tierra.

Se trata del Cultivo Biointensivo, un sistema agroecológico que tiene su propia filosofía y técnica. Frente a la pérdida del suelo por su explotación a gran escala, promete producir entre dos y seis veces más.

Eduar Pinzón, ingeniero agrónomo con maestría en Agroecología, aseguró que en granjas experimentales de Biointensivo, en Estados Unidos, se ha llegado a recuperar hasta 20 kilogramos de suelo por kilo de alimento.

Uno de los principios que le dan éxito es acondicionar la tierra a 60 centímetros de profundidad para garantizar la salud de la planta. Pinzón contó que no es cierto que las raíces sólo crecen hasta los 30 centímetros y que algunas como las de la remolacha lo hacen tres metros hacia abajo.

Por eso en el Cultivo Biointensivo hacen lo que llaman doble excavación. Se sacan los primeros 30 centímetros y los otros 30 se mueven, sin voltearlos. Luego se incorpora con una preparación la cantidad de tierra que se sacó.

Como parte de la filosofía es el ahorro de energía, el método tiene sus propias herramientas y posturas de trabajo ergnómicas, para no cansar el cuerpo. La labor se facilita porque la cama de cultivo sube del nivel del piso de manera natural.

En esa meta de ahorro se realiza un tipo de siembra que garantiza al cultivo producir su propio material de composta.

Pinzón, biointensivista desde que conoció el método en 2007, señaló que aún no está muy difundido en Colombia pero espera que la situación mejore con el trabajo que está haciendo la Fundación de Asesorías para el Sector Rural (Fundases) de la Organización Minuto de Dios.

Amílcar Salgado López, gerente general de Fundases, explicó que este año conocieron la metodología y empezaron a experimentarlo en Cundinamarca con Eduar Pinzón y asesores centroamericanos.

Es en México, Guatemala, Costa Rica, Panamá y El Salvador donde, dijo Pinzón, está más extendido. En América del Sur hay experiencias, por ejemplo, en Perú, Ecuador, Argentina, Paraguay.

En Antioquia la Universidad Católica de Oriente lo incluyó en sus programas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias. Luis Eduardo Velásquez Duque, decano de esa dependencia, lo valoró muy bien y dijo que aunque hoy no se dictan cursos de extensión podrían abrirse si hay interés expreso del público.

En la granja de Fundases en la inspección de Puente Piedra, en Madrid, Cundinamarca, ya se hicieron seminarios. Amilcar Salgado espera tener más resultados para seguir con la difusión entre familias, pues ve en el Cultivo Biointensivo una posibilidad de garantizar la seguridad alimentaria.

» Contexto

Un método que nació en Estados Unidos

El método de Cultivo Biointensivo, dijo Eduar Pinzón, es obra de John Jeavons, un estadounidense que promueve su uso desde la ONG Ecology Action. Jeavons reunió en la metodología, que además tiene registrada, estrategias ancestrales chinas, griegas, aztecas, y de otras culturas. En 1974 publicó la primera edición del manual Cultivo Biointensivo de Alimentos, que ahora es un libro.

Información sobre el método se puede encontrar en www.cultivebiointensivamente.org, www.fundases.com. El teléfono de la UCO para preguntar por cursos es 5699090 ext. 297, 318.

martes, 7 de diciembre de 2010

EL INFIERNO DEL 2,4-D. DE LA GUERRA DE VIETNAM A LA AGRICULTURA DE GUERRA


Escrito por Sebastiao Pinheiro   
domingo, 30 de mayo de 2010 07:24
Una de las historias más antiguas, fascinantes y desastrosas de la agricultura industrial es la del 2,4-D, un herbicida que Estados Unidos utilizó en la guerra de Vietnam y que hoy se fabrica en países del tercer mundo. Lanzado desde aviones tiene graves efectos sobre la salud de los campesinos.

La química industrial aplicada a la agricultura nació a mitad del siglo XVIII con los fertilizantes agrícolas, y simultáneamente surgió una interrogante: ¿cómo eran el metabolismo de las plantas y su funcionamiento? Así emergió la "fisiología vegetal" en la primera mitad del siglo XX en Rothamsted, California, en el Reino Unido y en Japón.

Los primeros estudios sobre las hormonas vegetales se efectuaron en Estados Unidos sobre semillas de avenas y se aislaron auxinas naturales. En Japón, entretanto, los científicos estudiaron plántulas de arroz enfermas y aislaron el ácido giberélico. Después vinieron el etileno, las cinetinas y citocininas. 

En dosis muy diluidas (en concentraciones de 1/10.000.000 ppm., esto es, una en diez millones de partes) estas hormonas conseguían provocar el crecimiento de algunas partes de las plantas, favorecían el enraizamiento, una mayor masa foliar, frutos más grandes, alargamiento de los ramilletes y cosechas superiores. Cuando la dosis se aumentaba por encima de las 5 ppm. la sustancia destruía y mataba a las plantas, principalmente a los cultivos de familias diferentes a los cereales de los cuales era extraída. 

Obviamente, su extracción de forma natural era tan cara que hacía inviable su utilización, pero estos descubrimientos abrieron el camino a la obtención de productos industriales sintéticos que, aplicados a los cultivos de cereales, permitieron controlar el crecimiento exponencial que experimentaban algunas plantas adventicias como consecuencia de la destrucción de la estructura de los suelos agrícolas con la fertilización química y la mecanización intensificada (tractores y sus herramientas). La etapa siguiente era entonces sintetizar sustancias que tuvieran una acción similar a aquellas utilizadas para su producción industrial. 

En el escenario de la Primera Guerra Mundial, y estimulados por el uso de armas químicas por parte de los militares alemanes, los científicos ingleses se anotaron una gran victoria que los puso al frente en la carrera químico-bélica: inventaron la molécula química del Metil-Cloro-Phenoxi-Acético, que recibió la sigla MCPA y que tiene la siguiente fórmula.
A comienzos de la Segunda Guerra Mundial la aviación nazi (Luftwaffe) lanzó un violento ataque sobre las instalaciones militares de investigación biológica y química de la Imperial Chemistry Industries -ICI-, ubicada en las proximidades de Londres, donde se estaba preparando un arma biológica con Bacillus antracis. Es previsible el odio que provocaba en los alemanes imaginar a sus tropas atacadas por una enfermedad de los caballos, y el júbilo y la propaganda de los británicos al lograrlo. El ataque mató a más de cinco mil investigadores, lo que motivó el traslado de los sobrevivientes y sus trabajos a Canadá y a Fort Derrick, en Estados Unidos. Los ingleses pensaron en rociar MCPA sobre las plantaciones alemanas de papas y remolacha azucarera, porque además de ser un alimento estratégico estos cultivos representaban también la base para la producción de combustible para las bombas voladoras V1, 2 y V9 que atormentaban y masacraban a la población londinense.

Trabajando sobre la molécula británica de MCPA, y haciéndole honor a su reputación de pragmatismo, los estadounidenses buscaron bajar los costos y aumentar la eficiencia del herbicida de uso militar, y descubrieron que sustituyendo el metil (M) por una molécula de Cloro obtenían el Cloro-Cloro-Phenoxi-Acético, que es 20 por ciento más eficiente que su predecesor.
Su fórmula permite ver que los átomos de Cloro están colocados sobre las posiciones 2 y 4, por lo que su nombre completo pasó a ser 2,4 Diclorofenoxiacético, luego reducido al conocido 2,4-D, que se volvió un secreto militar tan resguardado como el Proyecto Manhattan que desarrolló la bomba atómica. 

Las investigaciones continuaron, y se descubrió algo todavía más fantástico: cuando se agregaba un tercer átomo de cloro en la posición 5 se obtenía un producto –el 2,4,5 Triclorofenoxiacético– que actuaba en árboles de gran porte matándolos en pocos días, habilitando su combustión en grandes incendios propiciados por objetivos militares.
En mayo de 1945 dos navíos cargueros militares estadounidenses repletos de 2,4-D –con el código LN9– y de 2,4,5-T –con el código LN12– amarraron en las Islas Marianas, en el Pacífico, próximas a Japón, para decidir la guerra. Pero el macabro éxito de las bombas nucleares anticipó el desenlace e impidió el uso de estas armas biológicas. 

Inmediatamente, la Dow Chemical, junto con las ICI británicas y otras empresas, lanzaron el herbicida 2,4-D para su uso en los campos de cereales como el trigo, el maíz, la cebada, el centeno y el sorgo. Las plantas adventicias se transformaron en "hierbas dañinas" y los herbicidas pasaron a ser "tecnociencia" para controlarlas, sistema después enseñado en las universidades con gran empeño. 

En las áreas tropicales también se comenzó a usar la mezcla de 2,4-D y 2,4,5-T para la destrucción de bosques y florestas, permitiendo el avance de la frontera agrícola sobre esas zonas.

En pocas décadas, la línea de herbicidas surgida con posterioridad al nuevo ordenamiento internacional acordado en la Ronda Uruguay del antiguo GATT –actual OMC– pasó a ser el mayor insumo utilizado en la agricultura en función de su capacidad para sustituir mano de obra. La fascinación de profesionales y estudiantes por esta metodología se explica por el poder que confiere controlar el nacimiento, crecimiento y multiplicación de las plantas. Su utilización exige una versatilidad de conocimientos. 

Algunos profesores de herbicidas en América Latina –de mala formación académica e intelectual– dicen en público que el 2,4-D y el 2,4,5-T son hormonas naturales de las plantas, y que por eso serían inocuos o seguros desde el punto de vista toxicológico, lo que constituye un disparate absoluto. Antes bien, uno de los secretos industriales sobre los herbicidas fenoxiacéticos es que durante su síntesis forman impurezas químicas de altísimo poder tóxico. Esto fue descubierto en Filipinas, Malasia, Singapur, Rodesia Oriental (actual Zambia) y Rodesia Occidental (actual Zimbawe), durante y poco después de la Segunda Guerra Mundial, cuando estos países fueron escenario de guerras de liberación nacional. 

Aunque estas impurezas aún no tuviesen nombre, eran conocidas como sustancias X. En prevención de desastres industriales, en Europa se procuró establecer controles sobre ellas, atendiendo severamente a la temperatura y la presión de los procesos de síntesis. 

Desde el punto de vista militar, los controles sobre estas impurezas también fueron incrementados. Durante la guerra de Vietnam estas armas fueron empleadas como agentes coloridos para el control de la vegetación (plantaciones de arroz, selvas, manglares, vegetación de alta montaña, de serranías y bosques pluviales). En cada una de estas vegetaciones era necesario aplicar una formulación de los mencionados herbicidas, con el agregado de un nuevo producto denominado Picloram, cuyo nombre comercial era "Tordon". 


Para facilitar la identificación, sus embalajes fueron coloreados: 

White Agent – 
Agente Blanco, 2,4-D y Picloram (destrucción de arrozales); 

Purple Agent –
Agente Púrpura, Picloram (destrucción de serranías); 

Blue Agent – 
Agente Azul, Picloram y 2,4,5-T (destrucción de bosques de montaña); 

Green Agent – 
Agente Verde, 2,4,5-T en gas-oil (destrucción de manglares); 

Orange Agent – 
Agente Naranja, 2,4-D y 2,4,5-T (destrucción de bosques pluviales). 


La operación militar de aplicación de estos desfoliantes recibió el nombre de Ranch Hand. El producto más utilizado fue el agente naranja, y el más contaminador fue el agente verde, que contenía hasta 63 ppm. de TCDD Doxinas. 

Desde 1962 hasta el fin de la guerra de Vietnam se emplearon más de 62 millones de galones (240 millones de litros) con la finalidad de destruir la cobertura vegetal que impedía a los sensores electrónicos enterrados a lo largo de la carretera Ho Chi Min trasmitir datos que permitieran ubicar los escondites de los vietcongs. 

Tras la derrota de Estados Unidos y el fin de la guerra sobraron 30 millones de litros de estos productos, que fueron vendidos a Brasil, Bolivia, Colombia y Venezuela para su distribución comercial entre los ganaderos, quienes, a su vez, los utilizaron en la deforestación. El empleo de estas sustancias en la Amazonia trajo un problema mayor, ya que sobre la selva desecada se provocaban enormes "quemas", generando la formación de grandes cantidades de dioxinas y furanos. 

Las empresas dejaron de fabricar estos productos luego del desastre ambiental de julio de 1976 en Seveso, Italia, donde se produjeron fugas de Triclorofenol y Hexaclorofeno. En los años 80, el 2,4,5-T fue definitivamente quitado del mercado por presentar mayor potencial de formación de dioxinas que el 2,4-D. Este último en cambio, sigue siendo utilizado, y de manera creciente, pues el nuevo orden de la OMC impide que las leyes nacionales controlen el libre comercio internacional de herbicidas. Las fábricas de 2,4-D fueron transferidas de Estados Unidos y Europa hacia los países en desarrollo. En la actualidad, los grandes fabricantes se encuentran en China, Taiwán, México, Brasil, Argentina e Indonesia, donde la calidad de estos productos es inferior a los similares que antes se fabricaban en el Norte. 

En los países donde se continúan utilizando se observan impactos toxicológicos en aumento sobre los agricultores y agricultoras. Es particularmente grave la situación en los arrozales, sobre los cuales el veneno es descargado desde aviones. Las pequeñas gotitas que caen desde el aire son llevadas por los vientos hasta a 100 kilómetros de distancia; como la sustancia es hormonal, impacta en cultivos frutícolas, hortícolas y todo tipo de plantaciones. Desde el punto de vista toxicológico, las formulaciones actuales son mucho más peligrosas que las anteriores, por su nivel de contaminación de síntesis y por su forma de aplicación: una pequeña gota, bajo la acción del calor y los rayos ultravioletas, incrementa sus dosis de impurezas, lo que aumenta exponencialmente su toxicidad al transformarse en 2,4-Diclorophenol (2,4-DP), de mayor impacto tóxico por su carácter lipofílico. 

Los trabajadores de las arroceras padecen, por ejemplo, de diabetes transitoria, ataques a hígado y riñones, desequilibrio hormonal, fiebres intermitentes, abortos, hipertensión y, principalmente, cáncer de todo tipo. 

Investigaciones sobre el uso de desfoliantes en Tucuruí, en la Amazonia, demostraron que las personas de etnia africana tienen mayor sensibilidad a estos productos, con compromiso de los riñones (orinan color coca cola). Nuestro libro "Tucuruí: el agente naranja en una república de bananas" incluye una cronología detallada de los impactos toxicológicos de estos herbicidas desde la época de la guerra de Vietnam, pasando por la represa hidroeléctrica de Tucuruí hasta la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos. El máximo tribunal del país norteamericano condenó a las empresas que producían estos herbicidas para las fuerzas armadas, pues muchos soldados que habían pasado por Vietnam morían de cáncer, al tiempo que sus hijos y nietos nacen, aun 40 años después del fin de la guerra, con enfermedades cancerígenas y malformaciones producidas por la contaminación por este tipo de herbicidas. Todavía hoy, los índices de cáncer en Vietnam no tienen relación alguna con los de otras regiones del planeta, y seguirán siendo absurdamente elevados durante por lo menos 60 años más, el lapso que podrían llegar a durar las dioxinas estadounidenses en suelo de este país asiático.
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Natalia Velásquez Vásquez
Estudiante Administración Ambiental
Universidad Santo Tomas
Skype: nativas4

lunes, 6 de diciembre de 2010

EDUCACIÓN EN AGROECOLOGÍA

Muchos científicos agrícolas y profesionales del desarrollo han planteado la necesidad de un nuevo enfoque de investigación y de extensión agrícola que tome en cuenta la complejidad ambiental, técnica, socio-económica, cultural y política que condiciona el desarrollo de la agricultura campesina/familiar en la región. Este nuevo enfoque deberá basarse en un entendimiento profundo de los factores y las interacciones ecológicas de los agroecosistemas, así como de la dinámica social, cultural y económica que es propia de agroecosistemas más tradicionales, producto de la co-evolucion entre la naturaleza y la sociedad rural campesina.

Para esto los profesionales del futuro deben comprender que el mejoramiento de la agricultura esta íntimamente ligado a avances en las esferas sociales, culturales ambientales y económicas que afectan no solo al sector rural sino que crecientemente al espacio urbano. La agricultura es una actividad técnica y   bio-ecologica que interactúa íntimamente con sistemas socioeconómicos imperantes y por lo tanto no se puede concebir separada de estos. Los problemas del desarrollo rural con más que problemas técnicos, y estos deben ser solucionados tanto a nivel local, como regional y global. Educar a gente sobre las complejidades del desarrollo agrícola sostenible requiere de una perspectiva multi y trans-disciplinaria  sobre temas claves como la conservacion de recursos naturales, las externalidades ecológicas y económicas de varios modelos de producción, así como los factores socio-culturales que determinan la racionalidad de los agricultores y sus formas de organización y gestión ambiental.

El objetivo general de la educación en agroecológica debe ser formar una masa crítica de profesionales de alto nivel en agroecológica capaces de ingerir en cambios en el modelo tecnológico y productivo en la agricultura Latinoamericana para construir un nuevo paradigma económicamente más viable, socialmente más justo, culturalmente aceptable y ecológicamente sostenible.

Santiago Sarandon, Tomas León, Baltasar Baptista
1er congreso de SOCLA – Carmen de V. Antioquia.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

EROSIÓN Y DENUDACIÓN. COMPRENDIENDO EL DESASTRE DESDE LA PARTE TÉCNICA

Cuando vivía  en Apartado en el año 2006  ocurrió una avalancha por el rió Apartado, causando daños  materiales a varios barrios del municipio,  fue así como escribí este articulo  para comprender un poco  estos desastres.


Lo comparto nuevamente con la situación que vive Colombia con el invierno y  que el gobierno  tenga en cuenta la AGROECOLOGIA   como alternativa  para recuperar muchas áreas de ladera.






FECHA DE PUBLICACIÓN: 31/08/2007
CALIFICACIÓN
AUTOR: Derian Restrepo Gallego, Zootecnista y Tecnico Forestal
Para llegar a comprender verdaderamente lo sucedido debemos de conocer el comportamiento de la tierra , los procesos morfodinámicos , el clima , la hidraulica, la hidrologia y la geomorfología fluvial, con el objetivo de comprender estos fenómenos y principalmente el de la EROSIÓN.

PROCESOS DE EROSIÓN Y LA DENUDACION



La erosión y los movimientos de masa están comprendidos en el procesos denominados DENUDACION y hacen parte de los procesos morfodinámicos externos, que constituyen el ciclo geomorfico, es decir a producir los cambíos naturales en las formas de relieve terrestre.

EROSIÓN: la erosión constituye el desalojo y transporte de materiales sueltos de la superficie terrestre, por el agua, el viento y el hielo, con la contribución de la gravedad la cual actúa como fuerza direccional selectiva. Debido a la acción permanente de la denudación sobre la tierra, se formaron los valles y otras múltiples formas de relieve. Estas geoformas experimentan cambios constantes con la intervención de la temperatura, las lluvias y otros agentes, moderados en parte por la cobertura vegetal; pero, cuando estos agentes actúan a una tasa mayor que la impuesta por la naturaleza, como consecuencia de actividades humanas NO CONTROLADAS, principalmente por la destrucción de esa cobertura y la ejecución de muchas prácticas inconvenientes en el uso y manejo del suelo, se presenta la degradación acelerada o “erosión antrópica” modalidad que constituye una seria amenaza ambiental.

Los procesos de degradación (Erosión pluvial y deslizamientos) son activados por varias causas entre las que sobresalen el cambio del uso del suelo de prácticas agrícolas reguladoras de los caudales a practicas inadecuadas que estimulan el incremento de la escorrentía y de sedimentos que van dar a los ríos provocando fenómenos como el visto el sábado pasado.

Que esta pasando con estos fenómenos, será que no tienen solución … sabiendo de antemano la CAUSA del problema que esta en las laderas desprotegidas por cobertura vegetal, la culpa la tenemos todos , unos por que deforestan, otros por que no DENUNCIAMOS y otros porque archivan las denuncias amparados por lo legal e ilegal.

Cada que llueva en la parte alta de la montaña y un río cruce un pueblo siempre existirá la probabilidad de una crecida cuando esta presente problemas de deforestación , recuerden que la naturaleza es sabia, sabe lo que hace, no desperdicia nada y no da comida en balde. Será que nos está cobrando por lo que le hemos hecho…….creo que si……


ARTICULO PUBLICADO EN PERIODICO URABAHOY POR DESASTRE DEL RIO APARTADO 2006


AGROECOLOGÍA LE APUESTA A LA SUSTENTABILIDAD



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Por: Agustín Ortiz



El enfoque de la agricultura convencional siempre ha buscado incrementar la producción de cosechas sin considerar las consecuencias posteriores sobre el ambiente en el que se practica.

Así ocurre, por ejemplo, con la labranza intensiva del suelo, los monocultivos, el uso indiscriminado de fertilizantes sintéticos, el control químico de plagas, la manipulación genética y la utilización excesiva del agua, en el marco de la agricultura moderna.

Si bien no se debe descuidar y negar que esas prácticas e innovaciones tecnológicas de la agricultura tradicional incrementan la producción agrícola, no se puede dejar de observar que deterioran los recursos naturales. Tal es el caso de la cubierta vegetal, la erosión del suelo, la disminución de mantos friáticos, la pérdida de la diversidad biológica y genética, etcétera.
Ante estos múltiples factores negativos de la agricultura convencional emerge una concepción de la agricultura que promueve la producción agrícola que se apoya en la conservación de los recursos naturales elementales en la producción de alimentos.

Se trata de la agroecología. “De alguna manera, nuestros pueblos siempre la han practicado, aunque no con ese nombre”, afirma Ronnie Palacios, coordinador de la Red Nacional por la Soberanía Alimentaria de Guatemala (Redsag).

“La agroecología es, ante todo, la práctica que lleva a los agricultores a priorizar el uso de los recursos locales, tales como semillas o materiales genéticos, criollos o nativos, y control de plagas naturales, entre otros, y evita al máximo el uso de productos externos”, explica Francisco Velásquez, decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac).

“La agricultura ecológica promete ser altamente productiva y a su vez sostenible en producción y conservación a largo plazo, con la finalidad de solventar el abastecimiento de alimentos, de cara a la lucha contra la pobreza y desnutrición, así como de la inseguridad alimentaria en general, que el modelo agroexportador actual no ha resuelto en 60 años”, agrega Palacios.

“Se debe despejar el mito de que la agroecología es una práctica de agricultura de subsistencia, solo por su prioridad de garantizar la alimentación local antes que el comercio intensivo de la producción, puesto que uno de sus principios es la soberanía alimentaria.

Entendida como la facultad de los pueblos de decidir sobre cómo, cuánto, qué y cuándo producir su alimento”, indica Carolina Martínez, coordinadora del Consejo de Instituciones de Desarrollo (Coí7ynde).


Disciplina teórico-práctica

Teóricamente, la agroecología es una disciplina teórico-práctica que, más allá de observar los componentes e interacciones de un agroecosistema, propone principios y métodos que incorporan las dimensiones ecológica, técnica.

Socioeconómica y cultural con la finalidad de mejorar la eficiencia biológica y productiva, como la preservación de la biodiversidad, el ciclaje de nutrientes, la optimización del uso de recursos locales y el aprovechamiento del conocimiento tradicional, todo en forma sostenida.
Fuente: dca.gob.gt