martes, 28 de mayo de 2013

Los commodities, el hambre y cinco millones de niños pobres



"Para alimentar a 12 mil millones de personas produce la agricultura del globo. De los siete mil millones de habitantes, mil millones pasan hambre. Para alimentar a 400 millones de personas produce la tierra en la Argentina. Casi cinco millones de sus chicos son pobres. Un bebé de un año y medio muerto el martes en La Rioja por desnutrición aguda es un niño asesinado por el capitalismo financiero. El argentino y el mundial."
Por Silvana Melo
Miércoles, 22 de Mayo de 2013
Ya tiene los dedos adiestrados en la separación de la basura. Una selección que no hace el que llena bolsas de sobras de alimentos, vidrios y pilas agotadas. Sabe cómo pescar algo útil y cómo reconocer algo medianamente comestible. En la bolsa de al lado, el perro le sacó ventaja: encontró un valioso trozo de carne cocida. Silbando bajito, puso la cola entre las patas y dobló la esquina con el asado en la boca.
Con el destino de andar recogiendo bocados para la mesa del día, no tiene tiempo ni ocasión de enterarse de que hay en el país entre 2.200.000 y 11.000.000 de pobres, según los mida el Indec o la Universidad Católica Argentina. Para él las cosas están claras: en la panadería un kilo de felipes vale 15 pesos. En la vereda, con suerte, puede disputar con el palomerío algunos bizcochos con grasa de la semana pasada.
Casi dos millones de personas suelen tener hambre sin alimento a mano. Cuatro de cada diez chicos y adolescentes viven en la pobreza en la Argentina. Son casi 5 millones. 800.000 (9,5%) son indigentes. Tienen hambre o comen muy mal. Están subnutridos, panzones de harina, flacos de hierro, descalcificados y se mueren de muertes que se pueden evitar. Y esta vez sí son números de la UCA. Para el Indec el hambre está erradicado, como el desempleo en el Chaco o la pobreza en La Rioja.
Por eso será que en capital y el conurbano se tiran 670 toneladas de alimentos reutilizables. O el hambre se acabó y en lugar de tirar manteca al techo se desechan 1.675.000 platos de comida (La Nación sacó las cuentas) o la factoría de la inequidad logró su producto más sofisticado y perfecto: el 5% de la población con hambre y en el Ceamse, toneladas de comida volcadas al relleno sanitario para deleite de gaviotas y gusanos. Pocas veces ha sido tan contundente y exitosa una alegoría de la injusticia.
La Institución de Ingenieros Mecánicos de Londres asegura que la mitad de los 4.000 millones de toneladas de alimentos que se producen anualmente en el globo no llegan a consumirse nunca. Mientras casi mil millones de personas dispersas en Africa, Asia y América Latina sufren hambre y mueren de enfermedades parientes del hambre, hay varios centenares de millones indigestados que tiran la mitad del plato a la basura. En el Reino Unido, 3 de cada 10 hortalizas ni siquiera se cosechan porque su estética no responde a lo que comprará el consumidor en la feria. Zanahoria torcida, queda en la tierra.
En la Argentina las frutas y verduras se venden antes de cosecharse. Los excedentes suelen ser cargas molestas para productores que no tienen camiones ni combustible ni posibilidad de distribuir ni dinero para cámaras frigoríficas. Entonces las tiran a los costados de los caminos. Como los manzaneros tiran las manzanas para protestar porque se las pagan centavos. O los tamberos derraman la leche para quejarse de que Mastellone es un faraón a costa de su miseria.
Suelen enumerarse decenas de razones. Una ley de 2004, sobre responsabilidad civil, deja sin respaldo a los empresarios que donan. Un intoxicado, un juicio. Es preferible la basura. Los hipermercados tiran en el Ceamse toneladas de yogures por defectos de envoltorio, envase, fecha de vencimiento próxima. En la base de la caída miles de privilegiados que lograron superar barreras policiales, peajes, punteros y espaldas grandes en la estampida, se llevarán lo que puedan abarcar en brazos y bolsas. Lo comerán o lo venderán para zafar del día.
Los restaurantes hacen comida de más, los productos poco exitosos en el mercado, los estacionales y los excedentes también tienen destino en los rellenos sanitarios. Se explica buenamente desde las razones culturales, productivas y burocráticas. Pero no es más que lentejuela en el barro. Hay una configuración sistémica que determina quién come y quién no. Quién pasa hambre y quién no. Quién habitará el cielo y quién el infierno.
Quiénes se salvarán y quiénes no.
Por eso la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y su brigada antihambre, la FAO, decidieron que lo mejor para que los pobres no se mueran de hambre tan descaradamente es que coman insectos. De hecho, en unos cuantos países de África, Asia y América latina los desesperados del mundo ya se alimentan de chinches, hormigas, abejas y avispas; langostas y grillos; piojos y mariposas. Todos con “un alto valor nutritivo”. Y “contienen tantas proteínas como la carne o el pescado”. En África central, en Camerún, Mozambique, los dos Congos y Zambia –dice el informe casi orgullosamente- la gente practica la entomofagia: es decir, come miles de toneladas de gusanos por año porque no tienen acceso a la carne ni al pescado ni a un postre de crema y chocolate que abre la puertita de la felicidad a la lengua y al alma.
A quién le importa el sabor de las carnes tiernas, el color del azafrán, el disfrute del perfume de un durazno o la jalea de frutillas en el pan del día. Si comer chinches nutre, ése será el plato. Quien rechace piojos y grillos, no será un hambriento. El suizo Jean Ziegler, desde el estómago mismo de la ONU, decide que “vivimos un orden caníbal del mundo. El mercado alimentario está controlado por una decena de sociedades multinacionales inmensamente poderosas. Controlan el 85% del maíz, arroz, aceite y fijan su precio”. Entonces “estos amos del mundo deciden a diario quién va a morir de hambre y quién va a vivir”.
Para alimentar a 12 mil millones de personas produce la agricultura del globo. De los siete mil millones de habitantes, mil millones pasan hambre. Para alimentar a 400 millones de personas produce la tierra en la Argentina. Casi cinco millones de sus chicos son pobres. Un bebé de un año y medio muerto el martes en La Rioja por desnutrición aguda es un niño asesinado por el capitalismo financiero. El argentino y el mundial.
Asesinado por un golpe de soja. Por un balazo de commodities en la bolsa.
Fuente: Pelota de Trapo

La industrialización de nuestra alimentación

http://www.youtube.com/watch?feature&v=XIDeGL0Pmf8

lunes, 27 de mayo de 2013

Agro y paz: las cinco claves

CAMPOEl desarrollo en agricultura es prioridad para la paz. Expertos proponen cómo cerrar la brecha entre ciudad y campo.




La semana pasada, Fedesarrollo presentó un estudio que analizó cuál debe ser la política agraria que necesita el país para superar los viejos problemas  que aquejan al campo. La investigación, que fue contratada por la SAC y que reunió a un grupo de economistas, advierte que el país debe darle 
un vuelco a las políticas públicas del sector rural si quiere desarrollar la agricultura, cerrar la brecha entre el campo y la ciudad y, lo más importante, construir una paz estable y duradera.

El estudio coincide con los resultados de la encuesta de opinión empresarial agropecuaria, que señala que el 74 por ciento de los productores del campo está de acuerdo con el proceso de paz, mientras que el 72 por ciento afirma que su empresa se beneficiaría con un eventual acuerdo con la guerrilla. 

Independientemente del acuerdo de paz, el desarrollo agropecuario debe ser una prioridad. Entre otras razones, por los cambios globales que están ocurriendo. La FAO dice que hay que incrementar en un 70 por ciento la producción de alimentos en el mundo y Colombia podría jugar un papel muy importante en ese reto. Como dice el presidente de la SAC, Rafael Mejía, es hora de que el sector agropecuario retorne a la agenda de las políticas públicas. Las siguientes son algunas de las reflexiones del grupo de expertos.

1) La gran oportunidad
Colombia hace parte de un puñado de países con tierra disponible para ampliar su producción agrícola. De las 22,1 millones de hectáreas con esa vocación, el país solo utiliza 5,3 millones, es decir el 24,1por ciento de su potencial. Según la FAO, Colombia es uno de los países con más alta disponibilidad de recursos hídricos y las condiciones agroecológicas abren la posibilidad de tener una canasta diversificada de productos. 

Para Juan José Perfetti, investigador de Fedesarrollo, con una buena planificación y ordenamiento territorial, el país podría consolidar su seguridad alimentaria y producir con creces recursos para los mercados interno y externo. “Un desarrollo acelerado de la agricultura colombiana tendría efectos muy favorables sobre el ingreso y el bienestar de los habitantes de los territorios rurales”, señala. 

Los economistas afirman que Colombia debe llevar a cabo un desarrollo rural con enfoque territorial, en donde los actores sociales locales tengan un papel preponderante y cuenten con el apoyo de las agencias públicas y privadas.

2) Tenencia de la tierra
El acceso a la tierra, el derecho de propiedad y el uso adecuado de la misma deben ser parte prioritaria de la política agraria. Colombia destina 5,3 millones de hectáreas para agricultura y 39,9 millones para ganadería. Esto muestra que aprovecha deficientemente la tierra, con las implicaciones que eso tiene para la generación de empleo.

El estudio sugiere varias políticas relacionadas con la tenencia de la tierra. Entre ellos, superar los rezagos en la asignación y clarificación de los derechos legales a la propiedad; corregir las consecuencias del conflicto y el narcotráfico en términos de apropiación ilegal de tierras y despojo a sus legítimos propietarios; diseñar instrumentos para dinamizar el mercado de la tierra y democratizar el acceso a ella en especial para los pequeños productores. 

Recomiendan facilitar los contratos de arriendo de tierra a largo plazo; aprobar la figura del derecho real de superficie; disponer de líneas de crédito para la compra de predios; yfortalecer los programas  para la financiación de proyectos productivos.

3) Catastro e impuestos 
El catastro rural en Colombia tiene un atraso superior al 50 por ciento. Esto limita la información sobre la propiedad y facilita la concentración de la tenencia de la tierra en Colombia.

Según el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, el gobierno tiene el propósito de acometer la formación o actualización del catastro rural, lo que permitiría también poner al día razonablemente las bases del impuesto predial “Esa es la mejor manera para inducir una mejor utilización de la tierra”, afirma. 

Una consecuencia de la desactualización del catastro es la subvaloración de los predios rurales en el avalúo catastral. Fedesarrollo señala que en la zona rural pueden encontrarse avalúos desiguales por hectárea entre la gran propiedad y la pequeña.

Para los economistas, el impuesto del catastro tiende a eliminar el interés puramente rentista en la tierra y a hacer que prevalezca el productivo. Además, podría ser uno de los pocos instrumentos para financiar sosteniblemente a los gobiernos locales sin recurrir a transferencias. El excodirector del Banco de la República, Antonio Hernández, es partidario de hacer una reforma fiscal territorial.

Pero el gobierno sostiene –y lo ha dicho en La Habana– que no es momento de pensar en nuevos impuestos para la tierra. “Lo que hay que hacer es cobrar bien los tributos existentes”, dice el ministro Restrepo.

Ahora bien, el tema de la seguridad jurídica es otra clave para el desarrollo rural. En este sentido, el ministro asegura que de La Habana no saldrá nada que atente contra la propiedad bien habida. “No saldrán expropiaciones masivas”. 

Adicionalmente, anota, el proyecto de ley que cursa en el Congreso sobre inversión extranjera ayudará a darle un marco de estabilidad jurídica al proceso de tenencia de la tierra.  En este punto, la exministra de Agricultura, Cecilia López sostiene que la incidencia de esa inversión en el campo ha tenido consecuencias muy grandes en otros países, entre ellos los africanos.  “Tenemos que tener una reglamentación clara, no quiere decir que no haya, pero tenemos que poner condiciones”, sostiene.

4) Más bienes públicos y menos subsidios
Hay que dotar a la sociedad rural de capital humano (mano de obra), capital básico y servicios públicos. “El gasto gubernamental en capital básico es más deseable que aquel en que se incurre cuando se otorgan subsidios directos a los productores”, señala Antonio Hernández.

Se considera que en la mayoría de los casos los subsidios directos no incentivan la innovación tecnológica, ni incrementan la productividad laboral. Además, el costo fiscal de los subsidios solo produce beneficios transitorios a favor de los productores que los reciben y no se difunden más allá. El ministro de Agricultura está de acuerdo en que, más que subsidios directos al agro, se debe pensar en proveer bienes públicos colectivos como ciencia y tecnología, riego y drenaje y asistencia técnica.
 
Para los expertos, la formación de capital humano y la capacitación técnica incrementa la productividad, mejora la formalización del mercado laboral, y genera ganancias permanentes en los salarios rurales, como aumentos en la rentabilidad.  El campo también necesita una mayor y mejor infraestructura vial, pues reduce los costos de transacción, de transporte de la producción agrícola y contribuye al bienestar de la población.

5) Cerrar brechas
En Colombia los pequeños productores  que emplean principalmente mano de obra familiar son cerca 2,2 millones de personas, es decir un 20 por ciento de la población rural. Lo crítico es que los altos niveles de pobreza en el campo recaen en mayor proporción sobre ellos. Según el investigador José Leibovich los pequeños productores son importantes en número, por su participación en la producción agropecuaria nacional y por los rendimientos por hectárea que alcanzan.

Dentro de las estrategias que se plantean para los pequeños productores se destaca el esquema de asociatividad. Este es un modelo fundamental para lograr economías de escala para adquirir tecnología e insumos y generar valor agregado y eficiencia en la comercialización. 

Los investigadores hacen énfasis  en la importancia de la agricultura familiar y de los pequeños productores. Este es un tema crítico para cerrar la brecha entre el campo y la ciudad. El exministro Roberto Junguito señala que un estudio sobre el desarrollo rural en América Latina muestra que Colombia, frente a muchos de sus vecinos, muestra menores avances en la reducción de la pobreza en el campo.   

También se considera fundamental hacer el censo agropecuario cada diez años, como lo recomienda la FAO, para tener un análisis más real sobre la situación de los pequeños productores. La buena noticia es que después de 41 años, entre el presente y el próximo, el Dane hará el censo agropecuario que tendrá un costo de 280.000 millones de pesos.

Una crítica general de los economistas es que se ha avanzado muy poco en mejorar la productividad en el campo. Para Cecilia López, se subestimó a los críticos que advertían sobre los efectos de la globalización y se perdieron años valiosos para mejorar la competitividad, que sigue siendo bajísima.
Lo  cierto es que si Colombia logra darle un giro a la política pública hacia la agricultura, las gentes que viven de esta actividad podrán tener una mejor calidad de vida y se podrá reducir la enorme brecha entre el campo y la ciudad.

Visto así, no hay duda que el desarrollo rural será la clave en el posconflicto, cuando sea que éste llegue. Pero como dice el ministro de Agricultura: “Aún sin el anhelado acuerdo de paz y por meras consideraciones éticas e históricas, el país tiene que proyectarse en los años venideros hacia un desarrollo rural de más envergadura, de más calado, que vaya acercando las condiciones de vida de quienes habitan en el campo con las de quienes viven en las ciudades”.


jueves, 23 de mayo de 2013

EXISTEN ALTERNATIVAS ?????


Dicen que las alternativas no existen, pero que las hay, las hay

08/05/13 Por Ricardo Natalichio

Asusta dejar de flotar -hundirnos lentamente en realidad- en aguas que parecen mansas, para empezar a nadar en aguas agitadas, porque podríamos no llegar a la orilla y ahogarnos en el camino. Aunque está cada vez más claro que sólo flotando tampoco llegaremos a ningún lado, sino que más bien nos hemos estado hundiendo de una forma menos perceptible.
Todas las personas que vivimos hoy en el mundo, estamos siendo afectadas, de una forma u otra, ya sea directa o indirectamente, por este sistema depredador, basado en la obtención de beneficios económicos, en el acaparamiento de bienes para privar a otros de su utilización (propiedad privada) y en el individualismo egoísta, que se ha impuesto a escala global.
Un pequeño porcentaje (cada vez menor), no más del 15 ó 20% de la población mundial, se ve beneficiado y disfruta de una calidad de vida tan confortable como insustentable.
Un segundo grupo, intenta sobrellevar la vida de la mejor forma posible, dentro de lo que el sistema le permite. Trata de conseguir desarrollarse laboralmente en algo que le guste, intenta no perder demasiadas horas del día en el transporte, anhela un hogar con ciertas características, procura enviar a sus niños a un buen colegio, disfrutar de breves momentos de ocio, etc. Etc. Todas cosas que, en su gran mayoría, no logra satisfacer. Al menos de acuerdo a sus expectativas.
Y luego están los que directamente carecen de toda posibilidad de decidir sobre sus vidas, probablemente mal alimentados desde niños con todos los problemas que ello causa, padeciendo enfermedades por falta de acceso al agua potable, sin acceso a la educación, y a merced de todo tipo de desastres ambientales. Este “pequeño grupo” está conformado por más de 2.000 millones de personas y crece día a día.
Ante este panorama, a primera vista y sin ahondar en las causas, podríamos decir que resulta cuanto menos extraño, que como mansas ovejas ese 70 u 80% de la población mundial que abarcan el segundo y tercer grupo que mencionábamos, que no la está “pasando bien” se encuentre tan entregado e inerte.
Sumergiéndonos un poco en esas causas, comenzamos a vislumbrar algunos motivos psicológicos para esta cuasi parálisis, que de momento sólo es alterada por algunos esporádicos espasmos, que el sistemarápidamente encuentra la forma de contrarrestar . Y es que se ha creado un estadio de “falsa seguridad” -semejante a un coma farmacológico-, de la que da pánico salir.
Asusta dejar de flotar -hundirnos lentamente en realidad- en aguas que parecen mansas, para empezar a nadar en aguas agitadas, porque podríamos no llegar a la orilla y ahogarnos en el camino. Aunque está cada vez más claro que sólo flotando tampoco llegaremos a ningún lado, sino que más bien nos hemos estado hundiendo de una forma menos perceptible.
El miedo, si, el miedo está presente porque es inducido de forma planificada en todas y cada una de las personas que miran televisión, que escuchan radio, que leen los periódicos. Incluso los propios medios alternativos de información muchas veces son funcionales a eso sin intención. El miedo paraliza, es lo que sucede naturalmente y hay quienes encontraron la forma de beneficiarse de eso.
Pero existen también alternativas, que definitivamente no pueden estar amparadas bajo este modeloeconómico actual, sino que debe haber un corte, un cambio radical. Una rápida migración, programada o no, hacia una comunidad de diferentes sistemas que, adaptados a las realidades de cada bio-región, tengan ciertas características comunes, tales como desarrollarse en armonía con la naturaleza y la priorización del bien común.
Alternativas como las que enumeramos a continuación, son sólo algunas, que valen como muestra, pero a las que podrían sumarse muchas más, tan buenas o no, aunque no vale la pena hacer aquí juicios de valoración detallados sobre ellas.
Decrecimiento
El decrecimiento, es decir, la necesidad de salir del modelo económico actual y romper con la lógica de crecimiento continuo, se impone progresivamente como una solución ante la crisis ecológica y social que enfrenta la humanidad. Esta bioeconomía no sólo surge al trascender las limitaciones y errores de la economíaneoclásica, sino también del intento de articular a la economía con el resto de las ciencias naturales y sociales, incorporando los avances epistemológicos fundamentales surgidos en el seno de otras disciplinas.
Ecosocialismo
Se trata de una corriente que en ruptura con la ideología productivista del progreso –en su forma capitalista y/o burocrática- y opuesta a la expansión al infinito de un modo de producción y de consumo destructor del medio ambiente, representa en el movimiento ecológico la tendencia más avanzada, más sensible a los intereses de los trabajadores y los pueblos del sur, la que entendió la imposibilidad de un “desarrollo sostenible” en el marco de la economía capitalista de mercado.
Buen vivir
El buen vivir constituye un paradigma de sociedad sustentable basado en el acoplamiento equilibrado y equitativo entre economía y naturaleza, de tal suerte que la “vida entera” esté garantizada para la especie humana. Y aquí cabe una precisión fundamental: en una relación de reciprocidad entre seres humanos y naturaleza, la especie humana al garantizarse a si misma su continuidad garantiza la supervivencia de todo lo demás facilitando que los encadenamientos tróficos fluyan sin quebrantos y los ecosistemas mantengan su equilibrio y así puedan cumplir su misión ecológica de sustentar toda forma de vida; es digamos un círculo virtuoso de ecología viva.
Desarrollo a escala humana
Plantea en forma general la necesidad de promover un desarrollo orientado a la satisfacción de las necesidades humanas, es una teoría que trasciende las posiciones convencionales tanto económicas como sociales, políticas, culturales, porque visualiza al ser humano como el ente primordial y motorizador de su desarrollo, y este desarrollo debe estar articulado al plan global de cada nación.
Comunalidad
La tierra, que desde el punto de vista indio, es común. Es en la tierra donde nosotros existimos como seres humanos comunes, es decir, como pueblos, y en ella recreamos nuestra naturaleza y vida mediante el trabajo familiar y colectivo. En este contexto se hace enteramente explícita una "actitud humana hacia lo común", es decir, la comunalidad. Y esto es lo que da sentido y explicación a una buena parte del mundo indígena, buscando sin duda alguna la complementariedad entre lo singular y lo plural, entre lo bueno y lo malo, entre el individuo, cuya dimensión sólo puede ser entendida en el seno de una comunidad, que lo hace vivir y soñar.
Desarrollo local / Comercio Justo
Los criterios básicos del comercio justo son el establecimiento de una relación directa entre productores y consumidores; la cancelación en lo posible de intermediarios y especuladores; la aplicación de un precio justo y estable que permita al productor y su familia vivir dignamente. Este conjunto de características conduce no sólo a establecer un precio que alcance para satisfacer las necesidades de los productores, sino también a crear las condiciones para un desarrollo sustentable. Se puede definir como una herramienta de cambio delmodelo económico que tiene como meta corregir las fallas del sistema capitalista actual, y como un mecanismo de inserción de los productos del Sur en los mercados del Norte en una situación de equidad. En ese contexto, el comercio justo podría ser considerado como una herramienta para el desarrollo local.
No debemos seguir paralizados por el miedo y escuchando a quienes dicen que las alternativas no existe

CONEJO ECOLÓGICO


En las granjas de producción industrial todos los animales sufren, porque de lo que se trata es de sacar siempre el máximo rendimiento, y eso siempre es a costa de los derechos de los animales

No hay apenas, ni en España ni en Europa, granjas de producción ecológica dedicada a la cunicultura. Pero Aniceto Gratacós y su esposa, Marina, tienen claro cuál es su proyecto y lo va a echar hacia delante cueste lo que cueste.

En las granjas de producción industrial todos los animales sufren, porque de lo que se trata es de sacar siempre el máximo rendimiento, y eso siempre es a costa de los derechos de los animales. La producción ecológica tiene otros estándares, otros baremos. En España, ya hay granjas de todo tipo de animales en producción ecológica. Sin embargo, la cunicultura se resiste. Hemos hablado con el primer productor de conejos orgánicos que sepamos, Aniceto Gratacós y con su esposa Marina, que, desde Catalunya, están empeñados en sacar adelante su granja, ahora en producción orgánica, a pesar de los pesares y del mal momento económico que atraviesa nuestro país. Ellos nos aseguran: “Somos una familia de cunicultores, que, tras casi 30 años de producir conejos convencionales, estamos decididos a producir conejos ecológicos certificados por el CCPAE catalán. Tenemos muy clara cuál es nuestra apuesta. Vamos a tirar para adelante como podamos, porque, de todas formas, la situación en la cunicultura convencional se está poniendo cada vez más difícil”.


HACIA “BIO”
-¿Cómo os habéis pasado al mundo de lo ecológico? ¿Cómo ha sido el proceso?
-Hemos estado haciendo pruebas durante más de dos años para ver si éramos capaces de llevar el proyecto a cabo. Ahora estamos seguros de que sí, y ya estamos en ellos. Pronto empezaremos a vender.
-¿Por qué el conejo es tan difícil de encontrar en producción ecológica? ¿A qué se debe que seáis vosotros la única granja que se dedica a esto?
-Desconozco las dificultades de otras especies de animales en producción ecológica, pero en cunicultura es francamente difícil y complicado el tener una producción rentable. Tampoco hay canales de mercado. Quizás es por esto por lo que nadie se ha lanzado a este reto todavía.

-¿Cuál va a ser el tamaño de vuestra producción? ¿Vais a ir poco a poco?
-Para empezar, pensamos que para una producción limitada de 100-150 canales semana puede ser factible esta aventura; esperamos un aumento progresivo.

LOS CLIENTES
-¿A quién va dirigida vuestra producción, una producción tan insólita al parecer?
-La producción entendemos que debe ir dirigida a cooperativas y asociaciones de consumo de alimentos ecológicos, preferentemente en el área metropolitana de Barcelona.

-¿Cuál va a ser vuestro sistema de distribución?
-Distribuiremos personalmente nuestra producción a estas cooperativas, restaurantes, etc., en un furgón frigorífico propio.

-¿Por qué una granja de conejos y no de otra especie de animales, quizás con más salida, a priori?
-El conejo es la especie que conocemos, razón por la cual nos sentimos capacitados para intentar llevar a cabo el proyecto.

-Hablemos de las características organolépticas que tiene la carne del conejo ecológico…
-Claro, ese depende de muchas cosas. Pero en general… El conejo ecológico, al ser sacrificado a partir de 90 días de vida, y haber comido alimentos orgánicos (sin aditivos ni antibióticos ni transgénicos, etc.), con  un manejo más extensivo en parques mucho más confortables que las jaulas malla de alambre, tiene su carne una textura y sabor que es la que corresponde a la carne de conejo tal cual debe ser.
LA VIDA DEL CONEJO
-¿Cómo vive el conejo ecológico?
-El conejo ecológico vive en unos parques de dos metros cuadrados de superficie. Cada reproductora con su camada, hasta el destete (a los 35-40 días de vida). A partir de ahí, pasan a vivir en unas jaulas en las cuales hay una parte que está totalmente al descubierto para poder tomar el sol libremente. Es la fase de engorde, que dura hasta los 90 días, en que se sacrifican. Su alimentación es a base de alfalfa ecológica de la propia finca y pienso ecológico.

-¿Cuál será el precio de venta?
-Debido al escaso tiempo transcurrido desde la solicitud de inscripción en el CCPAE, el cálculo del coste de conversión- pienso-carne, tasas de sacrificio, reparto, etc., no podemos precisar con exactitud el precio de venta del kg. Canal de conejo, pero estimo que será parecido al de pollo ecológico. Hasta el momento en que se realiza esta entrevista, no podemos dar más datos, no porque no queramos, sino porque no los tenemos.

Esteban Zarauz / The Ecologist
Asociación Vida Sana
http://www.vidasana.org/ - ECOticias.com

AGROECOLOGIA



La agroecología es una forma de pensar y de hacer agricultura que integra los aspectos agronómicos, ecológicos y socioeconómicos en función del desarrollo de las tecnologías para la producción y distribución de alimentos. Su principio básico es el uso racional de los recursos naturales. Aunque la palabra agroecología se haya comenzado a utilizar en la década de 1970, su práctica es muy antigua y está orientada por la necesidad de cuidar el medio ambiente y a las personas que cultivan tierra. Estos cuidados incluyen, principalmente no usar agro tóxicos y semillas transgénicas.
La agroecología sustenta que agricultura familiar y la diversificación de la producción, representan opciones más adecuadas para el consumo de la familia y la comercialización [de su producción]. Además, valora el conocimiento popular. Hasta hace poco defendido sólo por organizaciones no gubernamentales, ahora también la agroecología ha sido estimulada por el gobierno. Tanto es así que representantes de entidades gubernamentales y de la sociedad civil están terminando el Plan Nacional de Agroecología y Producción Orgánica (Planapo), que será propuesto en junio de este año. El Plan forma parte de la Política Nacional de Agroecología y Producción Orgánica (Pnapo), establecida por decreto en agosto de 2012.
Eduardo Sá
Comunicación de ANA
(21) 8387-8495
(21) 2536-7390
Denis Monteiro
Secretario Ejecutivo de ANA
(21) 9769-5506
Adriana Pasos
Comunicación de la CTA

miércoles, 22 de mayo de 2013

HIERBAS


BREVE ENSAYO SOBRE AGROECOLOGIA


Por Juan Reardon y Adriano Muñoz

La Agroecología cuenta con muchas definiciones porque además de ser una ciencia trans-disciplinaria y multidimensional, es una forma de vida con cosmovisiones que responden a los saberes populares y la carga histórica que ella posee. La Agroecología no está basada en recetas sino en principios que abarcan la totalidad y la integralidad a través de la dimensión social, política, ecológica cultural y técnica-agronómica.
Según Sevilla Guzmán, la Agroecología es «el manejo ecológico de los recursos naturales a través de formas de acción social colectiva que presentan alternativas al actual modelo de manejo industrial de los recursos naturales mediante propuestas, surgidas de su potencial endógeno, que pretenden un desarrollo alternativo desde los ámbitos de la producción y la circulación alternativa de sus productos, intentando establecer formas de producción y consumo que contribuyan a encarar la crisis ecológica y social, y con ello a enfrentarse al neoliberalismo y a la globalización económica»
La Agroecología es una ciencia enriquecida porque ella es la ciencia que unifica e interactúa con todos los saberes y conocimientos (indigenistas, campesinos, científicos y otros) con las perspectivas socioeconómicos, ecológicos y técnicos para el diseño, manejo y evolución del sistema productivo y de su base social y cultural existente (Núñez 2007).
El término Agroecología se ve reflejado como una ciencia, una práctica y un accionar político entre los movimientos sociales emergentes en la ruta hacia una sociedad sustentable (Wezel 2009). Lo sustentable lo valoramos como la capacidad de mantenimiento que posee el agroecosistema para mantener sus cualidades productivas, su diversidad, equidad, autonomía y superar las presiones ambientales y culturales.
Ante el desequilibrio climático, la agroecología constituye una herramienta fundamental para mitigar el cambio climático a través de una mayor eficiencia energética, menor dependencia de combustibles fósiles y de insumos sintéticos, aumento del secuestro de carbón y la captura de agua en los suelo.

Dimensión Ecológica
Los agroecosistemas son comunidades de plantas y animales interactuando con su ambiente físico y químico que han sido modificados para producir alimentos, fibra, combustible y otros productos para el consumo y procesamiento humano.
1) Aumentar el reciclado de biomasa y optimizar la disponibilidad y el flujo balanceado de nutrientes;
2) Asegurar condiciones del suelo favorables para el crecimiento de las plantas, particularmente a través del manejo de la materia orgánica y aumentando la actividad biótica del suelo;
3) Minimizar las pérdidas debidas a flujos de radiación solar, aire y agua mediante el manejo del microclima, cosecha de agua y el manejo de suelo a través del aumento en la cobertura;
4) Diversificar específica y genéticamente el agroecosistema en el tiempo y el espacio;
5) Aumentar las interacciones biológicas y los sinergismos entre los componentes de la biodiversidad promoviendo procesos y servicios ecológicos claves;
6) Integrar los componentes de los sistemas (Humano + Suelo + Agua + Planta + Animal)
7) Uso eficiente y racional de la energía, agua, y otros recursos
Dimensión Política
La Agroecología es una propuesta contra-hegemónica ante la agricultura convencional. Su naturaleza es subversiva por eso se constituye como bandera de lucha de los movimientos sociales:
1) Una forma radical de enfrentar al agronegocio;
2) Trasformar el modo de producción, distribución y de consumo capitalista;
3) Cambiar la forma de propiedad, con latifundio no puede haber agroecología;
4) Romper esquemas y paradigmas capitalistas;
5) Alianzas entre producción y consumo; campo y ciudad; centro y periferia;
6) Protección de las economías locales;
7) Participación en diseño y ejecución de las políticas locales
Dimensión Económica
La Agroecología analiza el agroecosistema, sin obviar lo económico, pero incorporándole sus características físico-biológicas; o sea, su dimensión de economía natural (Martínez Alier 1995). Ello implica saber, cuando el ser humano manipula el agroecosistema para acceder a sus medios de vida, repone el deterioro causado, manteniendo intactas su capacidad natural de reposición (Martínez Castillo).
Por otro lado la disminución de los costos de producción, el destino de los alimentos no es netamente mercantil, sino que combina valores de uso y mercancía a través de distintas formas de distribución, intercambio y comercialización, garantizando el arraigo y estabilidad de la población campesina e indígena.
1) Se humaniza las relaciones de intercambio;
2) Circuitos cortos de comercialización;
3) Transformación local de los productos;
4) Valorización de los factores económicos no monetarios (Por ej. trabajo de los micro- y macro-organismos en el suelo)
Dimensión Sociocultural
1) Procesos participativos e integrales;
2) Diálogo de saberes;
3) Combinación de conocimiento científico y conocimiento popular;
4) Conocimiento histórico local;
5) Resistencias locales a la violencia de la modernidad;
6) Formas de acción social colectiva;
7) Garantiza la territorialidad.
8) Potencializa la creatividad y reconoce la carga cultural territorial
Dimensión agronómica
1) Incorporación de ganado en el agroecosistema
2) Técnicas del Agrosilvopastoril;
3) Siembra directa
4) Abono verde (Frijol Tody, Canavalia, quinchoncho, entre otros);
5) Rotación de cultivos
6) Policultivo (Asociación de cultivos)
7) Alelopatía (interación química entre dos organismos);
8) Cobertura del suelo (materia viva o seca)
9) Compostaje
10) Biofertilizantes–bioplaguicidas
11) Barreras vivas o cercas vivas
12) Conservación de semilla.

AGROECOLOGÍA VS AGRICULTURA CONVENCIONAL

AgroecologíaAgricultura convencional
Basado en principiosBasado en recetas
De relación horizontal técnicos/as/campesino/aVerticalista.
Holístico, de base ecológicaReduccionista y fragmantalizado
Orientado a la producción local de alimentosAgroexportador
Orientado a sistemas autosustentadosInsumista
Valoriza, recupera y respeta conocimiento local y tradicional. Es pluri epistemológicaCientificista, que coloca al conocimiento científico-occidental por encima de todo los demás conocimientos
Auto-organizado, auto-gestionadoDependiente y no autónomo
De acción participativa y colectivaAtomizado e individualista
El actor central es el/la campesin@El actor central es el técnico
ComprometidoComercial
Basado en sistemas integrados de cultivos, animales y árbolesBasado en monocultivos "ecológicos," separados
Respeta a la naturalezaBusca dominar y conquistar la naturaleza
Privilegia a los procesos socialesPrivilegia el tecnicismo

LA BIODIVERSIDAD, EL CONSUMO Y LA EVOLUCIÓN



La Tierra ya no está en condiciones de soportar la presión ecológica que ejerce la humanidad. El resultado es una crítica extinción masiva de especies, la mayor acaecida desde la desaparición de los dinosaurios, hace 65 millones de años.
La pérdida de bosque primario por la expansión agrícola ganadera, la sobrepesca, la contaminación del agua, las especies exóticas invasoras y el cambio climático son algunos motivos específicos, pero la principal causa de destrucción es un sistema político-económico en el que la naturaleza no tiene un espacio asignado, su saludable existencia no tiene la menor importancia.
Sólo se toman medidas para preservar los recursos naturales si hay una ley que así lo indique, si hay una pena económica por no hacerlo. O si de alguna forma puede obtenerse un rédito económico a cambio.
Desde mucho antes de que el Hombre fuera Sapiens, la naturaleza lo ha provisto de alimentos, de todo lo necesario para curar sus enfermedades y de cuanto requirió para preservarse de cualquier factor de riesgo.
Hoy nos encontramos ante una instancia sin precedentes. Es la naturaleza la que está endeble y nosotros quienes contamos con los recursos necesarios para ayudarla a recomponerse. Podemos y debemos sanarla y protegerla si queremos que las futuras generaciones de seres humanos cuenten con un ambiente sano donde desarrollar sus vidas.
Mientras los gobiernos a instancias de las grandes multinacionales que se han adueñado de las decisiones, sigan subordinando la protección de la naturaleza a la economía, mientras ganar más y más dinero sea el principal objetivo, la naturaleza y nosotros como parte de ella, quedaremos en un segundo plano.
El cambio climático, la pérdida de diversidad biológica, la acidificación de los océanos; son todas ramas de un mismo árbol, con un mismo tronco y una misma raíz, el consumo excesivo e irresponsable.
Estamos siendo víctimas de nuestra propia estupidez, de no darnos cuenta que el modo de vida que se nos está imponiendo es algo totalmente ilusorio para nosotros. Que no somos los beneficiarios y que nuestros descendientes serán gravemente perjudicados.
Quienes han tomado las decisiones a nivel global, especialmente en las últimas décadas, han optado por poner todos los conocimientos adquiridos por la humanidad al servicio del crecimiento económico, del confort, de la reducción del esfuerzo físico y mental. Han decidido avanzar sin importarles las consecuencias, sin poner reparos en los costos sociales y ambientales de ese “progreso”.
Con las tecnologías actuales, la decisión sobre el desencadenamiento o no de un colapso ambiental, ha pasado a ser meramente política. Con mucho menos presupuesto que el que se invierte en armas, podría darse rápida solución al Cambio Climático que nos acecha y cuyos efectos pueden llegar a límites insospechados.
La única opción que tenemos es, entre todos, detener el derroche, disminuir los altos niveles de consumo, aprender a consumir de forma responsable y educar a las futuras generaciones para que continúen y profundicen esa tarea, para que avancen en ese cambio cultural y evolutivo, hacia un Ser Humano Sustentable.

Un afectuoso saludo,

Ricardo Natalichio, Director de EcoPortal.net
rdnatali@ecoportal.net . www.ecoportal.net

viernes, 1 de marzo de 2013

SOBERANAS Y ECOLÓGICAS


Resistencias El colectivo agroecológico santafesino La Verdecita propone un paradigma donde el consumo de alimentos y el modo en que los humanos nos relacionamos con la naturaleza constituyan hechos netamente políticos. Trabajan la noción de género junto a las de soberanía alimentaria y economía del cuidado, poniendo énfasis en la necesidad de la conservación de la naturaleza para la reproducción de la vida y en las mujeres, poseedoras de saberes y experiencias para esa tarea.
 Por Clarisa Ercolano
Dejar la alimentación en manos del mercado ha significado que los alimentos recorran una ruta comercial hasta donde esté el dinero y no hasta donde están los platos vacíos. Desde el colectivo agroecológico La Verdecita explican lo que significa la pérdida de la soberanía alimentaria, esas dos palabras que forman el concepto que vienen defendiendo con acciones, en plena patria sojera, en la provincia de Santa Fe. Silvia Papuccio de Vidal, coordinadora técnica de la Escuela Vocacional de Agroecología (EVA) que desde el 2010 funciona en la Granja, define “soberanía alimentaria”: “es la capacidad de autoabastecimiento y el acercamiento físico y económico a alimentos inocuos y nutritivos que tienen la unidad familiar, la localidad y el país mediante procesos productivos autónomos. Concebida de esa forma, está íntimamente relacionada con la defensa de la producción y el consumo de alimentos en el interior de cada país y tiene un fuerte componente identitario y de rescate y revalorización de los modelos productivos agropecuarios no capitalistas. Sus premisas fundamentales son: la capacidad de control y decisión soberana en toda la red alimentaria desde la producción hasta el consumo y la necesidad de velar por el autoabastecimiento local, regional y nacional”.

¿De qué manera la mujer coopera en esta forma de independencia?

–Por estar las mujeres a cargo de las tareas de cuidado en el interior de las familias –entre ellas de la salud, educación, alimentación–, ellas son portadoras de prácticas y conocimientos genuinos desarrollados a través de los años y transmitidos de generación en generación para la reproducción social. El mandato asignado a las mujeres de sostenimiento de la vida se extiende al plano comunitario y al cuidado de la naturaleza, es por eso que es frecuente ver en primera fila y en los primeros estadios de un conflicto socioambiental en las áreas rurales a las mujeres cerrando el paso a las maquinarias que desmontan sus territorios para sembrar soja o para oponerse a la megaminería. También en las ciudades son ellas las primeras en organizarse para instalar y sostener ollas populares y comedores comunitarios en momentos de crisis y para denunciar problemas de salud producto de la contaminación industrial.
Son también las mujeres quienes tienen a su cargo el poder de decidir qué alimentos se consumen en el interior de los hogares. Este poder es relativo para el caso de los hogares pobres, en los cuales no es posible adquirir libremente los alimentos para preparar la comida.

¿Cuáles son los mayores enemigos de la SA?

–La pobreza, la agricultura industrial y otros megaemprendimientos extractivos contaminantes, el mal llamado libre comercio internacional, la falta de políticas nacionales que regulen la propiedad de tierra y el acceso a los alimentos para todas y todos los habitantes y que consideren esos recursos como bienes sociales y no especulativos, en síntesis, la tan arraigada ideología instaurada que pretende acabar con el hambre y la destrucción de la naturaleza con las mismas recetas que las han originado.

Si por un día pudieran tener un ministerio, ¿qué cambio sería el primero que instrumentarían?

–No es posible circunscribirse a la labor de un solo ministerio. Requiere de un cambio ideológico y cultural que nos permita desaprender lo aprendido hasta ahora de cómo relacionarnos entre las personas y entre éstas con la naturaleza, cambiar el egoísmo y la competitividad del capitalismo por formas más solidarias y equitativas. Sólo la soberanía alimentaria es competencia al menos de tres ministerios –el de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, el de Salud y el de Desarrollo Social– y una secretaría, la de medio Ambiente y Desarrollo Sustentable. Un buen punto de partida sería sensibilizar y capacitar en género y ecología a todos sus integrantes –desde las bases a los decisores políticos– e informar a la población sobre los riesgos para la salud humana y la naturaleza que representan la producción, circulación e intercambio de alimentos como se viene realizando en el país, que es insostenible en términos energéticos e inequitativo en cuanto al acceso a la comida y su disponibilidad a futuro. Difundir y apoyar iniciativas de producción agroecológica y comercio solidario de proximidad territorial en igual proporción que se apoya técnica y económicamente a la agricultura a escala industrial, así como valorar las tareas de cuidados a las personas y a la naturaleza que constituyen un trabajo que vienen realizando históricamente las mujeres y que estaría bueno que sean cada vez más compartidas y realizadas por los varones, serían otras estrategias para alcanzar los objetivos de acabar con el hambre y la crisis ambiental que nos afecta.

sábado, 9 de febrero de 2013

TALLER INTEGRAL DE AGRICULTURA ORGANICA


CAPTURA DE MICROORGANISMOS

https://vimeo.com/58886847

Sembrando Alternativas Herramientas para la Dinamización Local Agroecológica



Jueves 7 de febrero de 2013
Hoy se lanza con Goteo.org una campaña de micromecenazgo para financiar el proyecto Sembrando Alternativas, que pretende desarrollar documentos y herramientas en formato digital y abierto para promover la Dinamización Local Agroecológica.
En los tiempos que corren, y con la que nos están dando, hacen falta alternativas. La Agroecología plantea alternativas que permiten la reconstrucción de economías que van más allá (o mejor dicho: más acá) de la lógica del capital, y que ponen énfasis en rehacer nuestra relación con la naturaleza, desde la cooperación.
No hablamos sólo de irnos a vivir de la ciudad al campo (que también), sino de producir con nuestras propias manos, recuperar conocimiento y semillas tradicionales, crear tejido de venta directa o trueque de nuestros productos, difundir la Agroecología, tejer redes, enfrentarnos a los transgénicos y a la globalización agroalimentaria...
El proyecto "Sembrando alternativas" pretende crear y difundir herramientas que faciliten la promoción de estas alternativas y, en general, la tarea de promover la transición agroecológica de nuestros territorios. Concretamente, se pretende elaborar un manual de Dinamización Local Agroecológica en formato digital y dos tipos de documentos audiovisuales complementarios.
La elaboración de estas herramientas se basará en el conocimiento que se construyó durante el I Seminario de Dinamización Local Agroecológica (http://seminariodlae.wordpress.com/), el cual tuvo lugar del 14 al 16 de diciembre en Barcelona, y al que asistieron más de 80 personas de 50 proyectos agroecológicos de distintos territorios del Estado Español. Durante los tres días que duró el Seminario se produjeron intensos e interesantísimos debates, a partir de su dinámica participativa y de la amplia experiencia de las personas asistentes.
Si quieres saber más, pincha aquí para acceder a la web de la campaña de micromecenazgo-crowdfunding.
Si esta iniciativa te parece interesante ayúdanos a darle la máxima difusión: re-envia este correo electrónico a tus contactos, sube el enlace a la web y al video en tus webs, blogs y foros; y corre la voz a través de las redes sociales.
Pincha aquí para acceder al video de promoción.
Guillem Tendero y Daniel López, coordinadores del I Seminario de Dinamización Local Agroecológica

http://www.osala-agroecologia.org/spip.php?breve14

lunes, 4 de febrero de 2013

AGROECOLOGIA CAMPESINA COMO SISTEMA VIABLE PARA AFRONTAR AL CAMBIO CLIMATICO


Agroecología campesina como sistema viable para afrontar al cambio climático
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Frente a la agroindustria y la biotecnología, el paradigma de la agroecología implementando desde la agricultura campesina e indígena, con apoyo de la ciencia, es un sistema viable y sustentable para afrontar el cambio climático, según el investigador Miguel Altieri. La agroecología puede garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria afirmó el experto chileno.

Altieri señaló que hoy en día, la agricultura industrial acapara aproximadamente 1.500 millones de hectáreas en el mundo, de las cuales el 90 % destinadas a los monocultivos altamente vulnerables al cambio climático y a la fluctuación del precio del petróleo, así como a la abundante cantidad de agua y energía barata (subvencionada).

"Vemos que hay 500 especies de plagas resistentes a más de 1.000 plaguicidas, lo que muestra que el paradigma del control químico no funciona porque cuando se impulsó la revolución verde -que no es otra cosa que la reaplicación del modelo capitalista-, se basaron en premisas falsas; que siempre habría abundante agua, energía barata, y que el clima sería estable, y pensaban que la innovación tecnológica era el único camino para superar los procesos productivos", explicó.

La única razón por la que este modelo agroindustrial funciona para los empresarios en Estados Unidos –dijo el especialista-es porque su Gobierno le destina 20 billones de dólares de subvención a los productores de granos transgénicos para la fabricación de biocombustibles, quienes internalizan en sus inversiones los costos ambientales.

Al referirse a la situación de Bolivia dijo que si bien hubo avances normativos por impulsar la producción familiar, en los hechos aun hay muchas contradicciones, ya que hasta el momento existe más de un millón de hectáreas de cultivos de soya transgénica en el oriente, que no necesariamente va destinada a la alimentación de la población.

"Hay muchas contradicciones en nuestros países más progresistas como Venezuela, Ecuador o Bolivia porque hay muchos intereses económicos de por medio, seguro el Presidente (Evo Morales) es fuertemente arremetido. Están también los empresarios de Brasil que andan acaparando tierras en Bolivia y en Paraguay, y de eso hay que protegerla a la agricultura campesina", señaló.

Citó que en el caso de Brasil, su Gobierno fue muy inteligente, ya que creó un ministerio destinado a la biotecnología, frente al inminente crecimiento de los granos transgénicos, pero a la vez cuenta con otra cartera de Estado destinada a trabajar con los agricultores del campo. "En el caso de Bolivia, hay que ver cómo se puede coordinar porque la quinua es parte de la globalización", dijo.

Agroecología sustentable

A diferencia de la agroindustria concentrada básicamente en los cultivos de soya, maíz, algodón, Altieri señaló que la agroindustria garantiza una amplia variedad de productos agrícolas como hortalizas, tubérculos, frutas y verduras. "¿Dónde está esa agricultura?, es la agricultura campesina, con conocimiento indígena y tradicional, que es fundamental para la ecología y que ha soportado desastres naturales al pasar de los siglos", dijo.

Destacó que actualmente 1.500 millones de agricultores distribuidos en 380 millones de pequeñas fincas en el mundo garantizan el 50 por ciento de los alimentos que se consumen en el planeta, mientras que en América Latina, 17 millones de campesinos e indígenas producen más de la mitad de alimentos. Este modelo garantizó más de 1.900 millones de variedades de productos.

"La agroecología es una ciencia que se basa en los avances de la ciencia occidental pero también integra la ciencia campesina, la agroecología, la etnociencia, la etnología que es milenaria en América Latina, y trata de crear un encuentro para el diálogo de saberes", señaló.

Dentro de la agroecología dijo que es fundamental la participación de los agricultores en los procesos de investigación, para garantizar el desarrollo de una agricultura del futuro independiente del petróleo, que ofrece agrosistemas de muy bajo impacto ambiental, resilientes al cambio climático, y que produzcan no solo alimentos, sino también servicios ecológicos y ambientales.

La agroecología se caracteriza por la conservación de suelos y adiciones de materia orgánica a través de la reforestación, la cosecha de agua de lluvias, la agroforestería, los policultivos (rotación de cultivos), el uso de variedades tolerante a la sequía y el uso de sistemas complejos de uso de tierra y agua, entre otros.

lunes, 7 de enero de 2013

ABC de la Agricultura Organica Dia 1 parte 1


PARA LOS QUE TIENEN OJOS

Un documental de reflexión y análisis acerca de los daños que provocan los plaguicidas al ser humano y al ambiente.

Análisis de las alternativas para producir de una forma sana y el derecho de consumir productos sanos.

Video de la Asociación Ambientalista Guerreros Verdes, A. C.

Para consumidoras y consumidores responsables que buscan alternativas y quieren tener información.