miércoles, 29 de mayo de 2013

El pimiento de Cayena, un secreto medicinal


laguiasana cayenaLas múltiples propiedades medicinales del llamado pimiento de Cayena o Ajímolido hacen de esta especia no solo algo imprescindible en la alacena de la cocina, sino también en el botiquín. 
América y China han utilizado terapéuticamente elpimiento de Cayena, chile rojo de Cayena o ají molido. Un potente anti-inflamatorio, el pimiento de Cayena está ganando notoriedad como un agente usado para la limpieza y desintoxicación del organismo. Considerado como un maestro limpiador, esta especia utiliza lo picante para estimular la circulación y neutralizar la acidez.
El pimiento de Cayena se ha utilizado para una variedad de enfermedades incluyendo ardor de estómago, delirio, temblores, gota, parálisis, fiebre, dispepsia, flatulencia, dolor de garganta, dispepsia atónica, hemorroides, la menorragia en las mujeres, las náuseas, la amigdalitis, la escarlatina y la difteria.
Beneficios de esta especia:
1. Propiedades anti-irritantes. El pimiento rojo de Cayena tiene la capacidad de aliviar el malestar estomacal, úlceras, dolores de garganta, tos espasmódica e irritante, y diarrea.
2. Agente anti-resfriados y anti-gripal. Ayuda a disolver y mover el moco congestionado. Una vez que el moco comienza a salir del cuerpo, generalmente sigue el alivio de los síntomas de la gripe.
3. Propiedades antifúngicas. Los resultados de un estudio indican que el Pimiento de Cayena podría prevenir efectivamente la formación de la fomopsis patógena fúngica y collectotrichum.
4. Prevención de migraña. Dolor de cabeza. Esto puede estar relacionado con la capacidad del pimiento para estimular una respuesta al dolor en una zona diferente del cuerpo, revirtiendo la atención del cerebro al área nueva. Después de la reacción inicial del dolor, las fibras nerviosas sueltan la sustancia P (el químico de los nervios del dolor), y la percepción del dolor se reduce.
5. Lucha contra el alergeno. Este ají rojo es un agente anti-inflamatorio y puede incluso ayudar a aliviar las alergias.
6. Ayudante digestivo. Este ají es un conocido digestivo, pues estimula el tracto digestivo, aumentando el flujo de producción de enzimas y jugos gástricos. Esto ayuda a la capacidad del organismo para metabolizar los alimentos (y toxinas). El pimiento de Cayena también es útil para aliviar el gas intestinal. Estimula el movimiento peristáltico intestinal, ayudando a la asimilación y a la eliminación.
7. Propiedades anti-inflamatorias. El ají molido tiene propiedades anti-inflamatorias que hacen que sea una gran especia contra la artritis, diabetes, psoriasis y herpes relacionada con los nervios.
8. Ayuda a producir saliva. Este ají estimula la producción de saliva, una clave importante para la digestión y el excelente mantenimiento de la salud oral.
9. Previene y trata la formación de coágulos. El pimiento de Cayena también ayuda a reducir la artereosclerosis, fomenta la actividad fibrinolítica y previene la formación de coágulos de sangre, todo lo cual puede ayudar a reducir las posibilidades de un ataque al corazón o un derrame cerebral.
10. Ayuda detoxificante. El pimiento de Cayena es también un estimulante circulatorio conocido. De igual manera, aumenta el pulso del ritmo de nuestros sistemas linfático y digestivo. Al calentar el cuerpo, el proceso natural de desintoxicación es aerodinámico. Este ají también nos hace sudar, otro importante proceso de desintoxicación. En combinación con jugo de limón y miel, el té de cayena en ayunas es una excelente bebida matutina para la desintoxicación total del cuerpo.
11. Alivia el dolor de las articulaciones. Extremadamente alto en una sustancia llamada capsaicina, el pimiento de Cayena actúa para causar dolor temporal en la piel, lo que envía mensajeros químicos de la piel hacia dentro de la articulación, ofreciendo un alivio para el dolor articular.
12. Propiedades anti-bacterianas. Este pimiento es un excelente conservante y se ha utilizado tradicionalmente para prevenir la contaminación de alimentos por bacterias.
13. Posible agente contra el cáncer. Estudios realizados en la Universidad de Loma Linda en California descubrió que el pimiento de Cayena puede prevenir el cáncer de pulmón en los fumadores. Esto puede ser de nuevo relacionado con su cantidad máxima de capsaicina, una sustancia que puede detener la formación de tumores de pulmón inducido por el tabaco. Otros estudios también han demostrado una reacción similar en la capacidad de cayena para inhibir tumores en el hígado.
14. Apoya la pérdida de peso. Científicos de la Universidad de Laval en Quebec descubrió que los participantes que tomaron el pimiento de Cayena para el desayuno tenían menos apetito, lo que lleva a la ingesta de menos calorías durante el día. El Cayena es también un gran metabolismo de refuerzo, ayudando al cuerpo a quemar cantidades excesivas de grasas.
15. Mejora la salud del corazón. El pimiento de Cayena ayuda a mantener normalizados los niveles de presión arterial. También libra al cuerpo de colesterol LDL y triglicéridos.
16. Remedio para el dolor de muelas. También es un excelente agente contra enfermedades de las encías y dientes.
17. Solución tópica. Como cataplasma, el cayena se ha utilizado para tratar las mordeduras de serpiente, reumatismo, inflamaciones, llagas, heridas y lumbago.
18. Anti-úlceras. Ayuda a curar las úlceras estomacales, ya que siendo anti-bacterial, mata las bacterias que producen cierto tipo de úlceras pépticas.
Fuente: www.globalhealingcenter.com

Un estudio realizado durante 22 años asocia el aspartamo con leucemia y linfomas

el 9 marzo, 2013 en BlogMiscelánea | 0 Comentarios »

estudio_aspartamo
Tan sólo un refresco light diario puede aumentar el riesgo de leucemia en los hombres y las mujeres, y para el mieloma múltiple y el linfoma no-Hodgkin en los hombres, según nuevos resultados del estudio más largo de la historia que se ejecuta sobre el aspartame como carcinógeno en humanos. Es importante destacar que esta es la más completo y a largo plazo estudio jamás realizado sobre este tema. 
El estudio más completo que se ha realizado sobre el aspartamo – Más de dos millones de personas-año
Para este estudio, los investigadores analizaron prospectivamente los datos del Estudio de Salud de las Enfermeras y el Health Professionals Follow-Up Study durante un período de 22 añosUn total de 77.218 mujeres y hombres 47.810 fueron incluidos en el análisis, para un total de 2.278.396 de datos sobre personas. Aparte de tamaño, lo que hace que este estudio sea superior a otros estudios anteriores es la minuciosidad con la que se evaluó la ingesta de aspartamo. Cada dos años, los participantes recibieron un cuestionario dietético detallado, y sus dietas fueron reevaluados cada cuatro años. 
Por otra parte, los estudios que se llevaron a cabo previamente que no encontraron ningún vínculo con elcáncer, sólo evaluaron la ingesta de aspartamo en un momento concreto en el tiempo, lo que afecta a su exactitud.
Un refresco de dieta al día aumenta los linfomas de leucemia, mieloma múltiple y linfoma no Hodgkin

Los resultados combinados de este nuevo estudio mostró que tan sólo una lata (355 ml) de refresco light diaria nos lleva a:
  • Leucemia: aumenta el riesgo en un 42% en hombres y mujeres (análisis combinado)
  • 102% de aumento de mieloma múltiple (sólo en hombres)
  • 31% de aumento de linfoma no Hodgkin  (en los hombres solamente)
Estos resultados se basaron en modelos multivariables de riesgo relativo, todo ello en comparación con los participantes que no bebían refrescos de dieta. Se desconoce por qué sólo los hombres que beben mayores cantidades de refresco light mostraron un mayor riesgo para el mieloma múltiple y linfoma no Hodgkin. Hay que tener en cuenta que los refrescos light son la principal fuente dietética de aspartame (por ahora) en los EE.UU. Cada año, los estadounidenses consumen alrededor de 5.250 toneladas de aspartamo en total, de los cuales alrededor del 86 por ciento (4.500 toneladas) se encuentra en los refrescos de dieta.
Este nuevo estudio muestra la importancia de la calidad de la investigación. La mayoría de los estudios anteriores que muestran ninguna relación entre el aspartame y el cáncer han sido criticados por ser demasiado corto en duración e inexactos también en la evaluación a largo plazo de la ingesta de aspartamo. Este nuevo estudio resuelve estos dos problemas. El hecho de que también muestra una relación con el cáncer no debería ser una sorpresa, ya que un anterior estudio realizado en animales (900 ratas durante sus vidas enteras naturales) mostraron resultados muy similares en el 2006: el aspartame aumenta significativamente el riesgo de linfomas y leucemia, tanto en hombres como en mujeres.
Más preocupante es el seguimiento de mega-estudio, que se inició sobre el aspartamo en ratas en la etapa fetal. El aumento de linfoma y leucemia riesgos fueron confirmados, y esta vez las ratas hembras también mostraron un aumento significativo en las tasas de cáncer mamario. Esto plantea una pregunta crucial: ¿Se descubrirán los vínculos del aspartamo con otros tipos de cáncer (cerebro, mama, próstata, etc)?
Ahora hay más razones que nunca para evitar completamente el aspartamo en nuestra dietadiaria. Para aquellos que sienten la tentación de volver a los refrescos azucarados como una “sana” alternativa, este estudio desveló una sorpresa: los hombres que consumen uno o más refrescos azucarados al día aumentaron al 66% en el linfoma no Hodgkin (incluso peor que la de dieta soda). Por lo que deducimos que lo más sano es no beber refrescos.
Fuentes de este artículo incluyen :


martes, 28 de mayo de 2013

Cualidades y usos de los germinados


CUALIDADES DE LOS GERMINADOS
• Si diéramos un valor nutritivo hipotético de 100 a los granos y semillas, nos encontraríamos que:
Si molemos el grano, ese valor se reduce de 100 a 10.
Si hacemos germinar esos mismos granos, el valor nutritivo nos aumenta de 100 a 1.000, e incluso a 10.000.
• La germinación representa pues la técnica más efectiva para aportar a nuestro organismo energía vital concentrada. Los procesos industriales de refinamiento de los alimentos ocasionan carencias en los mismos, que, a la larga, pueden acabar afectando a nuestro organismo; la adición de los germinados a nuestra dieta puede prevenir estas ausencias. Así como las plantas verdes regeneran el aire que nos rodea, los germinados sanean nuestro cuerpo por dentro.
• Los germinados son un concentrado de sustancias generadoras de salud, sustancias que la vida elabora de forma mucho más perfecta que un complejo laboratorio. Y son los alimentos menos contaminados que se puedan encontrar. Si un grano germina, es que tiene calidad suficiente para hacerlo, porque a cierto nivel de degeneración, las plantas dejan de ser capaces de reproducirse.
• Personas con problemas digestivos, y enfermos convalecientes, que no pueden alimentarse con los demás alimentos crudos, pueden, sin embargo, comer germinados. Su riqueza enzimática facilita la absorción por el organismo, y no ocasiona leucocitosis postpandrial (aumento de la cantidad de leucocitos en la sangre)
• El consumo de germinados no genera ácido úrico. Pueden tomarlos tranquilamente las personas que padezcan gota. Los germinados contienen mucha vitamina C y, por lo tanto, una persona que no esté acostumbrada a consumirlos y cuya dieta no sea rica en fruta fresca puede sentir efectos estimulantes.
• Por esta razón, el consumo de germinados proporciona más vitalidad, y hace que desaparezcan el cansancio y los problemas digestivos.
• Gracias a su contenido en vitamina E, se ha demostrado experimentalmente que añadiendo germinados de avena a la ración diaria del ganado su fertilidad aumenta espectacularmente en ambos sexos.
• Los germinados son el alimento idóneo para cualquier persona. No hay limitaciones de edad; son tan adecuados para los niños como para los ancianos.
• Los germinados son útiles ante múltiples dolencias. Los distintos germinados se han demostrado útiles como reguladores intestinales, antianémicos, revitalizantes, en casos de descalcificación y estados carenciales. Son depuradores del organismo, potenciadores de la producción de leche materna, reguladores del sistema endocrino y del metabolismo en general, incrementan el tono muscular, disminuyen el meteorismo… y tienen probados efectos rejuvenecedores.
USO EN LA COCINA DE LOS GERMINADOS

• Aunque los germinados más conocidos son los de soja verde, podemos germinar gran variedad de semillas, que enriquecerán nuestros menús.
• Pueden formar parte de diferentes platos: ensaladas, bocadillos, tortillas, verduras, cereales…
• Evitaremos cocciones prolongadas para evitar la pérdida de sus cualidades, agregando los germinados instantes antes de ser servirlos.
• La mejor forma de aprovechar el valor nutritivo de las legumbres es comerlas germinadas crudas. Pero si queremos cocinar judías secas, se pueden hacer germinar levemente con anterioridad: serán más digestivas, nutritivas y cocerán más rápidamente.
• Una forma muy original de recurrir a las especias es tomar germinados de berro, rábano, mostaza, cebolla o fenogreco. Aportarán un toque delicioso.
• Si mezclamos varios tipos de germinados, no sólo descubriremos nuevos sabores sino también una nueva estética, complementándose también nutricionalmente. Sugerimos mezclar germinados de alfalfa con germinados de col y lenteja. O compensar el sabor picante de los de rábano, cebolla, puerro o mostaza combinándolos con germinados de cereales o legumbres. La zanahoria germinada combinada muy bien con la alfalfa, la col o la soja verde.
• Si bien la mayoría de las semillas se pueden consumir tal cual, las personas de estómago delicado pueden escaldar previamente (1 – 2 minutos), los germinados de legumbres, dado su contenido en antinutrientes, que la germinación no elimina completamente. Por la misma razón, las semillas que no germinen deben desecharse.
• Hay que tener en cuenta que las semillas de solanáceas (tomate, pimiento, berenjena, patata, etc.) resultan tóxicas, y no son válidas para germinar.
EL PROCESO DE LA GERMINACIÓN
La germinación es una intensa actividad metabólica.
En ella tienen lugar varias reacciones químicas, entre las cuales destaca la síntesis de enzimas.
Los cambios químicos que ocurren en la semilla al germinar activan una fábrica enzimática poderosa, que no se supera nunca en cualquier estadio posterior de crecimiento.
Esta rica concentración enzimática actúa sobre el metabolismo humano al consumirlos, conduciendo a una regeneración del torrente sanguíneo y de los procesos digestivos.
 
 
LOS GERMINADOS MÁS POPULARES
 
Existen varios tipos de germinados, pero no siempre resulta fácil hallar variedad en el mercado. Los de judía mungo (mal llamada soja verde) y alfalfa son los más comunes y pueden adquirirse sin problemas. Sin embargo, para obtener los de lenteja, garbanzo, trigo, etc. deben comprarse las semillas y germinar en casa.
• Trigo: la mejor forma de comer el grano entero. Ricos en vitaminas y sales minerales.
• Lenteja: además de proteínas, aportan hierro, cinc, manganeso y vitaminas.
• Cebolla: el picante de la cebolla, más sutil. Una forma subliminal de aliñar ensaladas.
• Alfalfa: probablemente los más nutritivos y populares entre todos los germinados.
• Garbanzo: muy energéticos, aportan proteínas, fósforo, calcio y hierro.
• Poroto mungo: los más ricos en proteínas después de la soja y muy fáciles de digerir.

Santi Vilalta
Colaborador de enbuenasmanos.com
 
LOS GERMINADOS
Las culturas más antiguas sabían del valor nutricional de las semillas germinadas. En los principios de la civilización, fueron usadas como alimentos medicinales, pero al paso del tiempo fueron ganándose un lugar en la tradición culinaria de algunos países.
Los navegantes solían consumirlos porque les ayudaban a combatir la desnutrición durante las travesías y los hacían resistentes a las enfermedades que acechaban en alta mar.
La época moderna se ha visto beneficiada también. Por ejemplo, durante la escasez generada por la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos fomentó entre sus ciudadanos la preparación de los Germinados que pueden cultivarse fácilmente en casa y que aportan una cantidad increíble de nutrientes a cualquier dieta. Estos Germinados caseros siguen siendo una excelente opción, ya que son muy baratos y garantizan la higiene del cultivo.
En realidad, cualquier semilla podría ser germinada, sin embargo, los más sabrosos suelen ser los Germinados de soja, de lentejas, de trigo y de alfalfa.
Cada uno tiene un sabor distinto y único, además de hacer distintos aportes al organismo.
Por ejemplo, los Germinados de alfalfa, que son pequeños y suaves, contienen ácido fólico y vitamina E y K, que sirven para mejorar el aspecto de la piel, combatir el envejecimiento y para ayudar a la rápida coagulación de la sangre en las heridas.
Los Germinados de soya nos darán principalmente antioxidantes, mientras que los de lentejas aportan muchísimos minerales y enzimas indispensables.
Los Germinados son una excelente opción a la hora de alimentarse, porque contienen todos los nutrientes de la semilla que es da origen, pero en una proporción muchísimo más elevada. Además, no conllevan las complicaciones gástricas de algunas semillas que pueden ser pesadas para el estómago.
A pesar de sus propiedades particulares, hay beneficios que todos aportan. Por ejemplo, todos fortalecen las defensas y favorecen la desintoxicación. Igualmente, mejoran el funcionamiento del aparato digestivo y lo desinflaman, en caso de que haya en él algún problema.
Colaboran también con las venas y arterias, mejorando sus condiciones y disminuyen los niveles de colesterol de la sangre. Además, sus componentes ayudan a mantener jóvenes las células y contribuyen a fortalecer el sistema nervioso.
Para quienes buscan aumentar su tono muscular, los Germinados son una buena opción, así como para las personas que sufran de desnutrición o anemia.
Y todos estos beneficios pueden venir bajo las presentaciones más diversas. Aunque comúnmente se consuman en ensalada, los Germinados pueden prepararse también en sopas, sándwiches o guisos. Los Germinados de plantas como mostaza aportan un sabor más intenso que puede enriquecer el de distintos platos.
También es buena idea mezclar Germinados de distintas plantas en un solo platillo. Por ejemplo, los Germinados de alfalfa van muy bien con los de lenteja, mientras que los de soja son muy sabrosos con los de trigo, que tienen un sabor más suave.















CUALIDADES DE LOS GERMINADOS

• Si diéramos un valor nutritivo hipotético de 100 a los granos y semillas, nos encontraríamos que:
Si molemos el grano, ese valor se reduce de 100 a 10.
Si hacemos germinar esos mismos granos, el valor nutritivo nos aumenta de 100 a 1.000, e incluso a 10.000.
• La germinación representa pues la técnica más efectiva para aportar a nuestro organismo energía vital concentrada. Los procesos industriales de refinamiento de los alimentos ocasionan carencias en los mismos, que, a la larga, pueden acabar afectando a nuestro organismo; la adición de los germinados a nuestra dieta puede prevenir estas ausencias. Así como las plantas verdes regeneran el aire que nos rodea, los germinados sanean nuestro cuerpo por dentro.
• Los germinados son un concentrado de sustancias generadoras de salud, sustancias que la vida elabora de forma mucho más perfecta que un complejo laboratorio. Y son los alimentos menos contaminados que se puedan encontrar. Si un grano germina, es que tiene calidad suficiente para hacerlo, porque a cierto nivel de degeneración, las plantas dejan de ser capaces de reproducirse.
• Personas con problemas digestivos, y enfermos convalecientes, que no pueden alimentarse con los demás alimentos crudos, pueden, sin embargo, comer germinados. Su riqueza enzimática facilita la absorción por el organismo, y no ocasiona leucocitosis postpandrial (aumento de la cantidad de leucocitos en la sangre)
• El consumo de germinados no genera ácido úrico. Pueden tomarlos tranquilamente las personas que padezcan gota. Los germinados contienen mucha vitamina C y, por lo tanto, una persona que no esté acostumbrada a consumirlos y cuya dieta no sea rica en fruta fresca puede sentir efectos estimulantes.
• Por esta razón, el consumo de germinados proporciona más vitalidad, y hace que desaparezcan el cansancio y los problemas digestivos.
• Gracias a su contenido en vitamina E, se ha demostrado experimentalmente que añadiendo germinados de avena a la ración diaria del ganado su fertilidad aumenta espectacularmente en ambos sexos.
• Los germinados son el alimento idóneo para cualquier persona. No hay limitaciones de edad; son tan adecuados para los niños como para los ancianos.
• Los germinados son útiles ante múltiples dolencias. Los distintos germinados se han demostrado útiles como reguladores intestinales, antianémicos, revitalizantes, en casos de descalcificación y estados carenciales. Son depuradores del organismo, potenciadores de la producción de leche materna, reguladores del sistema endocrino y del metabolismo en general, incrementan el tono muscular, disminuyen el meteorismo… y tienen probados efectos rejuvenecedores.
USO EN LA COCINA DE LOS GERMINADOS

• Aunque los germinados más conocidos son los de soja verde, podemos germinar gran variedad de semillas, que enriquecerán nuestros menús.
• Pueden formar parte de diferentes platos: ensaladas, bocadillos, tortillas, verduras, cereales…
• Evitaremos cocciones prolongadas para evitar la pérdida de sus cualidades, agregando los germinados instantes antes de ser servirlos.
• La mejor forma de aprovechar el valor nutritivo de las legumbres es comerlas germinadas crudas. Pero si queremos cocinar judías secas, se pueden hacer germinar levemente con anterioridad: serán más digestivas, nutritivas y cocerán más rápidamente.
• Una forma muy original de recurrir a las especias es tomar germinados de berro, rábano, mostaza, cebolla o fenogreco. Aportarán un toque delicioso.
• Si mezclamos varios tipos de germinados, no sólo descubriremos nuevos sabores sino también una nueva estética, complementándose también nutricionalmente. Sugerimos mezclar germinados de alfalfa con germinados de col y lenteja. O compensar el sabor picante de los de rábano, cebolla, puerro o mostaza combinándolos con germinados de cereales o legumbres. La zanahoria germinada combinada muy bien con la alfalfa, la col o la soja verde.
• Si bien la mayoría de las semillas se pueden consumir tal cual, las personas de estómago delicado pueden escaldar previamente (1 – 2 minutos), los germinados de legumbres, dado su contenido en antinutrientes, que la germinación no elimina completamente. Por la misma razón, las semillas que no germinen deben desecharse.
• Hay que tener en cuenta que las semillas de solanáceas (tomate, pimiento, berenjena, patata, etc.) resultan tóxicas, y no son válidas para germinar.
EL PROCESO DE LA GERMINACIÓN
La germinación es una intensa actividad metabólica.
En ella tienen lugar varias reacciones químicas, entre las cuales destaca la síntesis de enzimas.
Los cambios químicos que ocurren en la semilla al germinar activan una fábrica enzimática poderosa, que no se supera nunca en cualquier estadio posterior de crecimiento.
Esta rica concentración enzimática actúa sobre el metabolismo humano al consumirlos, conduciendo a una regeneración del torrente sanguíneo y de los procesos digestivos.


LOS GERMINADOS MÁS POPULARES

Existen varios tipos de germinados, pero no siempre resulta fácil hallar variedad en el mercado. Los de judía mungo (mal llamada soja verde) y alfalfa son los más comunes y pueden adquirirse sin problemas. Sin embargo, para obtener los de lenteja, garbanzo, trigo, etc. deben comprarse las semillas y germinar en casa.
• Trigo: la mejor forma de comer el grano entero. Ricos en vitaminas y sales minerales.
• Lenteja: además de proteínas, aportan hierro, cinc, manganeso y vitaminas.
• Cebolla: el picante de la cebolla, más sutil. Una forma subliminal de aliñar ensaladas.
• Alfalfa: probablemente los más nutritivos y populares entre todos los germinados.
• Garbanzo: muy energéticos, aportan proteínas, fósforo, calcio y hierro.
• Poroto mungo: los más ricos en proteínas después de la soja y muy fáciles de digerir.

Santi Vilalta
Colaborador de enbuenasmanos.com

LOS GERMINADOS
Las culturas más antiguas sabían del valor nutricional de las semillas germinadas. En los principios de la civilización, fueron usadas como alimentos medicinales, pero al paso del tiempo fueron ganándose un lugar en la tradición culinaria de algunos países.
Los navegantes solían consumirlos porque les ayudaban a combatir la desnutrición durante las travesías y los hacían resistentes a las enfermedades que acechaban en alta mar.
La época moderna se ha visto beneficiada también. Por ejemplo, durante la escasez generada por la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos fomentó entre sus ciudadanos la preparación de los Germinados que pueden cultivarse fácilmente en casa y que aportan una cantidad increíble de nutrientes a cualquier dieta. Estos Germinados caseros siguen siendo una excelente opción, ya que son muy baratos y garantizan la higiene del cultivo.
En realidad, cualquier semilla podría ser germinada, sin embargo, los más sabrosos suelen ser los Germinados de soja, de lentejas, de trigo y de alfalfa.
Cada uno tiene un sabor distinto y único, además de hacer distintos aportes al organismo.
Por ejemplo, los Germinados de alfalfa, que son pequeños y suaves, contienen ácido fólico y vitamina E y K, que sirven para mejorar el aspecto de la piel, combatir el envejecimiento y para ayudar a la rápida coagulación de la sangre en las heridas.
Los Germinados de soya nos darán principalmente antioxidantes, mientras que los de lentejas aportan muchísimos minerales y enzimas indispensables.
Los Germinados son una excelente opción a la hora de alimentarse, porque contienen todos los nutrientes de la semilla que es da origen, pero en una proporción muchísimo más elevada. Además, no conllevan las complicaciones gástricas de algunas semillas que pueden ser pesadas para el estómago.
A pesar de sus propiedades particulares, hay beneficios que todos aportan. Por ejemplo, todos fortalecen las defensas y favorecen la desintoxicación. Igualmente, mejoran el funcionamiento del aparato digestivo y lo desinflaman, en caso de que haya en él algún problema.
Colaboran también con las venas y arterias, mejorando sus condiciones y disminuyen los niveles de colesterol de la sangre. Además, sus componentes ayudan a mantener jóvenes las células y contribuyen a fortalecer el sistema nervioso.
Para quienes buscan aumentar su tono muscular, los Germinados son una buena opción, así como para las personas que sufran de desnutrición o anemia.
Y todos estos beneficios pueden venir bajo las presentaciones más diversas. Aunque comúnmente se consuman en ensalada, los Germinados pueden prepararse también en sopas, sándwiches o guisos. Los Germinados de plantas como mostaza aportan un sabor más intenso que puede enriquecer el de distintos platos.
También es buena idea mezclar Germinados de distintas plantas en un solo platillo. Por ejemplo, los Germinados de alfalfa van muy bien con los de lenteja, mientras que los de soja son muy sabrosos con los de trigo, que tienen un sabor más suave.

Ética a partir del calentamiento global


En algunos lugares de la Tierra se rompió hace días la barrera de las 400 ppm (partes por millón) de CO2, lo que puede conducir a desastres socio-ambientales de gran magnitud. Si no hacemos nada consistente, podremos conocer días tenebrosos.

No es que no se pueda hacer nada más. Si no podemos detener la rueda, podemos sin embargo reducir su velocidad. Podemos y debemos adaptarnos a los cambios y organizarnos para mitigar los efectos perjudiciales. Ahora se trata de vivir con radicalidad las cuatro erres: reducir, reutilizar, reciclar y reabastecer.
Necesitamos una orientación ética que nos ayude a alinear nuestras prácticas para superar la crisis actual. En este cuadro dramático, ¿cómo fundar un discurso ético mínimamente coherente que valga para todos?
Hasta ahora, las éticas y las morales se basaban en las culturas regionales. Hoy, en la fase planetaria de la especie humana, debemos restablecer la ética a partir de algo que sea común a todos y que todos podamos entender y realizar.
La razón crítica, desde que estalló casi al mismo tiempo en todas las culturas mundiales en el siglo sexto A.C., el llamado «tiempo-eje» trató de establecer códigos éticos universalmente válidos, basados principalmente en las virtudes, cuya centralidad la ocupaba la justicia. Pero también afirma la libertad, la verdad, el amor y el respeto al otro.
El fundamento racional de la ética y la moral -ética autónoma- fue un admirable esfuerzo del pensamiento humano, desde los maestros griegos Sócrates, Platón y Aristóteles, pasando por Immanuel Kant hasta los modernos Jürgen, Habermas y Enrique Dussel, y entre nosotros Henrique de Lima Vaz y Manfredo Oliveira entre otros de nuestra cultura.
Sin embargo, el nivel de convencimiento de esta ética racional fue escaso y restringido a los ambientes ilustrados. Por lo tanto, con un impacto limitado en la vida cotidiana de la gente.
Estos dos paradigmas no han sido invalidados por la crisis actual, sino que deben ser enriquecidos si queremos estar a la altura de los retos que nos vienen de la realidad, hoy profundamente modificada.
Para este enriquecimiento necesitamos bajar a aquella instancia en la cual se forman continuamente los valores, contenido principal de la ética. La ética, para ganar un mínimo de consenso, debe brotar de la base común y última de la existencia humana. Esta base no reside en la razón, como siempre ha pretendido Occidente.
La razón -y esto la misma filosofía lo reconoce- no es ni el primero ni el último momento de la existencia. Por eso no explica todo ni abarca todo. Se abre hacia abajo, de donde surge algo más elemental y ancestral: la afectividad y el sentimiento profundo. Irrumpe hacia arriba, hacia el espíritu, que es el momento en que la conciencia se siente parte de un todo y que culmina en la contemplación y en la espiritualidad. Por lo tanto, la experiencia de base no es «pienso, luego existo», sino «siento, luego existo». En la raíz de todo no está la razón («logos»), sino la pasión («pathos»), que se expresa por la sensibilidad y por el afecto. De ahí el esfuerzo actual para rescatar la razón sensible y cordial (Meffesoli, Cortina). Para este tipo de razón captamos el carácter precioso de los seres humanos, lo que los hace dignos de ser deseables. Desde el corazón y no desde la cabeza, vivenciamos los valores. Por los valores nos movemos y somos. En último término, está el amor que es la fuerza más grande del universo y el nombre propio de Dios. Esta ética nos puede comprometer en acciones prácticas para abordar el calentamiento global.
Pero tenemos que ser realistas: la pasión está habitada por un demonio que puede ser destructivo. Es un caudal fantástico de energía que, como las aguas de un río, necesita márgenes, límites y justa medida. Si no, irrumpe avasalladora.
Y es aquí donde entra la función insustituible de la razón. Es propio de la razón ver claro y ordenar, disciplinar y definir la dirección de la pasión.
Aquí surge una dialéctica dramática entre la pasión y la razón. Si la razón reprime la pasión, triunfa la rigidez y la tiranía del orden. Si la pasión dispensa a la razón, prevalece el delirio de las pulsiones del puro disfrute de las cosas. Pero si prevalece la justa medida y la pasión se sirve de la razón para un desarrollo auto-gobernado, entonces puede haber una conciencia ética que nos haga responsables ante el caos ecológico y el calentamiento global. Por aquí va el camino que tenemos que recorrer. Para un nuevo tiempo, una nueva ética.
Por Leonardo Boff
Un afectuoso saludo,
Ricardo Natalichio, Director de EcoPortal.net
rdnatali@ecoportal.net . www.ecoportal.net

El multimillonario empresario estadounidense Douglas Tompkins presentará su “proyecto productivo agro ecológico”. - EcoPortal.net

El multimillonario empresario estadounidense Douglas Tompkins presentará su “proyecto productivo agro ecológico”. - EcoPortal.net

¿Es comercializable la agricultura sustentable?


"La agricultura tropical debe y tiene que ser uno de los apoyos básicos de nuestra economía nacional, por cuanto la producción de alimentos se relaciona con la soberanía nacional y con el carácter de autodeterminación agroalimentaria que podamos ofrecerles a nuestra sociedad, especialmente a las nuevas generaciones que nos exigen un nuevo estilo de desarrollo económico y social."
Por Miguel Angel Nuñez
El concepto de agricultura sustentable se originó en 1972, cuando la Federación Internacional de Movimientos de Agricultores Orgánicos (lFOAM) se funda con el objetivo de promover "prácticas o métodos agrícolas biológicos, económicos y socialmente sustentables". Su primera conferencia científica en 1977 IFOAM la tituló "hacia una agricultura sustentable". Posterior a esta iniciativa, una serie de documentos han sido publicados. Gips, de la Alianza Internacional de Agricultura Sustentable, realiza una exhaustiva revisión bibliográfica sobre el tema en mención; encontrando que muchas definiciones sobre agricultura sustentable presentan limitaciones, especialmente son conceptos aislados, como por ejemplo: economía, producción, ecología y cultura.
Pareciera que estos intentos no presentan niveles de integración entre los conceptos emitidos. Es el propio Gips y su equipo de trabajo quienes se aproximan a definir que "la agricultura sustentable es ecológicamente sana, económicamente viable, social y humanamente justa". En esta definición, entendemos, que se recogen objetivos y metas a lograr en los diversos desarrollos de la agricultura sustentable a impulsar.
También la definición de Gips nos proporciona una base o plataforma común a las diversa prácticas agrícolas que deben cumplir a cabalidad los cuatro criterios que conforman la definición evaluada.
Algunos de los sistemas agrícolas más comunes que tienden a cumplir en alguna medida los cuatro criterios de sustentabilidad en las nuevas agriculturas a impulsar son: la orgánica, la alternativa, la biológica, la natural, la regenerativa, la ecológica, la permacultura, la biodinámica y la de bajos insumos. Es importante aclarar que ya algunos de estos sistemas están funcionando cabalmente en otras latitudes. Los sistemas agrícolas anunciados se han desarrollado y consolidado en función de personalidades, historias, intereses políticos y mercantilistas, localidades geográficas y diversas expresiones geográficas. Algunas de ellos presentan concepciones epistemológicas y filosóficas.
Dado el auge indetenible de estas prácticas de agriculturas sustentable en Europa y Estados Unidos, uno de los aspectos delicados en el desarrollo de estas agriculturas son los diversos problemas que se relacionan con la certificación de los productores, su mercadeo, comercialización y distribución. Algunos países como Suecia, Alemania, Francia parecen haber superado esta situación. Algunos productores ecológicos se han visto obligados a crear mercados alternativos con éxito, otros se han visto obligados a negociar sus productos con empresas de mercadeo y distribución. Por otra parte, por la eficiencia de sus sistemas de control en la cadena agroalimentaria han; entrado en el negocio orgánico algunas empresas transnacionales de alimentos que de una u otra forma han contribuido a consolidar monopolios y oligopolios en el intercambio de alimentos a nivel internacional.
Actualmente algunas multinacionales de alimentos, de agroquímicos, entre otras, comienzan a usar el término de agricultura sustentable con fines puramente comerciales y agroindustriales.
Las Industrias de Jacobs Suchard en Europa controlan el comercio de café y chocolates. La Nestlé posee el comercio mundial de¡ café soluble, del chocolate y sus derivados; compite por la compra de café para hacerlo orgánico con otras multinacionales, como por ejemplo: la Philips Morris (25%) (indica cantidad de compra de café), Nestlé (17%); Procter & Gamble (7%); Rothfos (12%); Volkart (10%); Cargill (8%), EDF Man (6%); Sara Lee (6%). La Sandoz busca entrar en el mercado de productos orgánicos.
Nos comentaba un productor de café en Rondonia, Brasil, que las ganancias de un 1 kg. de café orgánico se distribuyen de la siguiente forma: supermercados (20%); gobierno (17%); publicidad (14%); torrefactoras (13%); empresas o fundaciones comercializadoras (12%); productores (10%) y agroindustria (4%). Sin contar los precios de los productos orgánicos que los obligan a elevarlos, del esquema de ganancias observamos que los productores siguen teniendo la peor parte, las ganancias son bajas, sin que ellos realmente puedan conocer cómo es el manejo de la importancia de los alimentos orgánicos en los mercados internacionales.
La incursión de las multinacionales agroindustriales en la agricultura sustentable, especialmente a través de su promoción en Asia, África y Latino América, está ocasionando otro tipo de problemas a niveles regionales y locales, por ejemplo: la calidad, la certificación de los productos y su relación con el proceso productivo, el manejo de los medios de producción tienen estrecha relación con el modo de producción. Hoy día un monocultivo orgánico es técnicamente criticado por no ser una práctica ecológicamente sustentable. Al no tener un suelo biológicamente sustentable, no tendremos una planta fisiológicamente fuerte y saludable, y será atacada por las plagas, permitiendo seguir con la dependencia de insumos curativos para el desarrollo de las plantas, por lo cual no podremos tomar medidas preventivas para la protección de los cultivos.
Con ello nos preguntamos, ¿cómo podemos producir un alimento de buena calidad? Las particularidades tratadas también se relacionan con la organización social que asume la responsabilidad de la producción. Se da una dispersión y confusión en el hecho de no producir o hacer de la agricultura una actividad más integral, más acorde con las necesidades locales, y los valores sociales y culturales de la comunidad.
Es aquí donde debemos hacer una reflexión con relación a los cambios que debemos impulsar en nuestra agricultura nacional.
Tenemos el deber y derecho de promover e investigar sobre nuestro tipo de agricultura, necesaria para nuestras latitudes tropicales. No podemos volver a cometer el histórico error de promover otros tipos de agriculturas no aptas para nuestro medio, como lo pueden ser algunos de los sistemas agrícolas sustentables que anunciamos con anterioridad. Estos no tienen el arraigo cultural, social y productivo establecido en nuestra región tropical.
Acorde con las cifras de Altieri, aproximadamente 13 millones de unidades comunales en Latinoamérica practican una agricultura que durante milenios ha ganado una práctica de integración, en la que se conjugan el manejo del suelo, la vegetación diversa y el agua. Estas tecnologías populares superan las limitaciones que nos presenta la naturaleza, definiendo los objetivos referidos a la organización social y de la producción, los cuales a su vez están estrechamente relacionados con los valores culturales y religiosos de la localidad.
Es importante aclarar que no estamos proponiendo ir al pasado e impulsar nuestros medios tradicionales de producción como base de un desarrollo económico agrícola nacional. Nuestro aporte trata de integrar los conocimientos más avanzados de las ciencias agrícolas y ecológicas con el vasto conocimiento inmerso en nuestros sistemas tradicionales de producción, los cuales preservan el ambiente con el uso de tecnologías populares.
En este sentido, vale la pena considerar el papel de la agricultura tropical en el contexto de las tecnologías populares. Para el Instituto para la Producción e Investigación de la Agricultura Tropical (IPIAT), la agricultura tropical es la agricultura que, por sus características latitudinales, se desarrolla bajo una adecuada temperatura y radiación solar de manera constante, condiciones básicas para el desarrollo de los procesos metabólicos de los cultivos expresados en la asociación de cultivos o policultivos, como la más alta expresión práctica de una unidad de producción sustentable con un grado de tecnificación apropiada para la preservación de los ecosistemas naturales, de los factores sociales y culturales inherentes a los procesos productivos en su concepto. Este concepto que se expresa en las agriculturas mejicanas, caribeñas de amazonas, andinas, indígenas y tradicionales, entre otras a lo largo de la latitud tropical, encierran un componente técnico básico para el desarrollo de las agriculturas propuestas. Este componente lo denominamos la práctica del policultivo o la asociación de cultivos. En estas técnicas parecieran encontrarse connotaciones biológicas, químicas y físicas hasta ahora poco estudiadas e investigadas a cabalidad. Esta biodiversidad expresada en el policultivo influyen sobre la productividad y los servicios que brindan a los ecosistemas. La importancia del policultivo es evidente en la actividad agraria dada las ventajas recogidas. La sabiduría de estas tecnologías populares y apropiadas, incluido su aporte, es útil para la protección de las cuencas hidrográficas, el mantenimiento de la fertilidad del suelo y la receptividad de prácticas de control biológico de plagas, está siendo confirmada hoy día por investigadores y productores como opciones válidas a ser incorporadas a los sistemas productivos para mejorarlos y aliviar los problemas ocasionados al ambiente.
Para concluir, afirmamos que la agricultura tropical debe y tiene que ser uno de los apoyos básicos de nuestra economía nacional, por cuanto la producción de alimentos se relaciona con la soberanía nacional y con el carácter de autodeterminación agroalimentaria que podamos ofrecerles a nuestra sociedad, especialmente a las nuevas generaciones que nos exigen un nuevo estilo de desarrollo económico y social. Todo esfuerzo tendiente a entender, proponer y justificar cambios para lograr una mejor agricultura que ayude a mejorar la economía del país debe ser considerada y valorado en su justa dimensión.
HAY QUE ESTUDIAR Y PONER EN PRACTICA LA AGRICULTURA ORGANICA BIOINTENSIVA, LA AGRICULTURA SINERGICA.,ETC.EL CAMBIO PARA UNA AGRICULTURA AGROECOLOGICA ES NECESARIO PARA LOGRAR UNOS ALIMENTOS SANOS QUE CONTRIBUYAN A TENER UNA MEJOR SALUD.
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Recordemos lo dijo: Pierre Delbet "Ninguna actividad humana, ni siquiera la Medicina, tiene tanta importancia para la salud como la agricultura"
Wadaka significa en voz pemón ¨el árbol de todos los frutos"

La crisis de la biodiversidad




Por
 José SantamartaExisten dos planteamientos para conservar la biodiversidad: proteger las especies y las poblaciones individuales o proteger los hábitats en los que viven. Lo esencial es la conservación de ecosistemas enteros, asegurando su funcionalidad.
El 22 de mayo, se celebra el Día Mundial de la Biodiversidad. La pérdida de la diversidad genética, de especies y de ecosistemas es uno de los mayores peligros para el futuro de la humanidad. Otra de las amenazas más insidiosas es el desarrollo de los cultivos transgénicos, y que puede tener graves consecuencias a lo largo del siglo XXI, si la presión ciudadana no frena su desarrollo.
Cada año desaparecen miles de especies y con ellas nuevas posibilidades de culturas agrícolas, productos industriales o medicinas para curar las enfermedades. Con la pérdida de diversidad, aumenta la uniformidad, la dependencia de unas pocas variedades de plantas para alimentarnos, y sobre todo crece la vulnerabilidad ante las plagas y las enfermedades. La biodiversidad se pierde debido al deterioro y fragmentación de los hábitats, a la introducción de especies, la explotación excesiva de plantas, animales y peces, la contaminación, el cambio climático, la agricultura (reducción de las variedades empleadas, plaguicidas) y repoblaciones forestales con monocultivos de rápido crecimiento.
A las consecuencias indeseables del desarrollo económico, del crecimiento demográfico, de la desigual distribución de la renta y del consumo insostenible de recursos, hay que añadir las causadas por las nuevas biotecnologías y el desarrollo de la ingeniería genética, el reducido espectro de productos agrícolas, forestales y pesqueros comercializados, y las políticas económicas que no atribuyen su debido valor a los recursos. La mayor parte del germoplasma de las especies y variedades agrícolas y ganaderas puede llegar a desaparecer.
Las especies inventariadas alcanzan la cifra de 1.750.000, pero algunos autores señalan que probablemente superen los 111 millones de especies, aunque la cifra media hoy se estima en 13.620.000 especies, según la biblia de la biodiversidad, el Global Biodiversity Assessment, informe de 1.140 páginas publicado en inglés por el PNUMA en 1995. Pero lo único seguro es que nadie sabe cuántas especies existen.
Entre las especies ya descritas hay 270.000 plantas, 4.300 mamíferos, 9.700 aves, 6.300 reptiles, 4.200 anfibios, 19.000 peces, 72.000 hongos (se cree que el número de especies debe superar el 1,5 millones), 1.085.000 artrópodos (950.000 insectos descritos, aunque el número de especies debe ser superior a 8 millones), 5.000 virus y otras 4.000 bacterias (una ínfima parte de los más de 400.000 virus y 1 millón de bacterias que se cree que existen).
Los bosques tropicales, que sólo cubren el 7 por ciento de las tierras emergidas, albergan entre el 50% y el 90% del total de las especies. El promedio de extinción era de una especie de mamíferos cada 400 años y de una especie de aves cada 200 años, pero las extinciones documentadas en los últimos 400 años indican que han desaparecido 58 especies de mamíferos y 115 de aves.
Estas cifras representan solo las extinciones conocidas. Las poblaciones afectadas pueden resistir durante algunas generaciones, pero están condenadas a la desaparición cuando su número total cae por debajo de un punto que no puede soportar la dureza de una sequía, una enfermedad, una depredación y otras clases de fenómenos. Una especie debe tener una población de al menos varios miles de individuos para sobrevivir a largo plazo. Alrededor del 12 por ciento de las especies de mamíferos y el 11 por ciento de aves fueron clasificadas como especies en peligro en 1990.
El 90 por ciento de nuestra alimentación procede de 15 especies de plantas y 8 especies de animales. El arroz, según la FAO, aporta el 26% de las calorías, el trigo el 23% y el maíz el 7%. Las nuevas especies sustituyen a las nativas, uniformizando la agricultura y destruyendo la diversidad genética. Sólo en Indonesia se han extinguido 1.500 variedades de arroz en los últimos 15 años.
A medida que crece la uniformidad, aumenta la vulnerabilidad. La pérdida de la cosecha de la patata en Irlanda en 1846, la del maíz en Estados Unidos en 1970 o la del trigo en Rusia en 1972, son ejemplos de los peligros de la erosión genética y muestran la necesidad de preservar variedades nativas de las plantas, incluso para crear nuevas variedades mejoradas y resistentes a las plagas.
El trigo hoy cultivado en Canadá tiene genes procedentes de 14 países y los genes de los pepinos de EE UU proceden de Birmania, India y Corea, genes adquiridos sin ninguna contrapartida económica, a diferencia de las semillas mejoradas que exporta EE UU, por no hablar de las semillas transgénicas.
Las multinacionales de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón pretenden obtener gratis, sobre todo en los países del Tercer Mundo, los recursos genéticos, para luego venderles a precios de usura las semillas, animales o medicamentos obtenidos, en base a la "propiedad intelectual". La ingeniería genética supondrá la pérdida de miles de variedades de plantas, al cultivarse sólo una pocas con una alta productividad, por no hablar de otros muchos peligros, agravando los efectos de la revolución verde de las décadas pasadas.
Proteger la biodiversidad
Existen dos planteamientos para conservar la biodiversidad: proteger las especies y las poblaciones individuales o proteger los hábitats en los que viven. Lo esencial es la conservación de ecosistemas enteros, asegurando su funcionalidad. Los esfuerzos dirigidos hacia las especies y las poblaciones, aunque son importantes, exigen una gran cantidad de tiempo y esfuerzo; las medidas incluyen la protección legal de las especies individuales, planes de gestión y una conservación ex situ, es decir, proteger las poblaciones de animales y plantas en zoos y bancos de semillas. La conservación ex situ sirve tanto de seguro contra la pérdida de la diversidad genética y de especies en la naturaleza como de semillero para reintroducir o reforzar las poblaciones silvestres. Además, los bancos de semillas son una fuente de diversidad genética para la investigación agrícola.
El Convenio sobre la Diversidad Biológica se firmó en junio de 1992 en la Conferencia de Río y entró en vigor el 29 de diciembre de 1993; aunque EE UU no lo ha ratificado ni piensa hacerlo. Su objetivo es cubrir el vacío existente a nivel internacional en el campo de la biodiversidad. El Convenio prevé programas de cooperación y de financiación para proteger la biodiversidad, y en su artículo 6 contempla la necesidad de que "cada Parte Contratante... elaborará estrategias, planes o programas nacionales para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica".
La Conferencia de las Partes del Convenio se ha reunido en varias ocasiones, la primera en Nassau, en las Bahamas, del 28 de noviembre al 9 de diciembre de 1994, y la segunda en Yakarta, Indonesia, entre el 6 y el 17 de noviembre de 1995, donde se decidió que Montreal, en Canadá, fuese la sede permanente del Convenio, e igualmente se aprobó desarrollar un protocolo de bioseguridad, que finalmente fue aprobado el 29 de enero de 2000. Dentro del Convenio igualmente debe desarrollarse un problemático protocolo sobre bosques, que fue uno de los temas que quedaron fuera de la Cumbre de Río de 1992, y otro sobre los derechos de los agricultores en el mantenimiento de los recursos genéticos.
Destrucción de hábitats
La destrucción del hábitat es la mayor amenaza actual para la biodiversidad. Un estudio de Conservation International mostró que el 23,9% de los sistemas biogeográficos de la Tierra han sido completamente transformados por el hombre (el 36,3% si se excluyen las superficies heladas, de roca y los desiertos), el 24,2% parcialmente y sólo quedan bien conservados el 51,9%, cifra que se reduce a sólo el 27% si se exceptúan las superficies estériles.
Sólo quedan sin transformar el 51,9% de las tierras emergidas, aproximadamente 90 millones de km2. Las áreas parcialmente transformadas por las actividades humanas son 41 millones de km2 (24,2% de las tierras emergidas), y las áreas totalmente transformadas por el hombre superan los 40 millones de km2, un 23,9% del total de las tierras emergidas. Sin embargo, estas cifras son engañosas, al incluir extensas áreas de desiertos, rocas o hielos, que no son habitables o tienen escasa importancia desde el punto de vista de la diversidad biológica.
Si se excluyen las áreas desérticas, rocosas y heladas, las zonas no transformadas por el hombre y por lo tanto con los ecosistemas y la diversidad biológica bien conservadas, son sólo el 27%, mientras que las parcialmente transformadas son el 36,7% y las totalmente transformadas ascienden al 36,3%.
Las zonas sin transformar son la taiga y la tundra en las latitudes nórdicas, los desiertos en África, Australia y el centro de Asia, y la Amazonia.
Las zonas más transformadas, sin apenas restos de la vegetación original y con grandes pérdidas de diversidad biológica, son Europa, el Este de EE UU, China y el Sureste asiático.
América del Sur, con el 62,5%, y Oceanía, con el 62,3%, son las dos regiones mejor conservadas y menos transformadas, mientras que Europa es el continente que menos hábitats ha conservado, con sólo el 15,6%. Las zonas de Oceanía bien conservadas corresponden a los desiertos de Australia, mientras que las regiones de América del Sur casi intactas corresponden a la Amazonia, con bosques tropicales con una extraordinaria diversidad biológica. África es la zona con más áreas parcialmente transformadas, reflejo de una presión demográfica todavía baja, y de una agricultura extensiva. Europa, con el 64,9%, es la región más humanizada, más del doble que el siguiente continente, Asia, con el 29,5%.
22/05/13
Fuente: Ecoportal